viernes, 3 de abril de 2015

La ultima gran aventura de Boz, el súper perro

Siempre he tenido una relación extraña con los perros. Cuando era muy pequeño, me imagino entre 4 o 5 años, recuerdo haber estado en la casa de mi abuela y acercarme a Clay, era una perra grande del tamaño de un pastor alemán, y se encontraba durmiendo plácidamente en la puerta de la cocina. Me acerqué al animal impulsado por curiosidad infantil, rascándole la cabeza y moviéndola para poder ver sus dientes por debajo de la piel. Luego, y hasta ahora no sé porque, la forcé a abrir la boca para querer jugar con su lengua, y  metí mi mano en la boca del perro, que posteriormente terminó con todo mi brazo en su boca, sus dientes llegando a mi hombro. Ambos nos quedamos quietos sin hacer un movimiento y yo empecé a llorar silenciosamente. Mi madre se dio cuenta de lo que pasaba y alejó a Clay de mí. Aquella experiencia hizo que desde ese momento en adelante les tuviera cierto recelo a los perros. Por regla general me ponen incomodo; siempre tengo cuidado de no acercarme mucho a aquellos que no conozco en caso puedan atacar.

A pesar de todo, cuando era pequeño, alrededor de los 7 años, obtuve un perro. Un pequeño animal color caramelo y de orejas enormes al que llamaba Boz, porque era un niño y eso sonaba bien para mí en el momento, y fue mi mejor amigo. Jugábamos juntos y siempre trataba de pasar tiempo con él, ¡hasta trataba de meterme a su casa para perro para que no se sintiera solo! Y él, en retribución, jugaba conmigo y movía su colita, y pesé a que luego creció en tamaño, pese a que sus orejas se quedaron del mismo tamaño, su entusiasmo cuando nos veíamos y jugábamos nunca disminuyó. Además, estoy seguro que él podía ver más allá de estas tres dimensiones. El pobre constantemente ladraba a una esquina con ángulos extraños, y luego corría, atraía mi atención y no paraba de ladrar. Me imagino algo como esto:

Boz: ¡Hey! ¡HEY! ¡Hazme caso, hay algo ahí, es un monstruo de la cuarta dimensión, yo sé que a futuro te interesará el multiverso, tienes que escucharme!
Yo: ¿Qué pasa muchacho?
Boz: ¡Viene de la cuarta dimensión! ¡Cthulhu R'lyeh fhtagn! ¡Cthulhu fhatgn!
Yo: Boz, tranquilízate
Boz: Guau, ¡¡¡guau!!!

En fin, era un gran compañero de juegos y lo extraño hasta el día de hoy. Mientras crecía, y hasta ahora, tenía dificultades para hacer amigos, no tanto para interactuar con otros, sino para poder ser cercanos y crear una amistad duradera, pero siempre que me encontraba solo tenía a mi muchacho listo para hacerme compañía. En mi casa de infancia solíamos tener conejos y cuyes, y un día mi madre me dijo que nos los comeríamos. Nunca se lo dije a nadie (y estoy seguro que si ahora alguien sacara el tema haría un comentario sarcástico al respecto) pero esa noche subí y pase una hora al lado de la jaula de los conejos, disculpándome por lo que les pasaría y acariciando su pelo. Al día siguiente, cuando observé como los mataba la empleada, incluso llegando a ver la cabeza decapitada que aún se movía, esperé a que todos bajaran de la azotea antes de ir donde Boz y abrazarlo fuertemente, diciéndole que me asustaba no sentirme muy mal al respecto, y que no quería ser malo de grande. Su respuesta fue observarme y lamerme el rostro, como diciendo que todo estaría bien al final.

Mis padres se negaban rotundamente a que el perro durmiera en algún lado que no fuera la azotea, entonces yo trataba de pasar tiempo con él allí. A veces tan solo para verlo caminar y vivir, aunque lo que más pasaba es que nos sentábamos y yo lo abrazaba y le contaba mis pensamientos e ideas para el futuro. Como quería crecer y ser una buena persona, y de cómo no me sentía cómodo con la religión que nos enseñaban, de cómo era pésimo en educación física y de cómo a veces me sentía solo, y él se quedaba ahí, alejándose solo para traer luego su trapo con el que jugaba y mostrándomelo mientras movía la cola de felicidad. Jugaríamos y al acabar le rascaría la cabeza. “¿Sabes Boz?” le decía “Algún día cuando sea grande voy a ser una buena persona, como los Power Rangers o Spider-Man. Voy a ayudar a la gente, para que nadie la pase feo como yo a veces la paso, voy a ser bueno como los superhéroes. Ya veras, y te compraré más juguetes y podrás dormir en mi cama luego de un día de aventuras.” Y él lamería mi mano, otra vez aclarando que todo estaría bien al final, yo le sonreiría y le diría “Vamos a ayudar a mucha gente tú y yo, vamos a ser héroes.

Cuando nos mudamos a un departamento en otra parte de la ciudad las reglas decían que no podíamos tener animales, por lo cual no pudimos traer a mi compañero. No hubo una despedida con lágrimas y promesas, no hubo un gran abrazo o un juego final, solo una mudanza apresurada y un adiós a la distancia. Mis padres me dijeron que lo dieron en regalo y terminó por Machu Picchu, que tuvo crías y que murió un día al ser atropellado por un camión. No sé si sea verdad o un cuento como el de “lo enviamos a una granja”. Lo único que sé es que no tuve una despedida donde pudiera ser yo quien le asegurara, aunque sea una vez, que todo estaría bien al final.

No sé si él me abra llorado como yo lo lloré a él. No sé si él me habrá extrañado como yo lo extrañé a él. Ha habido otros perros en mi vida, pero ninguno tan bueno como él. El niño creció y se volvió un joven, y luego un casi adulto. Por un largo tiempo deje de soñar con actos heroicos y me dediqué a vagar y vivir la vida sin interés alguno por otros o por el futuro, afronté el divorcio de mis padres como pude y la enfermedad de ellos lo mejor que pude también, hasta el día que recobré mi esperanza en los héroes y en un mejor mañana. Me da pena no poder cumplir las promesas que hice de pequeño de ser un héroe y buena persona, pero si daría cualquier cosa por una oportunidad de despedirme como es debido de mi mejor amigo.

Entiendo las razones por las cuales los seres humanos somos tan pegados emocionalmente a los perros, caballos y gatos, es porque son animales que hemos domesticado y criado desde hace cientos de años, a través de tantos años hemos evolucionado, y ellos también, para tener un vinculo entre nosotros, ya es algo casi instintivo el acercarnos buscando compañía y protección. Entiendo que son solo reacciones químicas y vulnerabilidad emocional de un niño, entiendo que estaba deseoso de compañía y busque a un animal para que me la diera, pero por eso mismo sé que como yo quería a mi perro el me quería a mí, y pese a que sé que no hubiera vivido hasta este momento a veces me pregunto cómo hubiera sido tenerlo conmigo hasta el final, poder cuidarlo y pasearlo, hablarle durante los años difíciles de mi pubertad y adolescencia, luchar contra los villanos juntos, no tener que superar los desafíos solo. A veces me gusta pensar que no lo estaba y de alguna forma él me estaba acompañando. Por lo menos muchas veces mi imaginación me lleva a pensar en la compañía de mi viejo compañero. Tal vez estoy un poco más sensible de lo usual por la historia que acabo de leer, pero acabó de ver mi imaginación, mis pensamientos y deseos plasmados en una imagen, y hace a uno pensar.

Al final, no creo en una vida después de la muerte. No creo que exista un dios o algo por el estilo, no creo en nada más que lo que la ciencia me permite conocer. Sin embargo, y por más irracional que suene, a veces me pongo a pensar y a soñar, que tal vez, de alguna forma, en el futuro nos convertimos en energía, o pasa algo que permita la perpetuación de la conciencia, y que un día viaje a las estrellas, que algo me permita reencontrar a mi camarada y nos volvamos a ver, y tengamos una última charla en la vastedad del espacio.  Tal vez hasta tengamos alguna de esas grandes aventuras que le prometí. Tal vez nos volvamos energía y nos juntemos a la energía del resto de los seres vivos del pasado y futuro en un nirvana para la eternidad. Sea como sea, tal vez algún día nos volvemos a cruzar y saludar con el cariño de siempre. Te extraño viejo amigo, ojala algún día nos veamos.



jueves, 26 de marzo de 2015

Arriba, arriba y muy lejos


¿Qué hay de gracioso respecto a la verdad y la justicia?

Mmm, tal vez eso no funcione. Probemos con otro título.

“¿Qué tal “El chico de Metropolis vuelve”?” Nah, aunque me gusta la iconografía, lo tendré en cuenta.

“¿Reintroducción al blog?” Esa es la idea, pero no sé si sea lo correcto…al diablo, escribiré y decidiré un titulo al final, no es como que el blog tuvo alguna vez una línea argumental o algo por el estilo.

¡Hola, bienvenidos a Persona! Por si quieren saberlo Persona significa “mascara presentada para satisfacer las demandas de la situación y no representar al individuo”. Este blog nació en el 2009 por…no estoy muy seguro por qué, estaba empezando una nueva etapa de mi vida en la universidad y escribir sobre mis dilemas existenciales era una propuesta atractiva. Y aunque me guste pensar que desde aquel chico del 2009 al (no tan súper) hombre que escribe ahora ha habido muchos cambios y crecimientos, soy de la idea que uno nunca deja de crecer y cambiar.

Si uno se toma la molestia de leer diferentes entradas de este blog se dará cuenta que hay muchas veces en las que un idealismo enorme brillaba en mi interior, pero que al mismo tiempo constantes dudas me acechaban, y si vemos como es el mundo en el día a día, uno podía deprimirse. Me encantaba reflexionar acerca de diferentes cosas, y no es difícil notar que los superhéroes de comics han sido parte importante de mi niñez y adolescencia a la hora de pensar en el mundo y los demás. Después de todo, sin importar que tan raro suene, lo único que quiero hacer es ayudar a otros. Uno verá que solía ir a Derecho como carrera, pero (y creo que nunca lo llegué a mencionar) luego cambié a psicología, y creo que me ha ayudado. Ahora entiendo un poco más ciertas cosas del mundo, y eso me ayuda a encontrar un centro, además, ¡podré ayudar a las personas por el resto de mi vida! ¿Qué tan genial es eso?

Un cambio de carrera, luchas contra la muerte, perdidas de amistades y una muerte en la familia, todo ha sucedido durante los años de ausencia, y no estoy seguro si lo llegaré a recontar. Siempre he creído que a lo mejor a veces debemos superar el pasado, verlo sin miedo pero saber sacar lo importante para poder dar un salto superhumano hacía el mañana. Solo queda decir que durante los años ha habido caídas, decepciones, luchas contra villanos de dimensiones recónditas y desconocidas, que pusieron a prueba todos los pilares morales de este intento de joven de acero, pero que agradezco hayan aparecido, tanto si fueron villanos por temporadas completas o por un solo episodio. Al final, todo lo malo que superamos nos hace más fuertes, ¿no?

A lo largo de los años desde la creación de este blog conocí (y redescubrí) a maravillosas personas, tenemos a Alejandra, que me recuerda a la Lois Lane de la era de plata, la chica con un corazón de diamante, fuerte, hermoso y puro (y que realmente puede hacerte daño si se usa como arma). Diego “el Sapo-Lobo-Hombre”, un gran amigo al que no veo mucho, probablemente efecto de su constante viaje entre las realidades generando caos, no porque altere la vida de otros, ¡sino porque al aparecer en realidades ajenas se queja mucho de su propia existencia!. Felizmente descubrí la fórmula para mantenerlo a raya, ¡hablarle de superhéroes y películas! Esta Ale-drama, otra gran amiga con la que se vive el mismo dilema de falta de tiempo, pero cuando nos llegamos a ver risas viajan entre los ángulos del universo, y Superman desaparece para volverse la antorcha humana, y él junto a Spider-Man se dedican a bromear y burlarse de los demás. Existe también el dúo dormilón, Lázaro y Guevara, que son posiblemente el único duo que no puede estar juntos en el mismo lugar, ¡a excepción que quieras ver a uno de ellos rendirse a los brazos de Morfeo mientras los demás tratan de conversar! 

Y también existió durante los años la aventura perdida de "letras d-mentes", un grupo de escritores con ánimos de cambiar el mundo, con una sola gran aventura en “el día que nunca sucedió”. De todos los integrantes que conformaban este grupo  todavía me comunico con Italo, con quien conversamos muchas veces de Dios, y pese a nuestras diferentes posturas al respecto, siempre hay mucho respeto y educación por parte de ambos, pilares absoluto de una amistad creo yo; por otra parte, a veces escuchó la voz distante de Marty, del (¿difunto?) blog “Sin pelos en las manos”, pero son transmisiones interrumpidas y usualmente son para quejarse de algo, por lo menos ahora su ira es mucho más útil que antes. Sí, mucho ha cambiado a lo largo de los años, muchas aventuras y, si bien no muchos amigos, los que han llegado han sido de los grandes.

Igual con los lectores de este blog, nunca fueron muchos, pero siempre aprecié sus comentarios y que se tomaran la molestia de leer mis pensamientos, no sé si todavía seguirán haya afuera o lograrán reencontrar esta botella tirada al océano informático, pero si así es, les pediría me lo dejen saber, me encantaría leer sus blogs y saber sus pensamientos.

Nunca pensé mucho en que escribiría en este blog, más que nada solo quería expresar mis pensamientos (y quejarme un poco, para ser honestos), y bien o para mal, ahora tengo una red de soporte que me escucha y apoya cuando lo necesite (a excepción de aquellas veces en la que no lo hacen). Tal vez por eso no he escrito aquí por mucho tiempo, pero espero eso vaya a cambiar. 

Después de todo, ¡estoy cerca al post 100!

¡El origen secreto de (el fan de) Superman! ¡El gran enemigo de Zeta, el superperro! ¡Pasado, presente y (posible) futuro en tu contra! ¡El fantasma en la fortaleza de la soledad! ¡Atrapado en la pirámide dimensional!...en fin, soy un geek, aunque me gusta pensar que soy bien creativo. No sé si llegaré a contar esas historias, pero siempre me vienen títulos que suenan sacados de tebeos antiguos. Al final, creo que me gustaría probar un poco de experimentar con los textos, retomar uno de terror, alguno de comedia (¡¿el efecto Clark Kent parte 3?!), uno de reflexión y otro de optimismo. Tal vez sin el drama característico de la adolescencia (en teoría ya soy un joven adulto) no nos tomemos tan en serio las cosas, y espero que alguien se anime a tomar el viaje conmigo.

¡Hasta una próxima comunicación!

sábado, 16 de febrero de 2013

Richie Phelps

Mi último post trato sobre el ciberbullying que sufría una persona que en las redes sociales era conocido como “Bebexito Emoxito”, y a decir verdad a partir de ese entonces no había estado muy atento a otros casos parecidos que se veían cada día en las páginas de facebook.


Ayer por la tarde, y encontrándome sin nada en que gastar mis horas, me puse a visitar diferentes paginas de “memes” en facebook, riéndome de algunas mientras encontraba desagradables otras (y no mentiré al decir que había un porcentaje que simplemente no podía entender, si eso es porque no soy lo suficientemente inteligente o no tengo “calle” es algo abierto a la interpretación), pero hubo unos cuantos que me llamaron mucho la atención, unos en los que aparecía, gracias a photoshop, la imagen de un niño al que se le identificaba como Richie Phelps. Estos memes hacían burla de la “capacidad” del individuo para usar bombas nucleares y rastrear  IPs, y del aspecto de “tipo duro” que él quería mostrar en las redes sociales.

Ahondando más en la página encontré el porqué de las burlas, aparentemente Richie, por alguna razón, le había dejado escrito al administrador de la página que lo odiaba y que rastrearía su computadora, que era un experto en armas y que lo mataría con un sinfín de estrategias que tenía planeadas, que haría llover fuego sobre esta persona por algo que realmente, y siendo completamente honesto, no tengo la menor idea que era.

No sé si estos comentarios se dieron una vez o más, pero la verdad es que el administrador empezó a hacer estos actos públicos en la pagina, y luego empezaron todos a burlarse de estas amenazas al enterarse de que el niño solo gozaba de 9 años de edad, la cantidad de memes rodeando a este curioso personaje empezó a crecer, y en una cuestión de horas “¿Quién es Richie Phelps?” dejó de ser una pregunta que confundidos internautas hacían para ser reemplazada con risas y más bromas.

Independientemente de si el chico merece esta clase de trato, un escarmiento público (una versión virtual de un castigo en la plazuela de la ciudad), la realidad es que este tipo de trato constituye ciberbullying.

El bullying de por si es definido como un “acto agresivo, de abuso, basado en el desbalance de poder sistemático contra una víctima que no puede defenderse fácilmente”. El ciberbullying sería entonces, además de una extensión del bullying, una forma de agredir a una persona a través del internet, haciendo uso de los recursos informáticos para atormentar a una persona que no puede defenderse fácilmente. No se debe creer que esta forma de agresión solo por ser virtual tiene un efecto menor en aquellos agredidos que otras formas de bullying, ya que encuestas han remarcado que el ciberbullying es considerado igual en impacto que otras formas de bullying, lo cual ha llevado a muchas víctimas a suicidarse como forma de escapar de su tormento.

Ahora, mi duda va más hacia, ¿en realidad un niño de 9 años merece este trato? Se entiende que el chico es quién está en falta al ser él el primero en amenazar e insultar a otros, ¿pero realmente todos los adolescentes, jóvenes y hasta adultos (si se les puede llamar de esta forma) que han estado burlándose de un niño (porque para que el chiste funcione uno tiene que entender que sí, hablamos de niño) se pueden refugiar en la idea de “es para que entienda”?

No lo entiendo. Vivimos en una sociedad que aplaude y defiende como “sentido del humor” el burlarse de personas con síndrome de down, de personas que han sido víctimas de diversos accidentes, y nadie hace nada al respecto; y aquellos que se atreven a decir “eso está mal” son insultados y rechazados por el grupo que responde con un “si no te gusta, largo” totalmente altanero, como si el sentirse ofendido por ese tipo de humor fuera algo que demuestra debilidad e inferioridad. Defendemos eso, pero aparentemente un niño faltoso es cruzar la línea y digno de humillación pública, sin importar que tanto la madre como el padre hayan pedido que por favor, el niño ya ha sido escarmentado y que lo dejen en paz.

No sé si será real o no, pero hasta circula una supuesta conversación por facebook con el chiquillo donde este explica que hasta ni quiere ir al colegio porque teme que sus compañeros vayan a molestarlo y burlarse de él, y esta foto de la fotografía lo único que logra en más usuarios es la risa y más burla. “Él se lo busco” dicen muchos, y hasta cierto grado es verdad. ¿Pero acaso nadie se equivoco cuando era niño? ¿Nadie dijo algo que no era verdad, o fue extremadamente faltoso, o dio amenazas vacías e idiotas cuando era pequeño? ¿O es que acaso, como nadie se enteraba, eso lo hace bien?

¿Estamos realmente tan podridos como sociedad?

E independientemente de que si se tratase de un troll o no, de una “broma”, de algo falso, eso no disminuye en nada la realidad, y es que las personas están listas para burlarse y mofar a un niño sin siquiera dudarlo.

Y eso, realmente, es triste.

sábado, 10 de noviembre de 2012

"Bebecito Emoxito" Historia de un Ciberbullying

Este blog casi no recibe comentarios, realmente no estoy seguro si alguien todavía lo visita o no, pero siento que debo hacer algo respecto a este problema que me hace hervir la sangre y desear la destrucción inmediata de varias personas en este mundo.

Inicialmente había pensado en escribir un post largo, insultando y llenándome de ira, rabia e impotencia contra una situación que esta fuera de mí el poder arreglarla, simplemente me iba a dejar ser llevado por la ira y usar las palabras para poder expresar todos los sentimientos negativos que tuve al recibir, por enésima vez, la notificación de que algún contacto mio había dado "me gusta" en una foto insultante en facebook.

Pero decidí no hacer esto al final, decidí no dejarme llevar por la ira. No escribir un texto lleno de furia y dedicarme a esparcir odio y resentimiento, porque creo que de eso ya hay suficiente en este planeta como para que alguien esparza un poco más, por mejores intenciones que tenga. 

"Nadie puede cambiar al mundo" Eso me lo han dicho desde que tengo memoria, pero mi respuesta siempre ha sido que en el momento en el que creemos esto es cuando dejamos de intentarlo. Así que usaré el pequeño poder de este blog, por más ínfimo que sea, para buscar de esparcir este vídeo y todos podamos reflexionar un poco. Porque con golpes, insultos y malos deseos no vamos a llegar a nada, solo usando nuestro intelecto y poniéndonos en lugar de otros es cuando en realidad podemos hacer una diferencia.

Porque el mundo puede querer demostrarme que es una mierda cada día que estoy vivo, pero yo creo que en el fondo todos podemos mejorar. El ser humano es capaz de lo peor, pero también de lo mejor, solo debemos reflexionar.

Una meta imposible, quizás, pero no por eso dejare de soñar.

Por favor, tómense 18 minutos de su tiempo y vean esto de principio a fin, y compartan el video por favor. Tal vez si lo compartimos lo suficiente, y lo conversamos lo suficiente, algún día no tendremos que vivir en un mundo como el presente.

P.S: La siguiente entrada se tratará de situaciones que he visto en las calles que dan esperanza que la gente no es tan cruel como se cree, porque he decidido que esa sera la nueva temática del blog. Ya hay demasiados espacios en este mundo que se dedican a quejarse de la gente y mostrar lo peor de nuestro planeta, así que dedicaré mi espacio a lo contrario, a compartir situaciones y pensamientos que aspiren a lo mejor del ser humano. Saludos.


domingo, 21 de octubre de 2012

Diferentes países en el mismo continente


A veces pienso que necesitamos a nuestros amigos más de lo que en realidad creemos. O por lo menos así es en mi caso. Por mucho tiempo creí que la razón por la que cual a veces era inmoral y tomaba malas decisiones era por la influencia que otras personas tenían en mí. Y tal vez hasta cierto grado tenía razón. Pero, ¿y si no era así? ¿Si en realidad, aunque sea en parte, ellos eran lo que me ayudaban a no caer aún más en el abismo al que me asomaba? 

Creo que necesitamos personas en las cuales confiar para que podamos evitar tomar malas decisiones, personas que nos hagan más morales de lo que podemos ser por nuestra cuenta. Pienso que hay amistades que son como tu pequeño grupo de auto ayuda. Conversan de sus problemas, piensan respecto a estos. Y a veces, hay esas personas que tal vez no son tan morales por su cuenta (porque tú tampoco lo eres) pero que cuando se juntan, hay un deseo de mejorar, y unidos tal vez puedan crecer y ser mejores.

Al principio creí que eso no daba resultado, solo podía ver como cada uno de nosotros tomaba una mala decisión tras otra e independientemente nuestras vidas iban de mal en peor. Y por eso me alejé, creí que solo todo me saldría mejor. Y así fue, por un tiempo. Pero ahora pienso que las cosas necesitan tiempo. Hay que ser consciente que un cambio no se realiza de un día para otro y que no podemos ser diferentes o mejores individuos de una semana para otra, de un mes al siguiente. Solo debemos seguir tratando, un día a la vez, de ser mejores, más morales, más decentes. Y podemos caer, ¿solo somos humanos no?. Pero no hay que crear excusas por nuestros errores, aceptarlos, hacer mea culpa, y seguir adelante.

Y a veces, en días como hoy, creo que es posible.

viernes, 6 de julio de 2012

Hecho de la forma correcta


¡Bienvenidos a la Tierra-23! ¡Hogar de Calvin Ellis, también conocido como Superman!

¿Uh?

Yo también sentí ese momento de confusión total, pero pese a la extraña historia me encontré con una de las mejores historias de Superman que he leído en los últimos años, una que habla sobre los derechos de autor y las grandes corporaciones, sobre el ser humano, una crítica hacia los héroes violentos de hoy en día y a la manipulación de una idea a algo que no es con el solo propósito de vender más.

He leído muchas historias a lo largo de mi vida, y también he leído muchas acerca de Superman. Las ha habido malas, interesantes y buenas; he analizado una de ellas, “El Incidente”, en este mismo blog, y creo que para nadie es sorpresa que tengo un profundo amor hacia el personaje. Pero pocas historias me han conmovido de tal manera como esta que tengo en mis manos, y mi reacción ha sido capaz mas fuerte debido al estado de la mitología del personaje en la actualidad.

Porque esta es una excelente historia del Hombre de Acero. Y no podía ser narrada con el Clark Kent actual. Y eso es triste. Pero simplemente, es una historia de un solo numero, ni siquiera muy larga, pero tan rica en detalles, en elementos meta textuales, y que habla enteramente sobre el concepto de Superman como algo único pero que lastimosamente parece ha sido perdido para siempre.

Y no podía ser narrada con Clark Kent.

La historia con el Superman de Tierra-23, Calvin Ellis, luchando contra Lex Luthor, y luego de derrotarlo fácilmente logra encontrar la ultima invención del científico loco, una “meta-maquina de sonidos” que ha logrado encontrar la frecuencia adecuada para permitir el viaje entre dimensiones. Y en ese momento es que se abre el portal y salen Lois Lane, Clark Kent y Jimmy Olsen.


Pero hay algo diferente. Lois no tiene un ojo. Jimmy esta en llamas y Clark esta al borde de la muerte. Calvin se acerca a ayudar, pero Lois le dispara en el pecho, gritando que no tiene derecho a usar “ese símbolo” en su pecho.

Antes de continuar solo quiero pedir que se fijen en dos detalles de las imagenes que he compartido. En una vemos como este Superman es inmune a un arma impulsada por odio, y en la otra, vemos a este Superman decir que sin importar qué, esta aqui para ayudar.

Es recién luego de esto, que Lois empieza a narrar su historia.



En su mundo original, Clark; Lois y Jimmy eran científicos, y lograron crear una maquina que funcionara con ideas. Una maquina que podría darle vida a las ideas, que podría hacer que la melodía de sus pensamientos se volviera realidad. Crearon películas mentales, música, todo lo que pudiera ocurrírseles. Pero, dice, llevaron las cosas demasiado lejos.


Trataron de crear un campeón impulsado por un pensamiento redentor capaz de salvar el mundo, un mesías inventado, y decidieron llamarlo Superman en honor a Nietzche y George Bernard Shaw.

Pero su creación solo duro 25 minutos, no tenían energía para más. Pero durante esa breve estadia su Superman era bueno, puro e inspirador, al grado que utilizo sus cortos minutos de vida para dar un código de ética tan puro, simple y bueno que los hizo llorar. Pero, 10 minutos después, no podían recordar una sola palabra de lo que este había dicho.

¿No es así como sucedió? ¿No es así como sucede usualmente? Aquello dentro del ser humano, esa esencia pura y hermosa que solo desea hacer el bien solo parece ser capaz de manifestarse por periodos de tiempo demasiados breves y sublimes, y usualmente no podemos recordar claramente ese momento de inspiración y claridad. ¿Cuántas veces cada uno de nosotros hemos llegado a conclusiones de nuestras vidas y resoluciones de cómo hacerlas mejores, solo para descubrirnos días después cometiendo los mismos errores?

Lois continua, diciendo que fueron a una corporación para que los ayudara económicamente, pero lo primero que escuchan de estos empresarios es “¿Sabes cuanto este invento suyo podría valer?”



Pero ninguno de ellos esta interesado en el dinero, son jóvenes y desean ayudar. Clark responde que lo único que quiere hacer es cambiar vidas para mejor e inspirar a las personas. Lois añade que están frente a algo más grande que las estrellas de rock o cualquier cosa antes vista, que desean mantener los derechos sobre la marca Superman y que es importante que todos trabajen juntos para crear una figura inspiradora.

Los empresarios no lo ven así. Ellos van a tomar los riesgos, entonces los creadores deben vender su idea. Y al estar presionados por todos lados es lo que hacen, renuncian a los derechos.  Y ese es el origen de la “bestia Superman”.

Y esto resuena, ya que es algo muy parecido a lo que les sucedió a los creadores de Superman. Sin medios por donde distribuir su creación terminaron vendiendo la propiedad a 138 dolarés. La batalla legal de los herederos para recuperar los derechos del personaje continua hasta el día de hoy.

Y es que esta “bestia Superman” es al final el cumulo de todas las malas ideas respecto a la “marca”. Es la suma de todas las malas historias, todos los malos conceptos, todas las ideas erradas que se tuvo respecto a “Superman”. El Clark Kent de la otra dimensión explica que en realidad, la “maldición de Superman” es que este es quien uno desea que sea; que la gente de su mundo querían algo que los hiciera sentir “cool” y parte de un todo. Y la corporación le dio eso a la gente, no les dio un producto resultado de amor y creatividad, les dio una idea de lo que creían todos querían ver. “Un violento y problemático antihéroe sin rostro que esconde una trágica vida secreta, un icono global para comercializar.”


Esas son palabras sacadas literalmente de la misma historia. Y es difícil no ver los paralelos con el superman actual. Uno inicialmente perseguido por la policía, que tiene que lidiar con un mundo que no confía en el, con sus padres muertos. Con ideas que no deberían tener lugar en su historia. Con ideas que lo alejan por completo de lo que debería ser. Ese no es quien se supone Superman debería ser…pero es lo que obtenemos mes a mes.

Y en ese instante sale la bestia, más maquina que otra cosa, lista para destruir todo a su paso.

Y es Lex Luthor entre todas las personas quien dice la verdad absoluta, una de las muchas criticas que se encuentran en esta singular historia.

“¡Tú eres la esencia bruta, la bestia en Superman! ¡El presumido, abusador, fascista que vi todo este tiempo!”

Y realmente, es difícil discutir con él. Luthor tiene razón, a eso ha sido reducida la idea de Superman. Y eso me pone triste.

Luthor le explica a Superman que usando la matriz de la criatura podrá matarla pero el Superman de la tierra 23 solo le contesta que no cree en matar a sus enemigos, que debe haber otra forma.  Y ahí es cuando, usando solo la fuerza de voluntad, determina que el monstruo se quede encerrado. La idea corrupta debe volverse lo que demás deseen que sea, entonces, con tan solo fuerza de voluntad, Cal logra atrapar a la bestia entre los universos, librando a su mundo de la amenaza.

Lois no puede explicarse como ha podido suceder esto, todos los otros Supermanes del multiverso habían perdido contra la maldición, ¿Por qué este no? ¿Qué lo hace diferente a todas las otras versiones diluidas del hombre de acero?

Lois solo atrapa la mano de su salvador y lo mira a los ojos.

Este es el panel más inspirador, hermoso y triste de toda la historia. El que le da el origen al nombre de este post.


“Supongo que tú eres un Superman hecho de la forma correcta”

Y por supuesto que lo es. Es bueno, puro, dispuesto a luchar por la verdad y la justicia y listo para morir por el bien de los demás. Después de todo, lo primero que hace al ver a Clark al borde de la muerte y Lois en lagrimas; aún después de haber recibido un disparo de kryptonita por parte de esta, es acercarse, estirar la mano y decir “ No se quienes son, pero estoy aquí para ayudar”

¿Qué quiere decir todo esto? Obviamente, que el “monstruo” solo podía ser derrotado por un heroe puro, y que el Superman actual, el que podemos leer todos los meses, no es esa persona.  La historia nos hace pensar que tal vez nuestro Superman esta demasiado corrompido, demasiado alterado por el marketing y los deseos del publico como para volver a ser la clase de héroe clásico e inspirador que alguna vez fue. Que tal vez el mundo actual no sabe que hacer con verdaderos héroes, entonces solo desea seres imperfectos que los entretengan en vez de que les ayude a pensar y buscar algo mejor. Porque lo "bueno y simple" es aburrido. Así que necesitamos un universo alterno para recordar que es un verdadero héroe.

Y eso es un poco deprimente.

Excelente historia, hermoso mensaje. Pero aún asi, en contexto, triste.

Saludos.

domingo, 24 de junio de 2012

El porqué odio a Superman

O por lo menos a la nueva versión que DC trata de venderme.

Por esto:




Y esto:
 Ahora, debo admitir que las historias narradas después del "reboot" han sido buenas. Por lo menos las de Superman escritas por Grant Morrison, han sido buenas y entretenidas. Pero no son de Superman. O por lo menos no como yo lo entiendo.

En estos nuevos comics se nos presenta a un Clark Kent mucho más joven y comprometido con defender al hombre común. Este Superman es extremadamente idealista y no duda en usar la fuerza para apoyar su causa, definitivamente, mucho más "joven idealista rayando hacia extremista" que el héroe clásico y usualmente tranquilo como usualmente ha sido interpretado. Este Clark esta enfermo del estado del mundo y de la sociedad, y esta dispuesto a hacer todo lo posible para traer abajo a todas las personas que el cree están mal. Y su idealismo y ganas de ayudar a veces le impiden ver que los problemas del mundo son mucho más complejos de lo que cree; un ejemplo es cuando se queja de que no ayuden a combatir el hambre mundial, porque no rescatan a personas siendo torturadas o asesinadas alrededor del mundo, porque no luchan contra dictadores en otros países, contra políticos corruptos en lugares lejanos de sus respectivas ciudades; solo para que sus compañeros de la liga de la justicia le respondan que no pueden entrar en otros países y deben respetar las leyes. Superman, desanimado, se va.

Ahora, puedo identificarme con eso. Creo que cualquier persona puede identificarse con esa idea, con ese fuego interno de querer hacer un cambio en el mundo pero no tener las herramientas para lograrlo. Y más de uno habrá pensado en que cambios podría hacer en su país si tan solo pudiera pararse y hacer algo extraordinario. Y también puedo identificarme con la ira y repulsión hacia el estado del mundo, hacia las injusticias y el cuestionar constante las autoridades que vemos como "no haciendo nada" por los demás.

Todo eso esta bien y es extremadamente identificable e interesante.

Pero no es mi idea de Superman. Para mi el personaje representa ideales mejores que los de agarrar la justicia con tu propia mano, mucho mejores que intimidar a los demás y tratar de cambiar a la sociedad a la fuerza. El Superman actual es un hombre en una cruzada por la verdad y justicia, y eso es muy admirable, pero simplemente, no me agrada su capacidad rápida para tornarse violento y agresivo. No es para mi.

Es una idea muy simple realmente, y es algo por lo cual siempre solía defender mi fanatismo con el personaje.

Actualmente buscamos héroes imperfectos para sentirnos identificados con ellos, pero aún así necesitamos un héroe mejor que nosotros para sentirnos inspirados por este.

Espero que eventualmente este joven Clark Kent crezca para ser el Superman clásico, hasta ese momento, seguiré leyendo las historias, pero siempre con un sabor amargo en la boca, no disfrutando completamente la aventura en mis manos. 

Simplemente, no es lo mismo.