viernes, 30 de octubre de 2009

Cuento


Ricardo no sabía que hacer, tenía a la mujer de sus sueños llorando en su hombro y lo único que hacía era pasar la mano por su espalda, intentando dar palabras de consuelo que sabía llegaban a oídos sordos.

No es como si quisiera aprovecharse de ella en un momento de debilidad, pero simplemente estaba harto.

Harto de que ella siguiera sufriendo con idiotas que no la merecían mientras él, como idiota, miraba a la distancia.

La quería, eso lo sabía, pero más que nada la quería ver feliz, sabía que él no podría ofrecerle mucho, casi nada a decir verdad, pero si ella iba a estar con alguien, creía que debía ser con alguien que se la mereciese y viera que tan especial era.

Así que se lo dijo, le explicó como ella era especial, demasiado para el idiota por el que derramaba lágrimas. ¿Especial? ¿Cómo? Pues ella era inteligente, graciosa, hermosa y con uno de los corazones más nobles y bellos que había visto en toda su existencia. ¿Cuánto más podías pedir?
Pero ella no le hizo caso, creyó que sus palabras no valían nada, no se sentía especial. Le volvió a explicar los hechos, le dijo tranquilamente, mientras se acomodaba a su lado, como ella era una de las pocas personas buenas en el mundo, y se merecía alguien que la tratara con respeto y le pudiera ofrecer todo lo que se merecía.

Y esta vez, lo escuchó. Él no estaba preparado para esto, para ver aquellos ojos marrón claro observándolo fijamente, esperando, soñando, que sus palabras eran ciertas, y que en verdad alguien la veía de esa forma.

Y luego ella lo besó.

Sintió sus labios encima suyo, con fuerza, pasión, ¿dolor?, como si el sentimiento hubiera estado creciendo, como si hubieran sido amantes toda la vida, como si ella no hubiera estado llorando por otro hace un momento.

Pero él recordaba esto, y aunque quería perderse en aquel sueño, en que la muchacha lo quería a él, sabía que no sería lo correcto.

Pero por un minuto, aunque sea por una milésima de segundo, se dejó tragar por la ilusión, se sumergió en la mentira de sentimientos que no eran recíprocos. Pero cuando se hubo dado cuenta que debía detener esto derramó una lagrima, la vida no era justa pensó.

Pero aún así la detuvo, y como a una niña, que aún era en muchos sentidos, le explicó que ahora solo estaba adolorida, y que no quería aprovecharse de ella. Ella miró al suelo avergonzada, el otro continuaba su discurso, siempre sería el amigo, siempre estaría ahí para ella, pero no de esa manera, no porque no la quisiera, la quería, simplemente quería ser consecuente con sus actos. Él decía que merecía al mejor muchacho posible, y hablaba en serio. Y estaba seguro que él no era aquel príncipe encantador.

Cuando hubo terminado su discurso se quedó helado, ¿Qué hacer ahora? Había terminado de consolar a su amiga y ahora la situación era tensa, incomoda. Solo reafirmó sus palabras, de cómo ella era el ser más especial que había encontrado en su vida, y que estaba seguro algún día sería feliz al lado de un hombre encantador.

Así se despidió y retiro.

Y mientras regresaba a su casa no dejaba de pensar en lo que había hecho una y otra vez, pensando en todos los posibles resultados en esta estúpida historia de amor.

De alguna forma, y por extraño que pareciese, este final le gustaba más.

De todas formas solo era una fantasía, ¿no?

Solo era un tonto cuento de amor.

martes, 27 de octubre de 2009

Dios bendiga a los niños

Me encontraba caminando de regreso a mi hogar, sumergido en divagaciones de poca monta, ahogandome en pequeños problemas que no merecen una segunda pensada, cuando veo afuera de mi hogar un conjunto de autos policiales y diferentes autos de la prensa. Inmediatamente un horrible escalofrío pasó por mi ser, y a la mayor rapidez posible llegué a la puerta de mi hogar.

La policia y prensa estaban cerca, pero no delante de mi departamento, por lo cual me tranquilice. Entré rapidamente a mi hogar y le pregunté a mi madre que había pasado.

-Una tragedia, cosa horrible.

Paso a contarme lo que había sucedido. En uno de los departamentos de los bloques circundantes, una bebe había sido encontrada sin vida. Una bebita de tan solo dos meses de vida. Lo peor de todo era que, la madre de la criatura, una empleada domestica en uno de los departamentos, era sospechosa de haberla asesinado, ya que ella no reportó la muerte, lo tuvo que hacer la señora de la casa.

No entrare a pensar si la mujer es culpable o no, creo que no existen pruebas suficientes para pensar en eso. Pero quiero pensar en aquellos padres que si matan a sus hijos. ¿Por que lo hacen? ¿Son tan enfermos acaso? O es, como puse en mi anterior entrada, que piensan que no vale la pena traer un niño a este mundo cruel...entonces le privan de su vida en una peor forma.

Me atormenta pensar que mi línea de pensamiento de hace unos días podría prestarse a esta clase de actos. Que una criatura tan inocente, que no puede ni defenderse, sufra un destino tan cruel...me parte el corazón. Y me hace perder mi fé en la humanidad también, ¿como es posible que siendo "animales racionales" podamos caer a veces tan bajo?

Esto también me hizó pensar en un caso que la familia esta afrontando: El esposo de una persona medianamente cercana a la familia ha sido encarcelado, se encuentra actualmente en Lurigancho, que viene a ser una de las peores carceles del país. Ha sido encarcelado porque esta siendo acusado de cometer tocamientos indebidos contra una menor de 7 años. Lo peor de todo es que ya había ocurrido un accidente parecido hace dos años, que la hermana de la chica se quejó que el esposo se pasaba de la raya con ella. ¿Y que hizó la mujer? Mandó a la chiquilla a un internado porque prefirió creer en el esposo, ya que este decía que la muchachita de 12 años le coqueteaba y se le pegaba.

Pués bien merecido tiene ahora mismo ir a la carcel, la hermana de la muchacha era practicamente familia, la consideraba una prima más, y cuando me enteré del problema tuvé ganas de ir a masacrar al sujeto yo mismo, pero solo fui consciente del problemo en estos días. Todos sabemos como funcionan las cárceles, en el momento en el que se enteren que él esta ahí por eso el tipo perdió, y yo digo que tiene bien merecido todo lo que le suceda, porque no es la primera vez que lo acusan de algo parecido.

Y creer que tuve al sujeto en mi casa una vez. Increible.

Por eso quiero agradecer que, pese a todos los problemas que pueden suceder, tuve una infancia medianamente estable, y que tuve la dicha de haber llegado a esta edad. Creo que todos deberíamos estar agradecidos de eso.

Solo desearía que, en mi caso, no tuviera que ver este tipo de casos para poder darme cuenta de que debería estar agradecido.

A continuación un video, las imagenes son de la serie de televisión "Angel", video centrado en el personaje principal y su hijo, con la canción de fondo "God Bless The Child", de donde tomé el titulo para esta entrada.

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Existir sin vivir = Vivir sin existir?


Las discuciones familiares nunca son buenas, en especial cuando se centran en ideales.


Mi padre, hermano y yo estabamos en la mesa, y nos encontrabamos en una conversación acolarada respecto al hecho que el abogado de la casa estaba contemplando defender a un (posible) pederasta. Todo esto originó una semi-discución en la que yo decía que el tipo debería pudrirse en la carcel mientras los otros dos decían que debería estar libre hasta demostrar lo contrario.


La justicia apesta.


Y no se que hacer al respecto.


A veces el mundo parece un lugar horrible y miserable para vivir, ¿por qué alguién quedría traer a un hijo a este mundo? Tan lleno de dolor, sufrimiento y horror.


¿Vale la pena seguir adelante? ¿Qué se gana haciendolo?


Siempre he sabido que hay una diferencia entre vivir y existir, pero...yo no vivo, existo. Pero, ¿y si quiero dejar de existir? ¿Puedo dejar de existir para empezar a vivir? ¿O acaso me he separado lo suficiente de ciertos rasgos que ahora se me haría imposible intentar adaptarme?


Tal vez es cierto que por momentos me pongo a pensar en el camino que mi vida ha estado tomando estos ultimos años, un camino no muy bueno si me permito decirlo. Pero todo fue mi decisión, pero a veces se siente más como una imposición a algo opcional.


Veo a la gente a mi alrededor, felices, o siendo momentaneamente felices, y pienso que me gustaría eso. Pero es solo una ilusión, no es verdadero.


Si decidi vivir ausente de ciertos aspectos de la humanidad, ¿por que me da una alegría agridulce ver a la gente a mi alrededor felices? ¿Me he vuelto tan egoísta?


Necesito pensar...y tomar una decisión entre si quiero existir o vivir.

jueves, 22 de octubre de 2009

Su vida

-¿Crees que la vida es un asco?

-Sí.

-Pués la tuya no es tan mala, deberías intentar vivir la mía, así sabras que es el verdadero sufrimiento.

Silencio.

De repente lo recordó.

Le estaba hablando a un espejo.

Nota: Algo que se me acaba de ocurrir, solo para recordarnos que muchas veces nuestros problemas no son tan graves como pensamos. La vida merece ser vivida.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Una duda para Sherlock Holmes


"Una vez eliminado lo imposible, lo que queda, por muy improbable que parezca debe ser la verdad" -Sir Arthur Conan Doyle.

Pués mis respetos al señor Doyle, pero mis polainas con ese pensamiento.

Para empezar quisiera explicar mi ausencia de este blog (no que a nadie le importe, creo) pero los examenes se han tragado todo mi tiempo libre, además de un cansancio que no tengo la menor idea de donde sale, me siento aburrido hasta para escribir una minima historia.

Que parece que me tomara un tiempo volver al ritmo de las cosas.

Y para empezar quiero solo hacer una entrada rapida, sin problemas, y probablemente llena de sin sentidos.

¿Que pasa si no existe una forma de eliminar lo "imposible"? ¿Qué pasa si lo "imposible" es lo único "posible"? ¿Quién determina los paralelos de lo posible y lo real? ¿No debería mantenerse esa opción siempre abierta, por más extraña que parezca?

Por ello yo respondo a la gran frase del señor Doyle con otra:

"Cuando lo imposible es demasiado difuso como para ser eliminado, hay que revisar la opinión que se tiene de los limites de lo posible"

jueves, 1 de octubre de 2009

Encontrando a Cthulhu


Los Mitos de Cthulhu de Howard Phillips Lovecraft narran las desventuras de seres humanos comunes y corrientes hallando, si bien no luchando, a criaturas más alla de toda comprensión, tan poderosas que tan solo verlas, saber que existen, guía a los personajes a la locura, terminando casi todas las historias en la muerte de los narradores, ya sea por la misma fuerza de las criaturas o por suicidio.

Y, en los ultimos días, descubrí la existencia de estas criaturas en mi ciudad, en el mundo a decir verdad.

Ahora, no es como que haya perdido la razón, aunque muchos de los que me conocen atestiguaran lo contrario, si no que me refiero a estas criaturas en un nivel más...subjetivo.

Las criaturas de los Mitos de Cthulhu, en mi realidad, estan representados en la sociedad misma y en el sistema de gobierno.

Olvidándose un momento de los monstruos y deidades que poblan los relatos, la idea principal es que el ser humano común y corriente encuentra algo que escapa de su control; y al final le da la espalda a la situación. ¿No es esto lo que sucede en la sociedad, tanto la antigua como la actual?

Sí leemos todas las historias podemos apreciar el constante hecho del hombre común forzado a enfrentarse a seres tan poderosos que tan solo verlos generan locura. El hombre no es un adversario para enfrentarse a estos seres, es como una hormiga en una jungla rodeada de elefantes. Pensemos que estas deidades, estos seres súper poderosos son en realidad el gobierno, el sistema social como se rige el hombre.
¿No se escucha muchas veces de las personas que se quejan de cómo funciona el gobierno, la sociedad, pero que también aclaran que no pueden hacer nada para remediar la situación completamente?

Situemos a la persona común como el individuo del que se habla en los cuentos de horror cósmico, y los dioses como Cthulhu o Yog-Sothot como el sistema de gobierno.
Cuando un civil es pisoteado por los demás e intenta ir a los ejecutivos de alto poder para remediar la situación descubre que a estos no les importa, que prácticamente no existe en su mundo. Un mensaje que podría mandar estas historias sería que si no eres lo suficientemente poderoso no eres reconocido por los demás, los hombres son ignorados en las historias de Lovecraft ya que no producen una amenaza a las criaturas de más poder, son prácticamente inexistentes a sus ojos.

¿No vivimos acaso en una sociedad que el individuo solo se preocupa por si mismo? Si nos paramos y preguntamos a cada uno de los alumnos universitarios que desea hacer con su vida nos responderían con las clásicas respuestas de una vida rodeada de una cerca blanca, una vida donde lo único que importa es el individuo y su primer circulo familiar donde el resto del mundo no es considerado.

Como explicaba Lovecraft en su mejor obra, “La llamada de Cthulhu”, los hombres suelen ignorar las verdades detrás de las cosas. Como podemos leer a continuación:

“Lo más misericordioso del mundo, creo, es la incapacidad de la mente humana para relacionar todo cuanto esté contiene. Vivimos en una plácida isla de ignorancia, entre las brumas de negros mares de infinito, y, sin embargo, no vamos muy lejos. Las ciencias, cada una moviéndose en su propia dirección, nos han afectado de momento muy poco, pero algún día, al juntar las piezas de conocimiento disociado, se abrirán vistas tan terroríficas de la realidad, así como de nuestra espantosa posición en ella, que enloqueceremos ante esta revelación o huiremos de su mortífera claridad hacia la paz y la seguridad de una nueva edad oscura”. “La llamada de Cthulhu (EDAF 2004, Pág. 5)”

¿No puede interpretarse la idea de “plácida isla de ignorancia” como el individualismo al que se ha sometido a su mismo el hombre? ¿Y que hay de la idea de una “vista tan terrorífica de la realidad, así como de nuestra espantosa posición en ella, que enloqueceremos ante esta revelación o huiremos de su mortífera claridad hacia la paz y la seguridad de una nueva edad oscura” como la verdad detrás de cómo funciona la sociedad?

Ha diferencias de muchos no creo que la sociedad actual sea mala per se, como podría darse a entender hasta el momento, sino creo que se ha llegado a tal punto en la evolución que la mayoría de nosotros nos hemos vuelto seres amorales, como podría explicarse con este segmento de otro libro de horror cósmico:

“Acerca de Tíndalos, Y de sus Perros:

Y toda la maldad del Universo está concentrada en sus cuerpos escuálidos y hambrientos, y olerán tu rastro si te acercas demasiado, y te perseguirán, porque ansían de nosotros todo lo puro e inmaculado. Están más allá de toda bondad o maldad, ya que son Aquello que en el principio de las cosas perdió su pureza… En las esferas por las que corren incansablemente no hay raciocinio ni acción, ni moral ni significado, ni bien ni mal: solo Aquello que es puro y Aquello que es impuro.”

El Necronomicón (2da edición La factoría de Ideas 2006, Pág. 32)

Como se puede ver no es que los “Perros de Tíndalos” (Hounds of Tíndalos en su original en inglés), otras deidades en el panteón de criaturas sobrenatural de Lovecraft pero estos fueron concebidos por Frank Belknap Long, sean malos por naturaleza, solo carecen de raciocinio y moral.

Así como estas criaturas no conocen ni bien ni el mal y actúan por instinto, la sociedad no actúa por un deseo de ser malos o buenos, como los Perros de Tíndalos solo ven lo puro e impuro la sociedad moderna solo puede ver lo que produce ganancias y lo que no las produce, por ello vivimos en un mundo donde el individualismo se ha expandido de tal manera.

¿Qué hacer con esta información entonces? ¿Rendirnos y morir, si bien no fisicamente pero si moralmente, como los hombres en las historias de Lovecraft? ¿O debemos pararnos y luchar?

Tal vez los hombres en las historias de Lovecraft no podían defenderse por ser uno solo pero según August Derleth, sucesor de Lovecraft y creador del “Sello de R’leyh” (único instrumento capaz de pelear a los dioses cósmicos), los hombres podían defenderse de estos seres si se unían y peleaban con todo su poder. Quién sabe, tal vez si todos nos unimos podamos usar el Sello de R’leyh y defendernos del panteón de los Primigenios que actualmente llamamos sociedad.