jueves, 17 de diciembre de 2009

(Creo que) He vuelto


Leyendo articulos diversos me encontré con una carta escrita por Julio Cesar para su amigo Marco Tulio Cicerón, respecto al genero humano e idealismo:

"Mi querido Marco. A pesar de tu experiencia, serás toda tu vida un hombre ingenuo y virtuoso. ¡Qué desgraciado debes sentirte cuando trates de reconciliar tu concepto de la virtud con lo que tu inteligencia te dice acerca de la humanidad! Es como tratar de mezclar el fuego y el agua. Lo que sabes y lo que anhelas no son más que fatales e irreconciliables rasgos de tu temperamento. Los hombres como tú estan condenados al dolor y la desesperación, porque se niegan a aceptar la realidad de que la mayoría de los hombres miran al mundo como si fuera un dominio particular suyo y todos sus habitantes su presa; ¡y tú crees que por la meditación los hombres pueden llegar a ser mejores y más nobles que lo que la naturaleza ha dispuesto! Es mejor aceptar a los hombres tal como son que soñar con que pueden convertirse en dioses. Con tus ideas sólo puedes sembrar la confusión entre el género humano. Yo satisfago a los hombres, porque como los conozco, no les pido imposibles"

Cuando leí ese texto, sentí como si las palabras de Julio Cesar estuvieran dirigidas directamente a mi persona. Esto no quiere decir que tengo un ego tan inflado que creo acercarme a Cicerón, aquel abogado idealista y cosmopolita (entendido desde el punto de vista de Kwame Anthony Appiah) de Roma, sino más bien que siempre he considerado que el genero humano es capaz de grandes cosas si tan solo se esfuerza en lograrlas. Por grandes cosas no me refiero a murallas o sistemas económicos...me refiero a la grandeza de espíritu, a la empatía, a la bondad.

Pese a esto, ultimamente me he sentido cambiado. He sentido cada vez más y más que tal vez siempre estuve equivocado, que tal vez lo que mi hermano y el resto de las personas siempre predicaron fue lo correcto, tal vez el hombre es cruel por naturaleza, hipocrita, y la bondad es solo una ilusión creada para controlar a las personas y así la sociedad no se caiga en pedazos.

Tal vez sea porque me he cruzado con muchos casos de hipocresia ultimamente, tal vez sea porque me he desengañado de personas ahora ultimo...lo más probable es que al ver a un espejo, yo también veo a un hipocrita. Puedo escribir cosas sobre la bondad y el espíritu humano en este blog, pero muchas veces, al andar con mis amistades, estos temas no se forman en mi mente, y por alguna razón regreso a ser un chico inmaduro, tonto y no interesante.

Pero, creo que, esta etapa ya terminó. Tal vez por destino o suerte me crucé con un texto llamado "Identidad y Violencia" de Amartya Sen, donde se explica que cada individuo posee diferentes rasgos de identidad, y que dependiendo de las personas con las que se rodea, estos retazos toman prioridad. Esto no quiere decir hipocresia, sino que somos tan complejos que al interactuar con otras personas, que a su veces tambien son complejas, debemos simplificarnos.

Ahora que aparté este pensamiento de que yo soy un hipocrita por no poder ser siempre serio, quisiera hablar sobre la carta de Julio Cesar...y sobre el ser humano.

La suposición de que los individuos son sumamente egoístas parece ser "natural" para muchos. Esto se ve con un argumento- supuestamente demoledor- que podemos encontrar muy seguido. "Si no te beneficiara, ¿por qué habrías escogido hacer lo que hiciste?" Supuestamente, si algo no nos beneficia de alguna forma, no lo hacemos. Este escepticismo de sabelotodo convierte en enormes idiotas a Mahatma Gandhi, Martin Luther King Jr, la Madre Teresa y Nelson Mandela, y en idiotas más pequeños al resto de nosotros.

Tal vez Cicerón no respondió a la carta de César porque ya era viejo, y mientras en su juventud siempre habia sido idealista, llegando así a decir que valía la pena estudiar leyes ya que existía la capacidad de defender a una persona justa y honrada (algo que yo siempre le digo a mi hermano y demás...y lo he dicho desde mucho antes de leer a Cicerón) durante su periodo de anciano se decantó de nuestra pobre raza, volviendose poco a poco en aquellos viejos que ya no creen en los seres humanos, convirtiendose en lo que odio de jovén.

Tal vez ese es el destino de los "inocentes y credulos", de los "idealistas", pero por ahora, y espero creer así siempre, yo creo en la bondad de los hombres. Confió en mis amigos y en mi familia. No creo que el pueblo tenga una especie de divinidad que los haga inmediatamente merecedores de todos los favores que se le puedan hacer, pero si creo que si una persona cae, debemos hacer todo lo posible para hacer que se levante. Aborrezco el hecho que los jefes de Estado se interesen en gobernar para unos pocos en vez que para todos, desconfió de las emociones vehementes e incontroladas, que toman su impulso, no de la razón, sino de la malicia y confusión. Si el hombre no quiere ser un animal debe obeder las leyes justas establecidas por hombres honrados y con morales, y no las leyes caprichosas de los tiranos. Las leyes destinadas a las necesidades de unos pocos no tienen nada de leyes.

Odio la inmoralidad y la injusticia, pese a que todos sufrimos de esta, la detesto más cuando es consecuencia de una persona buscando benefecios personales sin importarle lo que pueda sucederles a terceros, aquellos que saben que actuan mal pero no les importa. Detesto que se ignoren las leyes. Si los hombre ignoran las leyes es porque individuos venales y despreciables hacen caso omiso de ellas y las embaucan, las ridiculizan y se aprovechan de las mismas. Los hombres pueden arrojar cieno sobre las blancas vestiduras de la Justicia, pero no pueden derribarla ni apartarla del lugar que le corresponde.


Detesto los sobornos, ya que creo que aquél que los acepta tiene menos categoría que un perro, que por lo menos es leal y defiende a su amo. Mi mente se despedaza cuando me enteró de casos de familias que se odian (yo puedo tener mis problemas con mi hermano, pero pese a todo daría mi vida por él) ya que si las guerras entre naciones son algo horrible, la guerra entre hermanos no puede ser perdonada por los hombres ni por Dios.

No soy tonto, no creo que viva para ver reestablecida la justicia o la paz. Pero no quiero desistir. Acepto que el mal es algo universal, y que el hombre nace con este dentro. Es una tragedia. Todos los humanos son trágicos. Pero dentro de la tragedia hay nobleza. El hombre esta misteriosamente maldito; pero se levanta en medio de su tragedia y de esta maldición porque tiene el valor de oponerse al mal. La tentación más terrible es la de abandonar la lucha. Esto no nos lo deberíamos perdonar nunca.

Y no me perdonaré haber dudado, tal vez sea una batalla perdida, tal vez no se puede cambiar al mundo, pero se puede hacer el intento, se puede vivir de buena forma, sin hacer daño a nadie y ayudando al projimo a levantarse, y así es como se debe vivir.

Y espero nunca olvidar eso.

Posdata: Para los que pueda interesarles, 18 de diciembre es mi cumpleaños.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Mejor mal acompañado que solo...espera, ¿como era?


-Mejor solo que mal acompañado.

Ese fue el consejo que me dió una compañera cuando terminé de describir la naturaleza de las relaciones que mantengo con las personas más cercanas a mí. Aparentemente, según su opinión, debería desacerse de la mayoría de mis "amistades" ya que estas no me hacen ningún bien.

¡Ja!

El problema con esta "solución" que esta compañera me proporcionó, es que si hago esto...me quedo virtualmente sin personas con las que andar. Probablemente aún pueda mantener contacto con dos o tres...pero el resto puf, kaboom, finito. Y personalmente, puedo vivir con esto, con la disolución de una vida, disque, social, el problema es que no deseo hacerlo. La ultima vez que quise estar totalmente solo el tiro me salio por la culata y termine en las situaciones mas incomodas de mi existencia.

Además, tengo una dificultad para hacer nuevas amistades tremenda...en estos dos ultimos años solo he conocido a unas 10 o 12 personas...asi que, desacerme de mis amistades en este punto solo sería condenarme a una vida solitaria.

Claro, siempre podría dedicarme a leer todos los libros que me faltan, pero no creo que valdría la pena el cambio.

Supongo que para mi más vale estar mal acompañado que solo...

Solo digo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Verguenza

De acuerdo, quiero que quede algo claro, yo nunca me he creído la gran cosa, nunca he tenido autoestima en lo respecto a mi personalidad o fisico.

Y la mayor parte del tiempo yo soy el primero en insultarme, o en resaltar los defectos de mi persona. Quiero dejar eso en claro.

El problema, la razón por la que me encuentre mosqueado en estos momentos, es que me encontraba hablando con una compañera de estudios y ella me comentó que tenía amigas simpaticas...y yo, en son de broma, le pedi que me las presentara...¿y su respuesta?

-No...es que me das roche. Me daría verguenza presentarte.

Y no solo bastó con este golpe a mi moral, aclaró que se refería a que fisicamente le daría verguenza que sepan que se junta conmigo.

¿Me he dejado claro?

Ahora...yo podría dejarlo pasar y darle toda la razón del mundo...si la tipa fuera simpatica. Lo cual no es. Y ella lo sabe. Y yo lo sé. De hecho...en el colegio le decían "Amorfa"...y yo la defendía, aunque mis defensas iban más hacía el punto que ella es una buena persona. Pero aún así...aparentemente soy vergonzoso.

Aparentemente...

Digo, yo me peleo con gente cuando a ella la insultan, o la ayudo con sus problemas y todo, ¿y aún así soy la clase de tipo que es "vergonzoso"? De acuerdo tal vez uno no se relaciona con lo otro...pero es que la tipa también es fea...y no lo digo por colera o algo, sí lo es. Y yo no tengo problemas con andar con ella, entonces...

Bah, ¿tengo derecho o no a estar molesto?

viernes, 6 de noviembre de 2009

El mundo esta lleno de...


La musica empezó a sonar a travez de los parlantes. Suave en sus inicios, solo dejaba espacio para los instrumentos, la voz del cantante no sería audible hasta mitad de la composición.

Sabía esto porque era la novena vez que mi compañero me hacía reproducir la misma canción.

-Quiero suicidarme- dijo de forma exagerada, mientras movía sus brazos al compás de la música. Pero en vez de parecer armonioso sus movimientos traían recuerdos de borrachos a mi mente. No tan alejado de la realidad supusé.

-No seas exagerado, solo es una canción- En realidad su estado de anímo no era po la canción en sí, pero intentaba alejar la conversación del verdadero motivo de su estado de anímo actual.
-Claro, porque yo muerto te sentaría tan mal- alargo la palabra mientras me dirigía una mirada acusadora, puntuando su sarcasmo de forma insatisfactoria.

-Admito que quiero verte muerto - le dije sin titubeos,aunque no era enteramente cierto, nos conocemos por un buen tiempo, y, como en la mayoría de personas, decirle que lo odiaba o quería ver muerto no debía tomarse a pecho- Pero si vas a morir no debería ser por una mujer, si vas a morir debería ser por algo más...defendiendo a otra persona, en una batalla moral, un accidente tragico que no pudiste evitar, una enfermedad contra la cual luchaste hasta el final, o aunque sea de edad, pero no por una chica. Esa sería una muerte deshonrosa y patetica.

-No digo que quiera morir literalmente, sabes eso.

-Supongo. Pero el hecho que te sientas "incompleto" como lo pones...no lo entiendo. El hombre nació solo, tendría sentido que muriese igual. Pero no morimos de la forma que nacimos, morimos de formas peores y menos milagrosas. Solo digo que en mi opinión, la perdida de tu pareja no debería causar una reacción suicida en tí, menos si consideramos que tu la engañaste primero y ella, harta ya de tí, te mandó al infierno.

-Perdida es perdida, no creo que puedas entenderlo...tienes 18 años y nunca has estado enamorado - Evité preguntar como podía decir estar enamorado si no tenía inconvenientes en engañar a su pareja...así que mi comentaria fue por otro lado.

-Nunca es un termino absoluto, y los absolutos no existen.

-Claro que sí- me dijo sin vacilar, y sus ojos cambiaron de verde a un azul tan oscuro que se asemejaba a negro, esta caracteristica de sus ojos siempre la había encontrado irritante, y añadió - La muerte es un absoluto.

-No necesariamente- Miré las estrellas, sintiendome pequeño al observar el vasto universo. ¿Por qué era que cada vez que quería hablar de las pequeñeces de la vida debía observar las estrellas? ¿Necesitaba recordar que yo también era pequeño, así que si mis palabras no eran tomadas en cuenta no debería importar?- Mi abuelo lleva muerto más de diez años, pero cada vez que mi madre habla de él se le prenden los ojos y el corazón, revive esos días cuando lo tenía a su lado, lo trae a la vida en su mente. ¿No es eso acaso una forma de desafiar a la muerte? A travéz de los recuerdos, buenos o malos, logramos la inmortalidad. Y la condición humana no es necesariamente absoluta tampoco, pese a lo que me puedan decir algunos religiosos, el hombre puede jugar a ser Dios. Cuando una persona escribe sobre personas que no existen, pero sus lectores los traen a la vida, ¿no es eso una forma de creación? En menos medida tal vez, pero aún así, desafiamos las leyes cada momento y sin proponernelos. Por ello nada es absoluto.

-Ya. Pués para mí esas son huevadas.

Sonreí, como siempre las conversaciones acababan de la forma más rara imaginable.

-Entonces debes tener la razón, el mundo esta lleno de huevadas.

viernes, 30 de octubre de 2009

Cuento


Ricardo no sabía que hacer, tenía a la mujer de sus sueños llorando en su hombro y lo único que hacía era pasar la mano por su espalda, intentando dar palabras de consuelo que sabía llegaban a oídos sordos.

No es como si quisiera aprovecharse de ella en un momento de debilidad, pero simplemente estaba harto.

Harto de que ella siguiera sufriendo con idiotas que no la merecían mientras él, como idiota, miraba a la distancia.

La quería, eso lo sabía, pero más que nada la quería ver feliz, sabía que él no podría ofrecerle mucho, casi nada a decir verdad, pero si ella iba a estar con alguien, creía que debía ser con alguien que se la mereciese y viera que tan especial era.

Así que se lo dijo, le explicó como ella era especial, demasiado para el idiota por el que derramaba lágrimas. ¿Especial? ¿Cómo? Pues ella era inteligente, graciosa, hermosa y con uno de los corazones más nobles y bellos que había visto en toda su existencia. ¿Cuánto más podías pedir?
Pero ella no le hizo caso, creyó que sus palabras no valían nada, no se sentía especial. Le volvió a explicar los hechos, le dijo tranquilamente, mientras se acomodaba a su lado, como ella era una de las pocas personas buenas en el mundo, y se merecía alguien que la tratara con respeto y le pudiera ofrecer todo lo que se merecía.

Y esta vez, lo escuchó. Él no estaba preparado para esto, para ver aquellos ojos marrón claro observándolo fijamente, esperando, soñando, que sus palabras eran ciertas, y que en verdad alguien la veía de esa forma.

Y luego ella lo besó.

Sintió sus labios encima suyo, con fuerza, pasión, ¿dolor?, como si el sentimiento hubiera estado creciendo, como si hubieran sido amantes toda la vida, como si ella no hubiera estado llorando por otro hace un momento.

Pero él recordaba esto, y aunque quería perderse en aquel sueño, en que la muchacha lo quería a él, sabía que no sería lo correcto.

Pero por un minuto, aunque sea por una milésima de segundo, se dejó tragar por la ilusión, se sumergió en la mentira de sentimientos que no eran recíprocos. Pero cuando se hubo dado cuenta que debía detener esto derramó una lagrima, la vida no era justa pensó.

Pero aún así la detuvo, y como a una niña, que aún era en muchos sentidos, le explicó que ahora solo estaba adolorida, y que no quería aprovecharse de ella. Ella miró al suelo avergonzada, el otro continuaba su discurso, siempre sería el amigo, siempre estaría ahí para ella, pero no de esa manera, no porque no la quisiera, la quería, simplemente quería ser consecuente con sus actos. Él decía que merecía al mejor muchacho posible, y hablaba en serio. Y estaba seguro que él no era aquel príncipe encantador.

Cuando hubo terminado su discurso se quedó helado, ¿Qué hacer ahora? Había terminado de consolar a su amiga y ahora la situación era tensa, incomoda. Solo reafirmó sus palabras, de cómo ella era el ser más especial que había encontrado en su vida, y que estaba seguro algún día sería feliz al lado de un hombre encantador.

Así se despidió y retiro.

Y mientras regresaba a su casa no dejaba de pensar en lo que había hecho una y otra vez, pensando en todos los posibles resultados en esta estúpida historia de amor.

De alguna forma, y por extraño que pareciese, este final le gustaba más.

De todas formas solo era una fantasía, ¿no?

Solo era un tonto cuento de amor.

martes, 27 de octubre de 2009

Dios bendiga a los niños

Me encontraba caminando de regreso a mi hogar, sumergido en divagaciones de poca monta, ahogandome en pequeños problemas que no merecen una segunda pensada, cuando veo afuera de mi hogar un conjunto de autos policiales y diferentes autos de la prensa. Inmediatamente un horrible escalofrío pasó por mi ser, y a la mayor rapidez posible llegué a la puerta de mi hogar.

La policia y prensa estaban cerca, pero no delante de mi departamento, por lo cual me tranquilice. Entré rapidamente a mi hogar y le pregunté a mi madre que había pasado.

-Una tragedia, cosa horrible.

Paso a contarme lo que había sucedido. En uno de los departamentos de los bloques circundantes, una bebe había sido encontrada sin vida. Una bebita de tan solo dos meses de vida. Lo peor de todo era que, la madre de la criatura, una empleada domestica en uno de los departamentos, era sospechosa de haberla asesinado, ya que ella no reportó la muerte, lo tuvo que hacer la señora de la casa.

No entrare a pensar si la mujer es culpable o no, creo que no existen pruebas suficientes para pensar en eso. Pero quiero pensar en aquellos padres que si matan a sus hijos. ¿Por que lo hacen? ¿Son tan enfermos acaso? O es, como puse en mi anterior entrada, que piensan que no vale la pena traer un niño a este mundo cruel...entonces le privan de su vida en una peor forma.

Me atormenta pensar que mi línea de pensamiento de hace unos días podría prestarse a esta clase de actos. Que una criatura tan inocente, que no puede ni defenderse, sufra un destino tan cruel...me parte el corazón. Y me hace perder mi fé en la humanidad también, ¿como es posible que siendo "animales racionales" podamos caer a veces tan bajo?

Esto también me hizó pensar en un caso que la familia esta afrontando: El esposo de una persona medianamente cercana a la familia ha sido encarcelado, se encuentra actualmente en Lurigancho, que viene a ser una de las peores carceles del país. Ha sido encarcelado porque esta siendo acusado de cometer tocamientos indebidos contra una menor de 7 años. Lo peor de todo es que ya había ocurrido un accidente parecido hace dos años, que la hermana de la chica se quejó que el esposo se pasaba de la raya con ella. ¿Y que hizó la mujer? Mandó a la chiquilla a un internado porque prefirió creer en el esposo, ya que este decía que la muchachita de 12 años le coqueteaba y se le pegaba.

Pués bien merecido tiene ahora mismo ir a la carcel, la hermana de la muchacha era practicamente familia, la consideraba una prima más, y cuando me enteré del problema tuvé ganas de ir a masacrar al sujeto yo mismo, pero solo fui consciente del problemo en estos días. Todos sabemos como funcionan las cárceles, en el momento en el que se enteren que él esta ahí por eso el tipo perdió, y yo digo que tiene bien merecido todo lo que le suceda, porque no es la primera vez que lo acusan de algo parecido.

Y creer que tuve al sujeto en mi casa una vez. Increible.

Por eso quiero agradecer que, pese a todos los problemas que pueden suceder, tuve una infancia medianamente estable, y que tuve la dicha de haber llegado a esta edad. Creo que todos deberíamos estar agradecidos de eso.

Solo desearía que, en mi caso, no tuviera que ver este tipo de casos para poder darme cuenta de que debería estar agradecido.

A continuación un video, las imagenes son de la serie de televisión "Angel", video centrado en el personaje principal y su hijo, con la canción de fondo "God Bless The Child", de donde tomé el titulo para esta entrada.

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Existir sin vivir = Vivir sin existir?


Las discuciones familiares nunca son buenas, en especial cuando se centran en ideales.


Mi padre, hermano y yo estabamos en la mesa, y nos encontrabamos en una conversación acolarada respecto al hecho que el abogado de la casa estaba contemplando defender a un (posible) pederasta. Todo esto originó una semi-discución en la que yo decía que el tipo debería pudrirse en la carcel mientras los otros dos decían que debería estar libre hasta demostrar lo contrario.


La justicia apesta.


Y no se que hacer al respecto.


A veces el mundo parece un lugar horrible y miserable para vivir, ¿por qué alguién quedría traer a un hijo a este mundo? Tan lleno de dolor, sufrimiento y horror.


¿Vale la pena seguir adelante? ¿Qué se gana haciendolo?


Siempre he sabido que hay una diferencia entre vivir y existir, pero...yo no vivo, existo. Pero, ¿y si quiero dejar de existir? ¿Puedo dejar de existir para empezar a vivir? ¿O acaso me he separado lo suficiente de ciertos rasgos que ahora se me haría imposible intentar adaptarme?


Tal vez es cierto que por momentos me pongo a pensar en el camino que mi vida ha estado tomando estos ultimos años, un camino no muy bueno si me permito decirlo. Pero todo fue mi decisión, pero a veces se siente más como una imposición a algo opcional.


Veo a la gente a mi alrededor, felices, o siendo momentaneamente felices, y pienso que me gustaría eso. Pero es solo una ilusión, no es verdadero.


Si decidi vivir ausente de ciertos aspectos de la humanidad, ¿por que me da una alegría agridulce ver a la gente a mi alrededor felices? ¿Me he vuelto tan egoísta?


Necesito pensar...y tomar una decisión entre si quiero existir o vivir.

jueves, 22 de octubre de 2009

Su vida

-¿Crees que la vida es un asco?

-Sí.

-Pués la tuya no es tan mala, deberías intentar vivir la mía, así sabras que es el verdadero sufrimiento.

Silencio.

De repente lo recordó.

Le estaba hablando a un espejo.

Nota: Algo que se me acaba de ocurrir, solo para recordarnos que muchas veces nuestros problemas no son tan graves como pensamos. La vida merece ser vivida.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Una duda para Sherlock Holmes


"Una vez eliminado lo imposible, lo que queda, por muy improbable que parezca debe ser la verdad" -Sir Arthur Conan Doyle.

Pués mis respetos al señor Doyle, pero mis polainas con ese pensamiento.

Para empezar quisiera explicar mi ausencia de este blog (no que a nadie le importe, creo) pero los examenes se han tragado todo mi tiempo libre, además de un cansancio que no tengo la menor idea de donde sale, me siento aburrido hasta para escribir una minima historia.

Que parece que me tomara un tiempo volver al ritmo de las cosas.

Y para empezar quiero solo hacer una entrada rapida, sin problemas, y probablemente llena de sin sentidos.

¿Que pasa si no existe una forma de eliminar lo "imposible"? ¿Qué pasa si lo "imposible" es lo único "posible"? ¿Quién determina los paralelos de lo posible y lo real? ¿No debería mantenerse esa opción siempre abierta, por más extraña que parezca?

Por ello yo respondo a la gran frase del señor Doyle con otra:

"Cuando lo imposible es demasiado difuso como para ser eliminado, hay que revisar la opinión que se tiene de los limites de lo posible"

jueves, 1 de octubre de 2009

Encontrando a Cthulhu


Los Mitos de Cthulhu de Howard Phillips Lovecraft narran las desventuras de seres humanos comunes y corrientes hallando, si bien no luchando, a criaturas más alla de toda comprensión, tan poderosas que tan solo verlas, saber que existen, guía a los personajes a la locura, terminando casi todas las historias en la muerte de los narradores, ya sea por la misma fuerza de las criaturas o por suicidio.

Y, en los ultimos días, descubrí la existencia de estas criaturas en mi ciudad, en el mundo a decir verdad.

Ahora, no es como que haya perdido la razón, aunque muchos de los que me conocen atestiguaran lo contrario, si no que me refiero a estas criaturas en un nivel más...subjetivo.

Las criaturas de los Mitos de Cthulhu, en mi realidad, estan representados en la sociedad misma y en el sistema de gobierno.

Olvidándose un momento de los monstruos y deidades que poblan los relatos, la idea principal es que el ser humano común y corriente encuentra algo que escapa de su control; y al final le da la espalda a la situación. ¿No es esto lo que sucede en la sociedad, tanto la antigua como la actual?

Sí leemos todas las historias podemos apreciar el constante hecho del hombre común forzado a enfrentarse a seres tan poderosos que tan solo verlos generan locura. El hombre no es un adversario para enfrentarse a estos seres, es como una hormiga en una jungla rodeada de elefantes. Pensemos que estas deidades, estos seres súper poderosos son en realidad el gobierno, el sistema social como se rige el hombre.
¿No se escucha muchas veces de las personas que se quejan de cómo funciona el gobierno, la sociedad, pero que también aclaran que no pueden hacer nada para remediar la situación completamente?

Situemos a la persona común como el individuo del que se habla en los cuentos de horror cósmico, y los dioses como Cthulhu o Yog-Sothot como el sistema de gobierno.
Cuando un civil es pisoteado por los demás e intenta ir a los ejecutivos de alto poder para remediar la situación descubre que a estos no les importa, que prácticamente no existe en su mundo. Un mensaje que podría mandar estas historias sería que si no eres lo suficientemente poderoso no eres reconocido por los demás, los hombres son ignorados en las historias de Lovecraft ya que no producen una amenaza a las criaturas de más poder, son prácticamente inexistentes a sus ojos.

¿No vivimos acaso en una sociedad que el individuo solo se preocupa por si mismo? Si nos paramos y preguntamos a cada uno de los alumnos universitarios que desea hacer con su vida nos responderían con las clásicas respuestas de una vida rodeada de una cerca blanca, una vida donde lo único que importa es el individuo y su primer circulo familiar donde el resto del mundo no es considerado.

Como explicaba Lovecraft en su mejor obra, “La llamada de Cthulhu”, los hombres suelen ignorar las verdades detrás de las cosas. Como podemos leer a continuación:

“Lo más misericordioso del mundo, creo, es la incapacidad de la mente humana para relacionar todo cuanto esté contiene. Vivimos en una plácida isla de ignorancia, entre las brumas de negros mares de infinito, y, sin embargo, no vamos muy lejos. Las ciencias, cada una moviéndose en su propia dirección, nos han afectado de momento muy poco, pero algún día, al juntar las piezas de conocimiento disociado, se abrirán vistas tan terroríficas de la realidad, así como de nuestra espantosa posición en ella, que enloqueceremos ante esta revelación o huiremos de su mortífera claridad hacia la paz y la seguridad de una nueva edad oscura”. “La llamada de Cthulhu (EDAF 2004, Pág. 5)”

¿No puede interpretarse la idea de “plácida isla de ignorancia” como el individualismo al que se ha sometido a su mismo el hombre? ¿Y que hay de la idea de una “vista tan terrorífica de la realidad, así como de nuestra espantosa posición en ella, que enloqueceremos ante esta revelación o huiremos de su mortífera claridad hacia la paz y la seguridad de una nueva edad oscura” como la verdad detrás de cómo funciona la sociedad?

Ha diferencias de muchos no creo que la sociedad actual sea mala per se, como podría darse a entender hasta el momento, sino creo que se ha llegado a tal punto en la evolución que la mayoría de nosotros nos hemos vuelto seres amorales, como podría explicarse con este segmento de otro libro de horror cósmico:

“Acerca de Tíndalos, Y de sus Perros:

Y toda la maldad del Universo está concentrada en sus cuerpos escuálidos y hambrientos, y olerán tu rastro si te acercas demasiado, y te perseguirán, porque ansían de nosotros todo lo puro e inmaculado. Están más allá de toda bondad o maldad, ya que son Aquello que en el principio de las cosas perdió su pureza… En las esferas por las que corren incansablemente no hay raciocinio ni acción, ni moral ni significado, ni bien ni mal: solo Aquello que es puro y Aquello que es impuro.”

El Necronomicón (2da edición La factoría de Ideas 2006, Pág. 32)

Como se puede ver no es que los “Perros de Tíndalos” (Hounds of Tíndalos en su original en inglés), otras deidades en el panteón de criaturas sobrenatural de Lovecraft pero estos fueron concebidos por Frank Belknap Long, sean malos por naturaleza, solo carecen de raciocinio y moral.

Así como estas criaturas no conocen ni bien ni el mal y actúan por instinto, la sociedad no actúa por un deseo de ser malos o buenos, como los Perros de Tíndalos solo ven lo puro e impuro la sociedad moderna solo puede ver lo que produce ganancias y lo que no las produce, por ello vivimos en un mundo donde el individualismo se ha expandido de tal manera.

¿Qué hacer con esta información entonces? ¿Rendirnos y morir, si bien no fisicamente pero si moralmente, como los hombres en las historias de Lovecraft? ¿O debemos pararnos y luchar?

Tal vez los hombres en las historias de Lovecraft no podían defenderse por ser uno solo pero según August Derleth, sucesor de Lovecraft y creador del “Sello de R’leyh” (único instrumento capaz de pelear a los dioses cósmicos), los hombres podían defenderse de estos seres si se unían y peleaban con todo su poder. Quién sabe, tal vez si todos nos unimos podamos usar el Sello de R’leyh y defendernos del panteón de los Primigenios que actualmente llamamos sociedad.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Razón vs Corazón


-¿Tienes un minuto?
-Sí claro, ¿que sucede?
-El problema es...
Otra ventana del messenger se abre de repente.
-Hey, tengo un problema...
-¿Qué fue?
Otra ventana se abre minutos después
-Estoy molesta con mi enamorado.
-¿Por qué?
Y así consecutivamente.
De acuerdo, hay veces que yo mismo me meto a averiguar que le sucede a una persona para intentar ayudarla, eso lo admito. Pero es muy diferente hacer eso de que la gente venga de repente con sus problemas, amorosos nomás. Mi problema no se centra tanto en una incomodidad por el hecho de confianza o que busquen un consejo, el problema es que si lo hacen todos juntos, si bien no intencionado, no puedo dedicarme a cada uno de ellos como deber{ia, no puedo prestar la total atención y concentrarme en el problema a la mano.
¿Por qué escribo esto? No es, como se puede pensar, en un intento de hacer que la gente deje de buscar aviso, y si creen que yo puedo ser de ayuda, me siento felíz que vengan a mí. Solo que hay un incoveniente que nunca he entendido.
¿Por qué la gente, buena gente, insiste en buscar consejos de las malas personas?
Realmente no tengo la menor idea que puedo aportar, nunca he estado en sus situaciones, pero aún así parece no importarles...pero el problema es que ellos son buenas personas, no son perfectas, pero sus intenciones están en el lugar correcto, que es dificil no querer que las cosas les vayan bien. Por ello siempre tengo esa incognita, y trato lo mejor que puedo de ser de ayuda, pero no puedo dejar de pensar que si digo algo incorrecto tal vez haga más daño que bien.
Y realmente, uno no quiere ser de esos que por su culpa la gente buena se mete en malas situaciones, ¿no?
O tal vez es por que no intento centrarme en los sentimientos, una ex-compañera de clases me dijo que ella me buscaba a mí por aviso ya que yo no le respondía con el clásico "Pero si ustedes se quieren todo va a estar bien, ya lo veras" cuando ella tenía problemas con su pareja...o tampoco me ponía de su lado inmediatamente, si no que intentaba permanecer neutral y dar consejos más logicos que sentimentalistas.
Que puede atraer toda la pregunta de "¿A qué escuchar, a los sentimientos o a la razón?"
Una pregunta que puede dar mucho de que dar, como "¿Quién ganaría en una pelea, los cavernicolas o los astronautas?" (Los astronautas no tienen armas)
Yo siempre creí que uno debía escuchar más a la razón que a otra cosa, pero no puedo decir que uno debe ignorar los sentimientos...después de todo eso es lo que nos hace humanos, ¿no?
...Tal vez es cuestión de equilibrio.
Pero, ¿que pasaría si solo tuvieramos que escuchar a uno? Ahora, ahí si hay una pregunta entretenida y no tan filosofica y llena de discución.
Yo eligo la razón, he vivido casi toda mi vida haciendo eso ,a excepción cuando se trata de notar como va la población, ahí el pedazo de carbón que tengo por corazón se rompe un poco, y creo que así seguiré.
¿Y ustedes?

domingo, 20 de septiembre de 2009

La sociedad, la vida y los libros


-Creo que es un gran engaño, creer que la humanidad, que la sociedad, puede hacer del mundo algo mejor.

-Así son las cosas. Todos los días debemos sonreír y ser educados, cuando lo único que queremos es coger a la mujer del vecino, robar sus cosas y no pensar en el tercio del mundo que muere de hambre.

-No digo que uno solo pueda arreglar todo, solo…Tal vez Hobbes tenía razón, tal vez el ser humano es el animal más peligroso de todos…

-Todo por que tenemos la capacidad de proyectarnos…podemos estar con el estomago lleno pero aún así planear que habrá de comer el día siguiente. “En los ojos del ser humano veo a mi potencial asesino”

-Tal vez ya no se trata de vivir, si no de sobrevivir.

-Ya no eres tan estupido como antes.

-O tal vez solo se necesita más música.

Mirada confundida, ceja levantada, un festival de confusión.

-¿Qué?

-Rorti creía que las artes servían más que la filosofía misma, creía que la educación de los sentimientos lo es todo. Si queremos vivir en una cultura de paz debemos ser más empáticos, debemos tener la capacidad de ponernos en los zapatos de los demás, y eso se logra con las artes. Con música, con libros, “La cabaña del Tío Tom”, películas, “La lista de Schindler”…

-…Aún eres el mismo idiota.

Empatía. Capacidad de ponerse en el lugar de otros. Es algo muy bueno, por todo lo vil y miserable que puede ser una persona, aún hay posibilidades que pueda sentir algo. Hace unos meses había entrado en una discusión calurosa con un compañero de estudios sobre la utilidad de la literatura y las artes en general, él defendiendo la postura que estas eran inútiles en su mayoría y yo defendiendo la idea que eran una gran parte de la humanidad.

Y ahora tengo este punto para dar mi último golpe a la hora de demostrar que no, la literatura no es inútil. Admito que hay libros basura (Twilight) pero creo que la mayoría tiene un significado, un mensaje oculto que para bien o para mal puede ser aprendido y meditado.

Después de todo, he escrito ensayos sobre libros y los mensajes detrás de estos, y me niego a aceptar que me digan que una de mis más grandes pasiones sea “inútil”

No es como que eso va a hacer una diferencia.

¿De que sirve que demuestre que los libros significan algo si no puedo hacer nada para mejorar la sociedad en la que vivo?

En una universidad de esta ciudad, en una clase de Ética, pasaron un video de racismo. El video consistía en un reportaje hecho a una discoteca, y de cómo esta negaba el acceso a personas que no tuvieran rasgos de euro descendientes, independientemente de que si poseía el dinero necesario o no. Al finalizar el video el profesor preguntó que opinaba la clase, y esta respondió en que les parecía bien la reacción de los dueños de la discoteca.

“Si yo quiero tener una empresa debo poseer el derecho a elegir el publico que quiero en mi negocio, y si quiero gente A1 debo tener el derecho de negarle el acceso a los que no lo son”

“Profesor, es que esa gente tiene costumbres asquerosas y de mala etiqueta”

“¿Acaso ellos no nos discriminan? ¿No debemos hacer lo mismo?”

“Yo no quiero a esa gente cerca mio, si estoy yendo a divertirme debería estar tranquilo, mi gente se merece eso”

Y comentarios así siguieron volando, toda la clase aparentemente de acuerdo con la discriminación. No sabía si sentirme abatido o irritado mientras escuchaba la historia, lo único que sé es que me sentí desilusionado con mi sociedad y con ese tipo de gente.

¿Cómo se llega a ese punto? A tal lugar que no te importa el maltrato a otros seres humanos, y no solo eso, si no que se apoya. ¿Acaso las personas no entienden que el mismo hecho de tener vida significa que miles de potenciales personas murieron en nuestro lugar? ¿Esto solo no debería ser suficiente para que la gente haga su mejor esfuerzo para construir una sociedad que se apoyé, una cultura de paz? ¿Tan poco ya vale el sufrimiento y vida humana? ¿Qué clase de educación ha recibido esa gente en sus casas para pensar de esa forma?

Tal vez realmente no hay nada que hacer.

O tal vez realmente necesitamos más buenos libros.

Y lectores.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El Rosa Esta En El Aire


-¿Tu hace mucho que no te enamoras de alguien verdad?
-Diría que enamorarse es una palabra muy fuerte…
-¿Alguna vez te has enamorado?
-No creo que el amor sea un sentimiento que debería jugar un papel en mi vida, así que realmente no.

Mirada extraña, como si de repente me hubiera crecido otra cabeza. Estoy acostumbrado. He explicado miles de veces que desde hace años decidí no vivir con el sentimiento, y lo he cumplido de forma impecable en los últimos tiempos.

¿Por qué es tan raro de entender esto?

Probablemente se deba al hecho que el “rosa esta en el aire”… ¿es acaso Septiembre el mes del enamoramiento o algo por el estilo? La mayoría de blogs que visito tienen una entrada en el último mes que relata las aventuras del escritor con alguna persona del sexo opuesto, lo cual me llama la atención. Casi tanto como a ellos los sorprende cuando digo “No me he enamorado y no tengo planes de hacerlo”

Esto no es, como podría pensarse, una especie de queja a otras personas, usualmente si tengo algún inconveniente con alguien no tengo problemas en hacérselo saber. Simplemente son, otra vez, desvaríos de una mente que analiza demasiado las cosas.

Una vida solitaria. Eso es lo que quiero. Quiero dedicarme a hacer algo que me guste, quiero agarrar parte del dinero que haga y dárselo a alguien que lo merezca y quiero vivir solo. ¿Es tan raro de comprender? Me han hecho problemas por el asunto antes… ¿pero es comprensible no? En especial ahora, cuando todos tienen un punto en el que centrar sus deseos, supongo que será lo natural esperar que los demás también lo hagan.

No es como si haya tenido mala experiencia en el tema, ya que nunca lo he vivido. A las únicas personas que, creo, he amado son los miembros de mi familia, y hasta ahora no se si decir si es amor o simplemente una lealtad muy bien cementada.

Lo que no entiendo es por que gente trata este tema como si me estuviera muriendo, aprecio la preocupación, pero hay problemas muchos más grandes a los que prestar atención que lo que sea que suceda conmigo, yo no estoy en la lista de “Personas que merecen ser ayudadas”, son aquellas personas las que merecen la preocupación de otros. No yo.

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Aparentemente este espacio es interesante para una persona ¿Por qué? No tengo la menor idea. Probablemente ya se desencantó y solo puso este espacio entre sus nominados por intentar ser un buen compañero, de todas formas se aprecia, me arrancó una mueca parecida a una sonrisa.

Así que gané un premio…

Bueno, este premio me lo ha otorgado Radamanto, aprecio el premio y espero que resuelvas tus dudas románticas muchacho.

Normas:

1. Enlace a la persona que te lo entregó (arriba)
2. Poner las reglas del blog (ósea esto)
3. Entregarlo a 5 personas y decir el porque.
4. Informarles con un comentario en su blog.
5. Compartir 5 cosas que te gusta hacer.

Y los ganadores son:

Ahora es donde haré una divergencia de lo que la mayoría creé que haré, ya que mi lista consistirá de 5 blogs que me entretienen de muchas formas, pero que no necesariamente sus escritores se pasan por aquí.

-Zutone, porque sus escritos te hacen reír y sentir más inteligente cada vez que los comprendes, su blog es uno de esos que te hacen sentir inteligente por haberlo descubierto, saludos Sapo-Lobo-Hombre, el habita en el Caos de Realidades

Además, ¿Cuántas personas pueden decir “Me siento como Hal Jordan cuando se vio impotente al ver Coast City destruida”…?”…eso solo, a mi parecer, ya merece el premio.

-Roxana, no la conozco pero las frases que pone en su blog, mujeres descosidas, me han hecho analizar la vida…Gracias.

-Cristina Poulain, Porque su teoría de que las cosas llegan a destiempo me ha hecho reflexionar sobre el sendero en el que va mi vida…y porque cualquier persona a la que le gusta Amelie se merece un voto a favor. Su blog: Algo que conntar

-Noel, porque pese a que ya sé que recibió el mismo premio de parte de Radamanto no podía dejar pasar la oportunidad para recordarle que el también debe aceptarlo…y porque su blog, Diario de un cabrón, es como ver una telenovela…en la que quieres ahorcar al personaje principal, o sea, muy buena.

-Lourdes, porque sé que también recibió el mismo premio de parte de Cristinaa…pero que más da. Es una buena persona y lleva soportando este blog más que nadie, así que un premio por su paciencia :) Su blog "Cuaderno de Bitácora"

5 cosas que me guste hacer:

-Ver televisión.
-Escuchar música mientras viajo en un carro, abre las ventanas que son responsables por la mayoría de entradas en este blog.
-Leer comics, mis gustos son mis gustos.
-Escribir y leer.
-Hablar sobre la vida con las personas cercanas a mí.

Gracias a todos por soportar otra transmisión.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¡Por el Mundo!


-Me siento como basura.
-¿Por qué?

Levanté la mirada, mi hermano seguía comiendo tranquilamente, la forma en como me sentía de poco interés para él. Le expliqué que en mi trayecto de la universidad para el hogar un hombre habría entrado vendiendo dulces, y yo había comprado dos. Momentos después entró un joven y ofreció caramelos, y yo, pesé a tener dinero de más me hice el desentendido.

“No puedes intentar salvarlos a todos” me dijo mi hermano antes de agregar un “No hay que ser cojudo pues, ser buena persona nunca va a lograr nada por ti”

Dejé pasar los choques de creencias, hace mucho tiempo entendí que discutir con él jamás lograría nada. Más bien, como siempre, interiorice las palabras e intente analizarlas. No puedes intentar salvar a todos, eso me había dicho. Siempre he querido debatir este punto… ¿Por qué la gente dice que no se puede salvar a todos? ¿Es un mecanismo interno que nos impide realizar el máximo esfuerzo?

Tal vez sea cierto que una sola persona no puede arreglar los problemas del mundo, o siquiera de los demás. ¿Pero no debería intentarlo? ¿Acaso en tantos años de “evolución” y “madurez” hemos olvidado lo más importante: cuidarnos entre nosotros? ¿Qué nos hace falta para hacer ese salto? ¿Para siquiera intentarlo? Tantos años han pasado, tantas revoluciones y guerras, protestas y luchas, por el derecho a la igualdad y hermandad…pero la verdad es que estamos tan alejados los uno de los otros como al principio.

“No puedes intentar salvar a todo el mundo”… ¿es cierto eso? Me niego a creerlo si lo es. ¿No es cada persona un conjunto de cualidades, defectos y experiencias? ¿Un cúmulo de actitudes y personalidades, juntas de tal manera que forma un universo particular?

Podemos maravillarnos ante la hermosura de nuestro planeta, sus diferentes paramos y espectáculos…desde los desiertos mas áridos hasta su glaciar más frío, pasando por multitud de proezas humanas y naturales, pero por alguna razón no podemos sentarnos un momento e identificar tales bellezas, maravillosos paisajes, dentro de nosotros mismos. Así como identificamos que el mundo es único e incomparable debemos igualmente analizar a cada ser humano, como único e irremplazable.

Hemos crecido en una cultura en la que reina la competitividad, y en que aplaude el aprovechamiento de todas las oportunidades posibles, tanto morales como amorales. Donde uno debe centrarse en uno mismo y no siquiera dar una segunda mirada a aquellos que caen en el transcurso de la carrera, dejar que se pierdan entre todo el polvo levantado, ya que lo importante, lo más importante, es llegar a la meta, llegar al oro, primero.

¿Entonces…que nos hace falta para intentar darnos una mano, para levantarnos y apoyarnos en una época llena de odio e inseguridad?

Fuerza de voluntad.

Después de todo, la fuerza de voluntad siempre ha estado presente en todos los aspectos de la vida humana. Desde el incentivo a lograr llegar a la meta hasta en el espectro de emociones que rigen nuestras vidas.

Al fin y al cabo el espectro de emociones por si solo no vale nada.

¿El odio? Nos destruye desde dentro, solo tomando una decisión, haciendo algo al respecto, podemos lograr algo. Ya sea dejándolo ir o tomando represalias contra la causa del malestar, sin tomar una decisión nos destruirá totalmente. ¿Avaricia? Una muestra total de fuerza de voluntad…uno se abalanza por lo que quiere, porque lo quiere todo al fin y al cabo, ¿pero sirve de algo solo querer y nunca arriesgarse a conseguir? No, ahí entra de nuevo el poder de la toma de decisiones.

El miedo. O nos rendimos ante el o lo luchamos y doblegamos. No hay otra opción…cualquiera que se tome muestra cuanta capacidad de toma de decisiones tenemos. Esperanza. Debemos tener la fuerza necesaria para tenerla…podemos vivir sin ella, pero de forma vacía. Ya sea esperanza en que alguien especial esta ahí fuera o que puedes hacer por el mundo, esta emoción es necesaria en nuestras vidas. Pero solo es algo productivo cuando hacemos algo al respecto…si no, la emoción por si sola será pisoteada sin apoyo, y terminaremos peor que cuando empezamos a creer.

La compasión. Un noble sentimiento…pero sin la capacidad de hacer algo al respecto solo se logra hacernos ver como hipócritas, no como personas compasivas…sino solo como personas que le dan pena las cosas. Puede que veamos a una persona siendo asaltada en la calle, o a alguien sufriendo…pero si solo pasamos y no hacemos nada al respecto, ¿de que sirve? Cuando tomamos la decisión de acercarnos e intentar cambiar las cosas, cuando tomamos la decisión de impedir el sufrimiento…ahí estamos logrando algo, ahí estamos usando el sentimiento de modo constructivo.

El amor…llamado el más noble y puro de los sentimientos. ¿Lo es? Ha sido la razón de guerras, batallas y muertes. Puede que sea el único de todos los sentimientos que puede llevarnos de la mano y visitar cada uno de los demás. Odio a la idea de traición. Avaricia de tener todo para asegurar el amor de la persona. Miedo al rechazo y a quedarse dolo. Esperanza que amamos y somos amados. Compasión ante los eventos del mundo, uno es feliz y quiere que todos lo sean…

Pero el amor por si solo no logra nada, aquella persona que ama y no hace nada al respecto solo logra una existencia miserable, llena de dolor y sentimientos encontrados que nunca lograran salir a flote. Solo cuando logramos hacer al respecto podemos avanzar…podemos alejarnos o enfrentarlo, pero no ignorarlo.

Como se puede ver, todos y cada uno de los sentimientos esta íntimamente ligado a la fuerza de voluntad, sin esta nada importaría…ya que no habría toma de decisiones.

¿Hemos perdido esto? ¿Hemos perdido la capacidad de actuar? Si esto fuera así…no habría parejas, matrimonios ni familias felices. Creo yo, que lo que hemos perdido es la capacidad de actuar, pero solo cuando no se trata de nosotros mismos.

Lo que nos falta es la fuerza de voluntad para levantarnos, erguir la cabeza y decir “Quiero hacer lo correcto. No quiero estafar a nadie, no quiero pisotear a nadie, quiero ayudar”

Solo así, podremos hacer lo correcto.

Ayudar al mundo, y a todos lo que lo habitan.

lunes, 24 de agosto de 2009

Confianza


-¿Tienes una vida oculta, verdad?

Me encontraba en la universidad, frente a un salón donde una conocida tendría pronto su clase. Nos encontrábamos conversando, intentando pasar el rato, faltaban veinte minutos para que llegue su profesor y tres horas para que empiece mi siguiente curso. Acababa de informarle a la chica que luego de que ella se metiera yo tenía cosas que hacer a unas dos o tres cuadras de la universidad, y ante su insistencia de saber que era lo que tenía que hacer, a lo que yo solo respondía con “cosas”, me soltó aquella frase.

Realmente, y sin vacilar a la hora de decirlo, no le tengo confianza a las personas a mi alrededor. Solo comparto lo que creo puede ser compartido, pero nunca he ido a derramar mis dudas y entrañas a una persona, a pesar de que la conozca casi diez años, como era en este caso.

Ella sabe que mis padres están divorciados, lo deje en claro cuando una de sus amigas me preguntó eso cuando nos encontrábamos caminando por la calle, pese a que estoy seguro ella ya sabía esto desde antes. Pero realmente no creo que fuera de su incumbencia saber que quería ir a echarle un ojo a mi padre, que vive ahora a unas cuadras de mi universidad, ya que me pareció estaba un poco mal por teléfono.

Pero su pregunta me dejó pensando: ¿El no tener confianza con ellos, el hecho que no comparto grandes trozos de mi vida con las personas cercanas a mí me hace “tener una vida oculta”? Mi hermano nunca le ha confesado a sus amistades que mis padres están divorciados, estoy bastante seguro que de todas las personas que él conoce, alrededor de 50, solo uno sabe que mi padre ya no vive con nosotros, y esta persona solo esta seguro de este hecho ya que yo lo confirmé cuando vino a mí con esta duda.

Me han dicho varias veces, aún más durante las dos ultimas semanas, que soy una persona muy cerrada, y que eso impide que pueda formar lazos con la gente alrededor mío. Quiero decir que estoy en desacuerdo con eso, amo a mi familia y no hay nada que no haría por ellos, y a los que se consideran mis amigos los tengo en alta estima, es probable que no lo diga a menudo, y que nunca me refiera a ellos como “amigos” ni confié mucho en ellos…pero eso no impide que los tenga en alta estima, después de mi circulo familiar, vendrían a representar una gran parte de mi vida.

En definitiva no creo que confianza iguale a lazos personales…creo que es posible que una persona pueda relacionarse con otras aún sin una confianza total, o absoluta.

O tal vez no…quién sabe, lo único que yo sé es que funciona para mí.

¿Qué opinan ustedes?
Nota:
Escribo todo esto probablemente por que encontré un comentario en un blog sobre como gente escribe de cosas que ya no son lo que eran antes. En resumen, el autor del blog había escrito sobre sus experiencias con el alcohol, las drogas y el cigarro, y el comentario decía que esas cosas ya son “normales” hoy en día, y que el autor no debería creerse la gran cosa por haber cometido tales actos.

Pero, sí vivimos en un mundo en que es normal las drogas, poco me puede interesar si la gente toma o fuma realmente, entonces ¿en que clase de mundo vivimos? No podría definirme como una persona que creé deberíamos vivir siendo altamente moralistas, pero hay cosas que simplemente no me llaman la atención…o que me parecen malas a decir verdad. Al principio me parecía genial que viviéramos en una cultura donde cada persona tenga la oportunidad de expresar sus ideas y pensamientos, así es como siempre vi los blogs, pero también ahora tenemos que estar preparados para las criticas de las personas en tu propio espacio…casi es lo mismo a que alguien vaya específicamente a tu casa, te escuché hablar por minutos para simplemente insultarte al final. El mundo, y las personas, están hechos de opiniones, pero no creo que estas necesariamente tengan que ser negativas.

sábado, 15 de agosto de 2009

¿El efecto Clark Kent?


Odio mis lentes.

Y es que de por sí soy un perdedor total: leo, y pago grandes cantidades de dinero por, comics; coleccionaba hasta hace poco cartas y de vez en cuando veo dibujos animados…y películas de disney.

Sí a eso le sumas mis creencias de la edad prehistórica, por las cuales no fumo ni tomo, el hecho que no me gusta bailar y físicamente parezco uno de los muñecos que aparecen al final de jugar Ahorcado, además que de cuando se trata de hablarle a chicas bonitas soy totalmente torpe, obtienes al rey de los perdedores.

Pero todo eso es soportable, la mayor parte del tiempo.

Pero no cuando tengo los lentes puestos.

Por alguna extraña razón, la mayoría de cosas malas que me pasan suceden cuando tengo puestos los lentes, por lo cual trato de pasar la mayor parte del tiempo sin ellos, a pesar que esto acabe conmigo teniendo que esforzar la vista cuando voy a cualquier lado, pero honestamente, las cosas son sacadas del mismo infierno.

Una vez me encontraba en la universidad, tranquilo en mi esquina leyendo un libro cuando una chica se acerca y se sienta en el suelo, delante de mí. Lovecraft y sus pesadillas me tenían envuelto por completo, por lo cual no presté mucha atención a la chica…solo lo suficiente para identificarla, estudiábamos en el mismo salón, y era realmente preciosa: rubia, ojos de color verdosos y una forma de vestir que simplemente me llamaba poderosamente la atención, pero eso no importaba, solo esperábamos que la profesora llegara y yo seguía envuelto en mi lectura…hasta que ella me habló.

-“¿Qué lees?”- Y con eso se movió más cerca de mí, con una mirada extraña en su rostro.

La chica nunca me había prestado atención hasta ese momento y ahora estábamos cara a cara, ella esperando mi respuesta. Me sentí frío, mi garganta se atascó y me sentí ruborizar…pero logré tranquilizarme y dar una respuesta.

“Ehh…umm...-Balbuceos- Zapato”

Sí, contesté con “zapato”…silencio incomodo.

Nuestra profesora llegó y la chica se fue, por lo cual quise esconder mi cabeza en el suelo como un avestruz.

En otra ocasión me encontraba caminando por la universidad, cuando noté que en una esquina el hombre de limpieza había puesto varías sillas y carpetas una encima de otras, de forma bastante inestable a decir verdad, cuando de repente escucho que alguien dice mi nombre. Volteo y puedo ver a una chica que conocí en clases saludándome, esta con sus amistades, y realmente no me gusta ser el chico nuevo en grupos grandes, así que la salude a la distancia mientras seguía mi caminata.

De repente, choqué contra la torre de sillas y todas cayeron al suelo, atrayendo la atención de varias personas alrededor, pude ver como mi conocida y sus amigos se reían.

En una ocasión me encontraba en la biblioteca de la universidad, cuando de repente me choco con una chica y mi mochila se cae al suelo. Cabe resaltar que justo acababa de comprar unos comics de Batman y Spider-Man y mi mochila estaba abierta, por lo cual terminaron regados por el suelo. Como todas, la biblioteca es un lugar silencioso, por lo cual el incidente atrajo la mirada de la mayoría de las personas del lugar. Pude ver las miradas confundidas y divertidas de la mayoría de las personas allí, así que solo arreglé mis lentes, agarré mis cosas y huí del lugar.

Los lentes por alguna razón me convierten en un estereotipo andante…entre sus otros poderes también están hacerme un anillo de magnetismo para que gente se tropiece conmigo, una chica salió de una tienda y me dio un cabezazo en los labios…a veces uno odia ser alto, hacer que la gente me pregunté cosas sobre matemáticas y lograr que mis conocidos recuerden las situaciones mas embarazosas en las que me he encontrado.

“Si tu fueras un superhéroe, serias Superman... pero todo el día andarías como Clark Kent.”

Oh Notrya, no sabes cuanta razón tienes…

Realmente odio mis lentes.

sábado, 8 de agosto de 2009

¿Limpiando las calles?


“Escuché un ruido en la lavandería”

“¿Qué?”- dije medio dormido, mi perro levantó su cabeza antes de volver a echarse a continuar con sus ronquidos.

Mi hermano se hallaba frente mío, la puerta del cuarto a medio abrir y mirada desafiante en su rostro. Estaba jodido.

“Vamos, escuché algo” Y desapareció entre las sombras, como buen macho alfa empezó a prender las luces de nuestra sala, cocina, hasta llegar a la lavandería.
Yo en pijama y mi perro tambaleándose como borracho detrás de él, en una fila india que demostraba la pobre defensa que posee nuestro hogar: Un dizque adulto lleno de ego, y grasa; un pacifista que realmente prefiere conversar las cosas antes de ir a los golpes, me gusta no tener moretones en el cuerpo; y un perro que ladra como llora, con sonidos que aún no logró descifrar como no son la vergüenza de mi cuádruple escudero.

Llegamos al frente de la puerta que da a la biblioteca, fuente de aquellos sonidos raros que mi hermano juraba escuchar. Alzó su arma, un pedazo de madera con una de las puntas en forma de mano, usada para rascar la espalda. Miré a mí alrededor, mi hermano con su seudo arma y mi perro durmiendo en el piso, inconscientes a los peligros de la noche.

“¿No deberías levantar a la familia? ¿O llamar al vigilante…o algo?” Pregunté inocentemente, el aire helado de la noche me engullía, pero sabía que no era esa la razón por la cual temblaba. ¿De verdad había alguien allí? ¿Qué pasaría si en realidad un asaltante había entrado a mi domicilio? En cámara lenta pude ver como iría la pelea: Mi hermano, sorprendido de tener la razón respecto a los sonidos blandiría su arma, el intruso se movería con movimientos felinos y calculados, derrotando a mi hermano en breves segundos, luego pasaría a mí, y pese a mis mejores esfuerzos me dejaría hecho polvo…para luego pasar al costado del perro, que seguiría durmiendo inocente a los acontecimientos.

Mi hermano me dirigió una mirada sucia antes de preguntarme si era un hombre, moví levemente la cabeza de arriba a abajo, con lo cual me dio la espalda para continuar en su odisea. Pero algo lo detuvo, solté el aire que no me había dado cuenta estaba reteniendo, se volteó a mí y se dirigió a mi cocina…y agarró un cuchillo.

La puerta hizo su crujido característico al abrirse, mi corazón latía a mil por hora mientras mi mente no dejaba de inundarse con posibilidades de horror y sufrimiento que podría inundar mi hogar, maldije no haber avisado a mi madre de trancar la puerta en caso que mi hermano estuviera en lo cierto. Realmente no pasó por mi mente intentar quitarle el cuchillo de sus manos, era algo impulsivo, estúpido y probablemente suicida, pero creo le daba a él un sentimiento de seguridad en el ambiente que nos rodeaba.

Encendió la luz y observó cada centímetro de la biblioteca, cuchillo alzado en el aire listo para el ataque, pero no había nadie allí. Sigilosamente se acercó al baño del cuarto y se aventuró en las sombras, la luz se encendió y pude ver que se encontraba solo. Falsa alarma.
Caminó de vuelta a la cocina para dejar el cuchillo en su lugar, ya había pasado el miedo y ahora me encontraba en capacidad de analizar lo sucedido. ¿Qué hubiera pasado si en realidad había un ladrón ahí? ¿Qué hubiera sucedido si mi hermano hubiera asesinado al ladrón?

Vi los músculos de su cara contraídos, cejas tan ceñida que parecían volverse una sola, decepción en sus ojos…me pregunté por qué. Pero antes que cualquiera que mis dudas pudiera tocarse mi hermano decidió hablar:

“Puta, si había un choro yo lo mataba”

“¿No crees que eso es un poco exagerado?”

“¿Tú que hubieras hecho? Decir: "¿Señor ratero se puede ir de mi casa?”
"Hay un punto medio entre ser cojudo y ser un posible asesino"
"¿Si? ¿Qué es lo correcto que hacer entonces?"

“Trancar la puerta y llamar a la policía”

Silencio incomodo, sus labios se apretaron mientras su puño se volvía más retraído, sé que este es un tema sensible, mi familia, me excluyó, ha sido victima de robos, secuestros y golpizas, así que el odio que mi hermano siente hacía los criminales podría considerarse de aceptable.

“¿Para que lo dejen libre? Deberían matar a todos los choros, quemarlos o algo. Son unos miserables que no sirven para nada…siempre roban y robaran.” Me observó por un segundo, debe haber visto mi incomodidad ante una discusión sobre si tomar una vida humana es o no correcto, ya que se tranquilizó un poco, solo para luego añadir “No me jodas, te roban algo que te costó a ti, se quiere coger mis cosas, debería poder matarlo”

Mi incomodidad fue reemplazada por un sentimiento de cólera tremendo hacía el ser humano delante de mí, yo y él siempre hemos disentido en mucho, él creé que uno debe hacer dinero como sea, pisotear a gente y corromper el sistema es aceptable, mientras yo creo que el dinero no es lo más importante, si no crecer como persona e intentar ayudar a los demás. Pero ahora mi cólera no tenía nada que ver con ideologías sobre la vida humana, si no sobre el valor material sobre humanidad: ¿Consideraba él más los objetos materiales de la casa que otra cosa? En todo su discurso no reparó en decir que un posible ladrón podría dañar a nuestra familia, todo era acerca de robos y pérdida de dinero.

En algún momento regresamos a mi cuarto, el echado en la cama mientras seguía maldiciendo a los malhechores. Yo me detuve frente a él para explicarle el por qué me molestaba su discurso, hablaba de asesinar ladrones comunes pero en ningún momento se detenía a decir algo acerca de los asesinos, pederastas, violadores y demás. Sobré como el hecho que a él le hayan robado hace dos años su celular, aquél que pagó con su primer sueldo y ahorros de casi medio año, todavía le dolía en el interior. Pasé a decirle que su punto de vista era errado, que todos merecen una segunda oportunidad en la vida, y que me negaba a aceptar el hecho que una persona que lleva una mala forma de vida jamás podría cambiar, que los humanos somos capaces de lograr una buena vida, y que todos podemos regresar a una buena vida con la guía adecuada.

“¿Qué harías si estas bajando del carro y un ladrón te arranca la mochila, donde esta tu celular y billetera, el tipo se tropieza y termina golpeándose el cráneo contra el pavimento? Tú te acercas y lo ves sangrando, a tu lado hay una piedra. ¿Qué harías?”

Me quedé callado…me hubiera encantado decir que podría tragarme mi orgullo y anteponer mis morales y respeto a la vida ante mis sentimientos en aquél momento hipotético, pero soy una persona en crecimiento, y debía ser honesto.

“Agarraría mis cosas y…llamaría a la ambulancia o lo dejaría ahí tirado, que él se las arreglé” No podía verlo a la cara, me sentía mal. ¿Dónde quedaba el anteponer al otro frente a mí mismo? ¿Cómo podía defender un ideal si sabía que en el momento de la verdad, donde se apostaría el todo por el todo, lo traicionaría?

Otro silencio engulló la conversación mientras mi perro, vago como siempre, pedía ser subido a la cama, y continuó con sus horas de sueño. Mi hermano me observó atentamente a los ojos, sus rasgos volvieron a endurecerse antes de escupir otra pregunta.

“¿En serio?”

Lo observé detenidamente esta vez…recordé el detalle de la piedra en el escenario imaginario. Seguro no esperaba que yo…

“¡No hubiera golpeado a una persona en la cabeza con una roca hasta la muerte!” Dije con más emoción de la que probablemente debería, pero indignación empezó a bombear mis venas. Mi hermano me explico que él si “mataría al choro miserable” mientras con sus manos imitaba como agarraría la cabeza del malhechor y lo golpearía con la roca repetidas veces. El continuó con sus delirios, diciendo que deberían matar a todos los ladrones, salir a las calles a matarlos a todos, “Como esas historias estúpidas que lees en tus comics” soltó como ultima frase antes de ver que diría al respecto.

Lo agarré del cuello antes de explicar que estaba enfermo, y que necesitaba ayuda. Él respondió con un “A ti nunca te han robado” que me hizo soltarlo, ¿podía hablar del tema sin nunca haberlo experimentado?

Rápidamente me recuperé, y expliqué que nadie tiene el derecho de quitar una vida. Absolutamente nadie. Él respondió con un “Deberían limpiar las calles de la basura que la puebla” ante lo cual me paré y callé con la mirada.

“Lo mismo podría decirse de los corruptos, o de aquellos que creen que el dinero puede comprar todo, aquellos que no piensan en los daños colaterales o en las victimas de sus actos” Hizo un movimiento indicando que quería hablar pero lo ignoré rápidamente “Ellos hacen un daño tremendo, también deberían matarlos a ellos, ¿no? Pero tú dices que defender a los corruptos esta bien, te sueltan dinero, entonces ¿También deberían matarte a ti, no? ¿Por qué no matamos a todos los que nos parecen malos? Ya sean ladrones, violadores, pedofilos, corruptos, drogadictos, enfermos mentales, personas con sida, con síndrome de down, ¿por qué no matar a todos ellos? Algunos pueden discutirte que ellos también traen la sociedad a menos, así que, ¿Por qué no deshacernos de ellos también? Por que no puedes meter a todos en la misma bolsa, ¿verdad? Pues lo mismo se aplica en el caso de los criminales, por eso es que nadie puede tomar una vida…por que al hacerlo le niegas la capacidad de redención a una persona, tal vez algunos nunca intenten cambiar, pero hay uno en el grupo que tiene esa capacidad…y creo que pelear para que esa persona sea mejor vale la pena”

Gané una mirada aburrida de mi hermano antes que me diga que era un idiota iluso, que la gente nunca cambiara y que limpiar las calles es lo mejor, yo solo respondí que ayudar a las personas era lo mejor, por que escuchar un “Gracias” sincero de alguien era lo mejor que podría sucederte en la vida.

“Serás un pésimo abogado” Fueron sus ultimas palabras antes de darme la espalda y ponerse a dormir.

Me quedé por minutos reflexionando en lo sucedido, y en las opciones que tenía la sociedad. ¿Deberíamos pelear por un mundo mejor en base a la reflexión y ayuda entre nosotros o simplemente rendirnos al salvajismo y actuar por la fuerza? ¿Debería haber un sistema de “limpieza” que se encargué de matar a todos los criminales en las calles?
Tal vez algunos piensen que sí, pero solo pido que pensemos que entre la multitud de delincuentes que azotan las calles del mundo día a día existe uno que lo hace por que no tiene oportunidad de algo mejor…y que si ayudamos a ese uno estamos probando que podemos liderar por el ejemplo y no por la fuerza.

Por que dando el ejemplo podemos ayudar al mundo, y si creer eso me hace un cojudo, como me repitió mi hermano tantas veces esa noche, inocente e idealista solo tengo una cosa que decir:

“Estoy orgulloso de ser cojudo”

sábado, 1 de agosto de 2009

El artista detrás de la obra


Hoy fue un día de sorpresas.

Me vi a mi mismo rompiendo una antigua sorpresa, me vi reflexionar sobre la sociedad y caminé como chasqui.

Ese adjetivo es por parte de mi hermano, desde que empecé a trabajar he agarrado gusto a caminar largos trechos por horas, algo que en esta época podría tildarse de innecesario cuando se trata de medio de transporte, en la época digital y de automóviles muchos olvidan que las piernas están para más que caminar a la cochera o paradero.

Hoy tuve que dirigirme a una de las partes, según mi opinión, más privilegiadas de la capital, había quedado encontrarme frente al hotel Los Delfines con una persona para concretar el pago de un negocio, en la puerta del Starbucks que queda frente al hotel. Intenté convencer a la persona que podríamos encontrarnos en otro lugar, pero él se entercó y yo era el que cobraría, ergo, asistí al punto de reunión.

Mi incomodidad para asistir al lugar pactado no era cosa de tomarse a la ligera, como he comentado antes me disgusta la gente plástica y siempre creí que Starbucks es un gasto estrafalario y gusto de ricos, un lugar hecho para los niños bonitos que creen que por gastar el cuádruple de precio en una taza de café son algo más. Tal vez no sea así, tal vez en otros lados el gasto no sea tan exagerado como en este pequeño lugar que parece Dios olvidó, pero en un país tercer mundista y muerto de hambre como en el que vivo me ha llamado la atención, y molestado también, lo admito, el hecho que gente este dispuesta a pagar 15 soles por un café…considerando que en cualquier otro lado esta tres.

Tal vez sea debido a la alienación del modo de vida de la gente de USA (¡América es un continente, no un país maldita sea!) No basta con bombardearnos con sus películas, series de televisión y productos…ahora también con su forma de vida.

Sentado, esperando que aparezca la persona con la que me tenía que encontrar, me encontraba observando continuamente mi reloj. El lugar era impecable, cerca al mar, casas inmensas y con piscinas, me sentía fuera de lugar. Yo, vestido con un polo plomo semi nuevo, casaca negra antigua y zapatos llenos de polvo de caminar, en medio del festival de tranquilidad y trajes con corbata, y vestidos reveladores que dudo sean cómodos en invierno. Mujeres tomando placidamente sus bebidas coqueteando con las personas a su alrededor, yo parado con los brazos cruzados esperando…

Cinco minutos, diez minutos, quince. Estaba a punto de largarme, no soportaba las miradas desaprobatorias de la gente, ni el hecho que un guardia de seguridad me haya preguntado si me había perdido, cuando llegó él. Vestido con ropa de marca y acento marcado, daba ganas de golpearlo en la cara inmediatamente. Me contuve, y lo recibí placidamente, negocios son negocios, y pesé a todas mis reservas acerca de este tipo de gente, cuando se esta en tratos con casi desconocidos y hay dinero de por medio es mejor ponerse la mascara de amabilidad, no importa que tan pesada y mugrienta sea, no importa que te deje luego con manchas en el alma y con un sentimiento de asco que luego te das cuenta solo esta en tu cabeza.

“Aquí tienes, 45 soles, como acordamos”
“Este es un billete de 50”
“¿No tienes vuelto?”
“No…”
“Mmm…en Starbucks deben cambiar, vamos”

Y entró, con mi billete en su mano, al castillo que esperaba tragarse mis palabras y moral. Me quedé estático por segundos que, usando un cliché explotado hasta la saciedad, parecieron horas. Tragué saliva, debía entrar, había esperado días para este pago y el dragón de la alienación no iba a derrotarme, no iba a dejar que la llamarada de los niños bonitos me alejará de mi misión. Así que entré.

El ambiente lo sentía frío, casi asfixiante. No quería, ni pertenecía, estar en ese lugar. Vi como el chico cambiaba el billete y volteaba a darme mi vuelto, el olor a café se sentía en todas las esquinas del lugar, música que asumo será relajante sonaba en el trasfondo. Cogí mi moneda rápidamente y salí a paso apresurado del lugar.

Mientras caminaba hacía el paradero me puse a apreciar más el lugar en el que me encontraba. Áreas verdes muy bien cuidadas, gente conversando en la calle cordialmente, autos nuevos y de últimos modelos desfilando por la autopista, toda una orgía de gastos innecesarios que parecían juntarse para producir el efecto “adinerado”, aquel que vuelve celoso a los de otra condición social y orgulloso a los pocos que pertenecen a esta.

Edificios sin ninguna imperfección aparente, hasta parecía que los diseñadores se habían puesto de acuerdo a la hora de construir las casas, ninguna descolocaba. Ni hablar sobre las pocas mujeres del lugar, parecían un catalogo de tienda comercial, ninguna parte de su atuendo sobraba o desencajaba, sin importar que estrafalario pareciese, en su habitad, funcionaba.

Tomé mi carro y me bajé lejos de mi destino, quería caminar. Quería sentir que mi cuerpo se vitalizaba y que la música que siempre me acompañaba revitalizara mi alma, esos pequeños minutos en aquella zona habían intentado tentar a mi perturbada mente, me sorprendí pensando por momentos en una casa en aquel lugar, teniendo hijos a los que no querer y solo dar dinero como sustito, viviendo tras una cerca blanca con una esposa trofeo que nunca lograría comprender, en un mundo de fotos e imágenes sin vida detrás de ellas, sin alma ni corazón.

“Al demonio, caminare”

Empecé mi carrera por sitios lleno de tierra y pasto, este es mi sitio me repetía una y otra vez, manteniéndome pegado a la realidad de mi país puedo hacer el mayor bien, puedo concentrarme en los demás y lo que pasan, no en vivir en nubes preocupándome solo por mi mismo, los demás también deben ser tomados en cuenta.

Con esta idea continué mi trayecto, mi mente divagaba hacia los paisajes vistos hace minutos, como las cosas se veían en armonía… ¿era eso posible? ¿Y cual era el costo de tal efecto?

Antes de que pudiera detenerme a analizar donde me estaba metiendo me di con la sorpresa que me había metido a un callejón, también me di cuenta que me encontraba solo a la espalda del Pentagonito, un lugar que se encontraba entre la autopista y aquel lugar donde existen casas, si bien no tan extravagante como la de los hoteles, bien situadas y tan bien considerada una zona de buen vivir.

Continué mi caminata, tenía que seguir dos puentes más, la trayectoria sería la misma supuse. Pero mientras más me adentraba en las sombras, el sol se ocultaba rápidamente, la visión se volvía más cómicamente gótica, como si de un sueño húmedo de Tim Burton se tratara. Las luces no iluminaban este sector, estaba atrapado entre las espaldas sin ventanas de los edificios y una pared inmensa de concreto que me separaba de la autopista, lo único cercano a la civilización que parecía encontraría por ahora.

Maldije mi decisión mientras me seguía adentrando en el lugar, algo dentro de mí me impedía regresar y aceptar que había tomado una decisión estúpida, mientras el camino se hacía mas angosto y terminé con mis zapatillas llenas de tierra y polvo, más aún.

Llegué a un puente, pero la entrada a la escalera estaba rodeada por rejas, impidiendo el ingreso desde el lugar donde me encontraba, seguí adelante, pensando que en el momento oportuno podría pegarme hacía la pista, la pared inmensa de concreto me seguía separando de ella, y así guiarme mejor a mi destino. Me cuestione quién podría haber puesto esas rejas, me parecía innecesario, impedía mi acercamiento a la sociedad y me forzaba a permanecer en la oscuridad y anonimato…si me pasaba algo, ni ayuda podría pedir. Luego me enteré que por esta misma razón existían las cercas.

Pero, de pronto, ninguna divagación mental importó, por que fui abofeteado por una de las visiones más maravillosas de mi corta vida…tanto así que creí estar alucinando, en medio de toda la oscuridad y alejado del mundo, en medio de suciedad y vidrios rotos, paredes pintadas y demás, había un pequeño jardín. Lleno de flores de todos los colores, no sabría decir tipos por que jamás me intereso la botánica, pero la impresión que dejaba…en medio de la oscuridad había belleza, luz.

Empecé a caminar por el único camino disponible, con miedo de alterar tan curioso paisaje, noté como el cambio de aires me tranquilizaba, como me sentía mas seguro y tranquilo en aquel lugar. ¿Quién era responsable de tal curioso edén? ¿Y con qué fin se había construido?

De repente choqué contra una reja, más grande que las anteriores. Se mantenía sellada debido a diferentes cadenas, con tres espacios para tres diferentes llaves, a través de las rendijas podía ver la pista, el siguiente puente, mi boleto a mi hogar y civilización.

“No puedes irte por aquí, tienes que regresar y darte toda la vuelta”

Giré rápidamente y vi a un hombre de edad avanzada, alrededor de los 60, manos llenas de ampollas y rostro demacrado, aún así sonriente, como si todos los días alguien se acabara y perdiera rodeado de rosas. Así que él era el responsable del arcoiris en el suelo, quise preguntarle el por qué del jardín, por que perder el tiempo en algo que nadie verá ni podrá apreciar totalmente…solo aquellos que se atreven a viajar en las sombras y sin esperarlo encuentran este pequeño foco de belleza y luz.

En su lugar solo atine a preguntar si podía abrirme la puerta, con un intento de sonrisa que asumo me habrá hecho ver como un pez fuera del agua, lo cual admito, retrataba muy bien mi situación actual.

“No tengo llaves, el jefe no me da”

Lo dijo sonriendo, pero algo en sus ojos me decía que no se sentía cómodo con aquella verdad. Vi detrás de él y pude ver una suerte de cabaña, un pequeño lugar que me hizo arquear una ceja ante el prospecto de una persona viviendo ahí. Mis ojos se dirigieron a donde el señor había señalado cuando mencionó a su jefe, y noté una pequeña ventana que daba a un balcón en medio de una pared blanca e impersonal.

Desde el balcón se podría apreciar el jardín completamente, formando una orgía de colores y esencias que debería verse glorioso en las tardes y mañanas….todo era visible, exceptuando la pequeña cabaña, que debido a su posición, pasaba desapercibido desde el balcón. Solo se admiraba la obra, más bien no hay artista detrás de ella…

“Por la misma mierda…”

¿Una persona pagaba por eso? ¿Pagaba para que una persona cuidara un jardín que solo él podría ver? ¿Podía una persona ser capaz de gastar dinero en algo tan superfluo e innecesario? Dirigí otra mirada rápida hacía el pequeño lugar donde, luego recibí confirmación, aquél jardinero dormía y vivía. En medio de un callejón. Solo.

Apreté mis dedos contra mi palma. ¿Podía gastar Dios sabe cuanto en un maldito jardín para sus ojos únicamente pero no en mejores condiciones para el hombre que hacía todo posible? Y lo mantenía alejado y recluido de todos, igual que el jardín. Lo bueno debe ser engullido por las sombras, nadie puede saber de su existencia.

El jardín dejo de parecerme bello y único en ese instante. Se volvió en un trofeo de la riqueza, algo solo nacido por el capricho de un hombre rico o una mujer sin nada que hacer. ¿Acaso la inhumanidad llegaba a tanto? ¿Tener cosas solo por apreciación, despreciando a quienes lo hacen posible e intentando ignorarlos?

Regresé por el camino por el que había llegado, música fuerte contra mis oídos e interiorizando lo que había visto, más tarde, ya en una ruta más civilizada, observaba los parques tan bien cuidados y la gente pasando por allí.

¿Alguno de ellos se detenía a pensar en la gente que hace posible lo que uno ve…o logra? La situación me hizo pensar en mis padres y profesores del colegio…¿alguna vez les agradecí realmente todo lo que hicieron por mí? ¿O solo pensé que de alguna forma era su obligación? ¿Apreciamos, o siquiera pensamos, en aquellas personas que hacen posible nuestro modo de vida? ¿O vivimos tan absortos en nuestros logros y victorias que dejamos de lado a aquellos que nos ayudaron a llegar a tal punto en nuestras vidas? Yo por mi parte intentaré agradecer y tratar con más cuidado las cosas, alguien trabajo por ellas…debe agradecerse y respetarse.

Eso creo yo.

viernes, 24 de julio de 2009

Crisis de Consciencia


Soy una mala persona.

Terrible, a decir verdad.

Por lo menos eso es lo que me han dicho por los últimos días, meses, años quizás. Mis amistades, mi familia y hasta extraños en la calle…siempre he sido criticado por ser un egoísta, idiota, criticón, interesado y con una actitud aniñada y que no le importa nada en la vida.

Y me lo he ganado, antes era de esa forma…hacía chistes a expensas de otros, muy poco me interesaba y realmente era interesado…pedía favores y no daba, y peor aún no agradecía. Pero he intentado cambiar, y he explicado que ese de ahí no era yo…cuando mis padres se divorciaron me afectó mucho, más de lo que quisiera admitir, y desarrolle una pared emocional que no dejaba acercarse a nadie…intentaba alejar a los que estaban cerca de mi y actuaba como si todo estuviera bien, hasta tal punto que hace dos meses converse con una amiga del colegio que no tenia idea que mis padres se habían divorciado…y dos años después de que había sucedido un conocido recién se entero por que mi padre ya no pasa tiempo aquí en la casa. Tenía buenas intenciones, y hacía buenas cosas…pero con los conocidos, la gente que veía diario era el relajado, el que hacía chistes sarcásticos, era el imbecil, porque todos me tildaban de idiota y prácticamente analfabeto… leía a ocultas y me guardaba mis opiniones de verdad, las que tenían sentido y contexto, en la cabeza….solo decía un “¡Sí!” lo cual reforzaba la creencia de mi estupidez.

Acepto que durante esos tiempos merecía ser insultado…pero ahora aprecio a la gente cercana a mí. Se los digo cada vez que tengo oportunidad…pero parece que hasta mis palabras virtuales los hartan, definitivamente me tienen asco y repudian…no me lo dicen en la cara pero sus actitudes lo demuestran.

“Realmente te aprecio como pata, sé que soy una persona difícil de tratar pero…”
“Huevon, ya me tiene harto ese discurso…cambia de tema”

Tal vez es que a veces, cuando estoy bajo en la moral, algo común conmigo, quiero hablar…quiero narrar lo que siento, decir como me sentí durante esos años, buscar una persona que pueda entenderme y yo entender, pero no se puede. Aquella pared sigue ahí, indestructible, inamovible, y carcomiéndome cada día. Personas me han ofrecido un oído en el que desahogarme, pero no puedo hacerlo…las palabras se atascan en mi garganta, siento mi cuerpo temblar y mi mente me lleva de vuelta a aquellos días…y lo único que sale de mis labios es “Estoy bien” seguido de un intento de sonrisa y chistes que siguen un guión, que son pensados en mi cabeza y luego dichas, intentando hacer reír a alguien y hacerles pensar que soy como ellos, normal, buena gente y de fácil interacción.

Pero, si uno intenta… ¿no merece una segunda oportunidad? Aprecio a la gente cercana a mí, le tengo total fidelidad a mi familia, mataría y moriría por ellos…pese a que los resiento, no me caen muchas veces y se me hacen insoportables los respeto…son todo lo que tengo en el mundo, todo lo que tendré…mis padres siempre me inculcaron eso, amores, amistades y todo puede ir y venir, pero los hermanos y padres siempre estarán ahí, la familia siempre debe ser unida y protegerse sea como sea. A mi hermano lo critico e insulto a menudo, pero nunca dejaría que le pasé algo malo. Como dije, son todo lo que tengo.

Sé que soy un mal hijo, saco bajas notas y pocas veces les digo a mis padres que los aprecio, pero les muestro respeto infinito que, creo a mi edad, muchos jóvenes no poseen. Llamo a mi madre para que no se preocupe por mí, tiene 56 años y es divorciada, nosotros somos todo para ella, y no quiero preocuparla en ninguna ocasión.

Mis amistades….nótese que no los llamo amigos, nunca lo he hecho ni nunca lo haré…patas, conocidos, amistades, yuntas, brothers, causas…todo menos amigo. Amigos quiere decir confianza, camadería, alguien que esta ahí para ti…yo no soy eso para ellos ni ellos para mí. Nunca tuve amigos, siempre dije que los problemas de uno, uno mismo debe resolverlos…algo contradictorio si ves que muchas veces he querido hablar de mis problemas, pero eso es lo que creo, y tal vez esa mentalidad mantiene en pie aquella pared de la que hablaba.

“Véndeme tu celular”
“¿Cuánto das?”
“50 soles”
“Nada causa, otro tipo me va a dar 100, lo lamento”
“Pero yo soy tu amigo pues, y quiero ese celular”
“Pero tu tienes uno, no es como que lo necesitas. Y en el otro lado es más ganancia”
“¿Ves? Luego te quejas…todo lo que te interesa es el dinero, eres un huevon de mierda, me llegas. Eres un interesado, apuesto a que ves a una persona muriéndose de hambre y piensas si te traerá ganancias…siempre hablando de que quieres hacer lo correcto y ves como te pones cuando tu pata necesita un favor…eres un idiota convenido…”

Tal vez lo soy, tal vez soy todo lo que me dicen y peor aún…pero intento cambiar, en serio. No me burlo de los demás, solo bromeo…tengo dos conocidos que no ingresaron a las universidades que querían y tuvieron que irse a otras, ellos hicieron chistes sobre el hecho que es probable que me boten de mi universidad (jalo otra vez un curso y me expulsan) y cuando los confronte sobre eso se rieron, les explique que me parecía de mal gusto, pero al sacar la lista de mis errores pasados me quedé callado…felizmente no sentí la tentación de sacarles en cara sus desgracias universitarias, mi yo más joven e impulsivo definitivamente hubiera hecho eso, yo me quedé callado y me retire.

Por que soy una mala persona. Independientemente de lo que me haya hecho actuar de esa forma (traumas infantiles, divorcio de padres, negación de la realidad) acepto mis errores, para con todos a los que alguna vez pude ofender…tal vez escribo esto por el hecho que me he dado cuenta que he perdido contacto con todos aquellos que creí serían mis patas de por vida. Me peleé con uno, perdí contacto con otro, al ultimo le puedo sentir un resentimiento profundo cada vez que nos vemos…ahora solo hablo con un viejo conocido que dejó el colegio hace mucho y con gente que he conocido en los últimos meses, esperando que algún día ellos no sean quienes me insulten al otro lado de la conversación, pese a merecerlo, creo que he tenido mucho de eso por el momento.

Posdata: Me disculpo por todos mis errores pasados y prometo pagarlos de alguna forma.

martes, 21 de julio de 2009

Esclavo del dinero

“Por la puta madre”

Acababa de salir de un edificio ubicado en el centro de la ciudad, molesto, furioso y frustrado conmigo mismo. Trabajo yendo a un edificio a cobrar las rentas, y según lo que me explicaron al ofrecerme el trabajo solo tendría que asistir tres veces por mes al lugar: A principios de mes, dos oficinas pagan esos días; la quincena del mes, otras dos oficinas pagan ese día; y a fin de mes, una oficina paga ese día.

Cien soles por un trabajo que solo me pide tres días al mes sonaba bien al principio. Pero esta es la sexta vez que he ido al edificio este mes y aún no me pagan. Tal vez sea mi culpa, tal vez no influyó el respeto necesario, pero el caso era que una oficina se negaba a darme el dinero. Tal vez deba aclarar que la oficina esta debe pagar dos rentas al mes, una a la quincena y la otra a fines, debe un año y debe pagar doble para poder arreglar la situación.

He intentado localizarlo los últimos cuatro días al señor, pero su teléfono esta desconectado y su celular apagado, así que confiado dejé un mensaje en el celular, llamé a la oficina del frente y me dijeron que el señor si estaba presente, silencioso y ejecutando mis movimientos como un ninja me acerqué, toqué la puerta y esperé.

> ¿Ya es época de pagarte?
> Estamos 21, usted paga el 15…
> No tengo, hubieras llamado, no soy adivino chico.

Le expliqué, conteniendo la rabia y ganas de lanzarle un puñete al hombre delante mío, que había intentado localizarlo los últimos cuatro días, y que yo no era ningún pordiosero como para que me esté diciendo “no tengo, pásate mañana”, le expliqué que si no pagaba mañana tendría que dejar la oficina, mi superior me había dado esa autorización, y salí del edificio velozmente, siempre me han enseñado que no puedes dejar a tus adversarios ver que te han afectado.

Me reuní con mi padre luego, consecuentemente tomé un carro que me llevará a mi hogar, el stress de la situación, y la universidad que esta a punto de botarme, estaba empezando a afectarme, calculé que los cuarenta minutos que duraba el viaje sería más que suficiente para calmarme, pagué mi pasaje y esperé mi vuelto, “ahorita vuelvo, espéreme un segundo” dijo el cobrador antes de ir a la puerta a hacer entrar a más pasajeros.

Uno de los hombres que entraba al vehículo no se sentó, se aclaró la garganta mientras empezaba un discurso sobre lo injusto de la vida. Por azares del destino, o tal vez una intervención de fuerza superior, mi celular no tenía batería, así que no tenía música para distraerme y tuve que escuchar a aquél hombre narrar su historia…

Padre de dos hijas; típico pensé, usar a los hijos para atacar al corazón de las personas; había descubierto que tenía sida; ¿Cómo se había contagiado? ¿Había engañado a su mujer? ¿Pobre atención medica? Había un hoyo en esa historia que daba a demostrar una pobre mentira, una pobre historia sin soporte hecha para estafar a los demás; su familia lo había abandonado por ser una carga, ¿Vuelco original? Nunca había escuchado una historia con ese giro; terminó su relato diciendo que vivía en una habitación que le costaba tres soles la noche y que solo nos pedía comida ya que trabaja en la noche pero solo le daba exacto para pagar el cuarto, rogaba con lagrimas en los ojos por comida, caramelos o chocolates, no quería nada más.

Su historia ya no tenía sentido, ¿un pordiosero que no pidiera dinero?, ¿lloraba?, dudé, mis manos apretaron las monedas en mis bolsillos, el hombre se acercaba a mi asiento y yo empezaba a temblar del miedo, como si el hombre fuera fuego y yo pólvora, ¿Qué hacer?, ¿le daba dinero ante la falta de alimentos?, reconté las monedas, un sol es demasiado para darle a un pordiosero…esa frase asaltó mi cerebro, pero no con mi voz, sino con la de mi padre.

El hombre se acercaba, una niña le regaló una bolsa de papitas y sus ojos se humedecieron aún más, “Gracias niña, que Dios te tenga en su gracia”, un sol es demasiado repetía mi mente, miré al cobrador del vehículo, listo, el me daría medio sol de vuelto y eso podría dársele al mendigo.

El hombre se seguía acercando, y yo temblaba como si se tratara del iceberg que derrotó al Titanic, ¿por qué se demoraba tanto el cobrador?, un sol es mucho para un pordiosero repetía mi padre una y otra vez, el hombre llegó hasta mi lugar.

Como un cobarde moví la cabeza y observé el suelo, el hombre pasó de largo, el cobrador vino a mí y me entregó mi vuelto, el pordiosero estaba a punto de bajar…

“Esperé, señor, tome” El hombre aceptó dichoso el dinero y bajó del vehículo con una sonrisa…

Aún ahora, a medianoche, desearía haber sido yo el que lo hubiera parado para entregarle dinero, pero como un tacaño cobarde me quedé en mi asiento, mi mano apretando la moneda fuertemente.

Bajé del vehículo, de mis padres mi papá siempre había sido el que proveía el dinero en la casa, y me había enseñado que a los pobres solo se les ayuda de vez en cuando, no siempre, uno trabaja por su dinero y debería gastárselo en si mismo, ayudar a otros esta bien solo en algunas ocasiones. Pero yo nunca lo vi darle dinero a los pobres, en navidad íbamos a regalar muñecos rotos y que ya no queríamos, y eso siempre yo lo había reprochado.

Hasta el día de hoy, mis ojos se abrieron, había cambiado. Cuando salí del colegio recuerdo que siempre me quejaba de la gente que no daba asientos a los ancianos en los carros, a los que se hacían los dormidos para ignorar a los mayores en este tipo de situaciones, siempre intentaba dar dinero a los pobres y tenía la actitud positiva ante los problemas de otros. Creía que podía hacer la diferencia y que podía ayudar a los demás. Ahora no doy asiento a los ancianos, pocas veces en realidad, y casi nunca le regalo dinero a los que piden en las calles. O si lo hago, hago lo que quería hacer hoy, dar poco, dar las sobras.

¿Estaba tan frustrado con lo que me había sucedido que me la había desquitado con un tercero? ¿Estaba tan envuelto en mis propios problemas que no podía ver los de otros por un momento? Este no era el caso de una persona que mentía para hacer dinero fácil, esta persona pedía comida y la aceptaba gustoso, aceptaba gustoso la sobra de los demás. ¿Me había convertido en aquellos que tanto insultaba? ¿La avaricia había puesto sus brazos encima mió sin que yo me diera cuenta?

Tomé el segundo carro para llegar a mi hogar, la cabeza me daba vueltas, ¿En que me había convertido?, ¿esto es lo que le hace el dinero a las personas?, mis nudillos se volvían blancos de aplicar tanta fuerza en el puño que guardaba la moneda, me sentía asqueroso, la moneda me daba asco, yo mismo me daba asco, siempre intentando vivir bajo un código moral, siempre intentando hacer lo correcto cuando algo se presentaba en mi vida, pero cuando se trataba de la vida de otros, de hacer algo correcto respecto a la vida de otros, me volvía como los demás, como aquellos que insultaba cuando era iluso y joven…

Una señora entró al vehiculo y empezó a pasar por los asientos, diciéndonos que vendía dulces y que si le podíamos comprar para ayudarla, llegó a mi sitio y le di aquella mitad de sol en mi mano, aquél dinero que me hacía sentir enfermo.

La mujer me dijo que eligiera cuantos dulces quería, cogí dos caramelos de limón y uno de menta, la mujer me ofreció mi vuelto y por un segundo pensé en aceptarlo, pero le dije que se lo quedara, me bendijo y siguió con otros pasajeros.

La menta sabía horrible en mi boca mientras en mi mente juraba encontrar dentro de mí a aquel niño que quería ayudar a los demás y hacerlo vivir otra vez, juraba ser una mejor persona…

Aún ahora, ni el limón ni la menta pudieron ayudarme a dejar de sentir asco, me arde la mano con el recuerdo de aquella moneda manchada en pecado, pero agradecido de haberme dado cuenta que me había vuelto un esclavo del dinero.

Nunca más…