viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Felíz Año Viejo!

Así es, no “Año Nuevo”, porque mi raciocinio me impide exclamar tal frase.

De la forma en la que yo lo veo, año nuevo es como el día de cumpleaños. En un cumpleaños no celebramos el hecho de que la persona (con suerte) vivirá un año más, sino celebramos el año que ha pasado, aquel año que ha estado con nosotros. Por ende, lo mismo debería decirse a fin de año.

Sí, el año que viene es una oportunidad para hacer miles de cosas, mirar al futuro y no al pasado, pero también debemos ver todo lo que ha pasado en este 2010 y aprender de las pruebas que hemos pasado, ahora somos más sabios respecto a la vida.

Yo he tenido en lo general un buen año, he tenido momentos de desesperación y de desgano, pero creo que los momentos buenos brillan por encima de los malos. He pasado sustos, frustraciones, tristezas y demás, además que varios textos del blog eran francamente pésimos (prometo recuperar la calidad del blog el próximo año) pero honestamente creo que uno debe centrarse en lo positivo, que si no, nada vale la pena.

Los blogs que leo usualmente se han negado a hacer un recuento de las mejores cosas que le han pasado en este año, deben tener sus razones, pero yo haré algo diferente. Sí haré un recuento, pero por categorías, y a aquellos (pocos) lectores que aún siguen este espacio les pediría que lleguen hasta el final, capaz se sorprenden un poco.

Ahora, empecemos:

-Mejor Blog del 2010: El show de Ignuz
*Un blog totalmente hilarante, original e ignuziano. Estoy bastante seguro que debe estar harto de recibir premios, recomendaciones y demás, pero es lo que es. Pesé a que no comente mucho en su blog, y viceversa, en realidad es uno de los espacios donde estoy más enganchado (y uno de los que estoy más celoso también) ¡Saludos Ignuz!

-Mejor Blogger del 2010: Lourdes

*Me encanta su blog, ¿alguna vez he dicho eso? Actualiza con bastante regularidad, varios de sus post son alegres y sobre superar las adversidades de la vida, además de ver lo positivo en esta y, pesé a todo eso, es la persona más leal a este blog que conozco. Aún en los peores post (que hay varios de los que no estoy orgulloso, ya sea por la temática o la narración) ha estado allí apoyando, que sí pudiera dar un premio, ella se llevaría el Premio Jimmy Olsen a la lealtad y genialidad máxima. ¡Gracias Lourdes y que el siguiente año sea genial!

-Mejor apoyo moral 2010: José Jesús Guevara

*Mon-El, Steel…le he puesto sobrenombres bastante llamativos, pero solo quería agradecerle al tipo que siempre esta ahí para prestar una mano. No siempre da los más grandes consejos o logra hacerme salir de ciertos problemas, pero lo intenta y esta ahí para otros, y eso es lo que importante. Eres un buen amigo, gracias por ayudarme a estudiar para mis exámenes por cierto, y ojala que mejores en Mario Kart. ¡Felíz Año Viejo!

-Mejor frase (Facebook): Alejandra (Aledrama) Guillen

* “¡Feliz Cumpleaños! Tenemos el mismo reloj de computadora XD Pásala muy paja, haré hasta lo imposible por ir, más que esa vez que me aconsejaste que me escapara en un taxi a medianoche. Sigue siendo la persona que eres, que me ha ayudado mucho a través de todas las adversidades que he tenido y si en algo he mejorado probablemente es porque tus consejos han influido en mí, eres un gran ejemplo para tus amigos =) Bueno, ya nos vemos más tarde y ahora sí me voy a dormir”—Gracias por las palabras Aledrama, y gracias por ser tan buen amiga, ya verás que este año será mejor, ¡saludos!

-Mejor frase (Blog): Diego “Zutone” Olivas

*”Como diría el rosquete de Robin en la serie de los 60's, SAN BOMBA!!!
Diantres, camarada. Pues o Lex Luthor realmente tiene un hermano que tiene el necedad de Goku fusionado con el espíritu de Luke Skywalker y el idealismo de Clark Kent, o tu colega consanguíneo te remite al más letal de los villanos del Hombre de Acero, lo cual puede decir mucho de tu afición o de la forma en que ves las cosas. PERO SIGUE SIENDO el mismo, métele fe a lo que crees!!” A decir verdad, y sin querer ofender a las demás personas que comentan este blog, Zutone se merece el premio a las mejores frases jamás dichas, ya que tanto en el blog como en nuestras conversaciones cara a cara, no hay momento de aburrimiento con él. Como el mismo lo dijo, hay mucho tiempo para “filosofar acerca de la estupidez y media”. Gracias por los comentarios rayados y por siempre ayudar a olvidarse de los problemas, se te extraña Sapo-Lobo-Hombre.

-Mejor frase (Cara a cara): Alejandra Catter

*”Te amo” Lo mejor que alguien me ha dicho en toda mi vida, y personalmente la razón primordial por la cual mi año fue en su mayoría bueno. Tengo mucha suerte de haber encontrado a alguien como ella, alguien que no trata de cambiarme o que ridiculiza mis ideas o mis gustos…alguien simplemente maravillosa y que me quiere como soy. Muchas gracias por ser una parte tan grande e importante de mi vida, este año no hubiera sido lo mismo sin ti.

También quiero agradecerle a Radamanthys del blog “Sin Pelos en las Manos” por recomendar este blog en su post número 50; sé que es tarde, pero muchas gracias camarada.

También en este año recibí dos premios:

El premio “Tu blog me hace soñar” por parte de Supergirl, quién administra el blog “Superheroinas” en el que nos narra las historias de eso mismo, superheroinas de los comics, en especial del universo DC. Muchas gracias por el premio, tu blog es genial por cierto.


Recibí esta flor por parte de Stanley Kowalski, un blogger muy entretenido que todos los lunes quiere alegrar la semana, asi que nos diviértete sin parar. Mucho se ha dicho de que a Stanley le robaron su anterior blog, pero ahora con su blog actual nos muestra que uno siempre debe seguir adelante. Muchas gracias por pasarte por aquí y dejar tus saludos Stan, que pases un genial año.

Bueno, con un recuento bastante corto a decir verdad, termino esta lista, capaz sorprendí a alguien, capaz no, pero lo importante es decir que, aún si no he mencionado a algunas personas en este recuento, quería agradecer a todos por ser una parte de mi vida este año, ya sea porque escriben blogs muy graciosos o porque están ahí para, a veces muy literalmente, sacarme de hoyos en los que me encuentro metido, quería que todos supieran que de alguna forma, son importantes en mi vida. Muchas gracias por estar ahí, y bueno, solo porque es tradición:

¡Feliz Año Nuevo!

martes, 21 de diciembre de 2010

The Man of Hope


Lo hablé.

No importa con quien, en donde o en que momento, pero lo hice.

Explique todos los problemas, todas las inquietudes, todo lo que tenía en la cabeza.

Y me siento mejor.

Nunca me había sentido tan…liberado. Sentí como si toda la ira, toda la frustración, todos los sentimientos de estar atrapado…se fueran. Cuando salí a caminar a la calle, no me sentí meditabundo, no me sentí molesto, me sentí libre, ligero, con ganas de cantar y bailar.

Estaba lleno de esperanza. Y lo curioso es que, muchos de los problemas que tenía siguen ahí.

Aún no se que haré con mi vida profesional, pero sigo estudiando, esta vez determinado a no dejar pasar más tiempo, tomar una decisión que me haga feliz y seguir adelante. Mi cumpleaños vino y paso, y por primera vez me divertí de verdad, la pasé genial con todas las personas a las que estimo y me ayudaron a no pensar en mis problemas por un tiempo.

Aún sigo sintiéndome en una caja en ciertas ocasiones, pero me di cuenta que es no acerca de que otros crean que yo soy una clase de persona y que si actuó diferente les molesta, sino lo que sucede es que tienen fe en mi y saben que puedo seguir adelante pesé a mis problemas, y que la mayoría no solo confía en mí para ayudarlos con las dificultades de sus vidas, sino también que ellos están ahí para ayudarme con las mías.

Lo más importante, que puedo confiar en las personas a mí alrededor.

Es cierto, existen y existirán problemas en la vida, pero uno no debe centrarse en ellos. Lo importante no son los problemas que nos agobian, sino lo que importa es como salimos de ellos.
Como dijo mi profesora de psicología una vez “Salud mental no quiere decir que una persona no tiene problemas, sino significa que tiene la capacidad de salir de estos”

No soy ingenuo, pero creo que empezaré a ver el mundo de forma más alegre…como en los viejos tiempos. No dejaré ir la esperanza de que todo mejorara, y prometo no volver a sumergirme tanto en mis problemas.

Gracias Alejandra, Guevara, Italo, Lourdes, Ignuz, Damián, todos me ayudaron bastante con sus palabras. Y sí, a seguir adelante con todo. Todo estará bien.

Ahora, cierro este post con una frase que saque de un comic que me fascino:

In fearful day, in raging night,
With strong hearts full, our souls ignite,
When all seems lost in the War of Light,
Look to the stars-- For hope burns bright!

viernes, 17 de diciembre de 2010

El mes menos especial del Año


Mañana es mi cumpleaños.

Cumplo 20 años y no me siento particularmente feliz o triste al respecto.

Debo aclarar que nunca me han gustado mucho mis cumpleaños, mayormente porque vienen varios amigos míos y tengo que asegurarme que se entretengan y de que no destrocen mi casa, entonces lo siento más como un trabajo que una diversión. Tampoco me gusta que siempre me pregunten que es lo que quiero como regalo, ya que creo que los regalos deberían ser sorpresa.

Pero…ahora también es diferente.

No me siento como una persona de 20, realmente no siento que haya crecido mucho en este último año, o en los últimos a decir verdad. De muchas formas aún me siento como un niño, aún no logro descifrar cual es el sentido que quiero que mi vida tome, no logro saber que quiero hacer con mi vida profesional, siento que aún no logro ordenarme a mi mismo y que sigo viviendo en caos.

También me siento frustrado últimamente. Me jalaron un curso de la universidad por 0.05 puntos, por lo cual tuve que ir a pedir una recalificación de mi examen, el estrés de saber que mi cumpleaños se acerca y la inminencia de saber que seré mas viejo pero no más sabio, además que he estado discutiendo con mi madre últimamente, todo ha hecho que este de mal humor últimamente. Y me siento incapaz de compartir todo esto con la gente a mi alrededor.

No puedo hablar de esto con mi familia porqué mi hermano solo me diría “lo complicado hazlo facíl, que no te importe nada, mirame a mí, a mi me importa un carajo las cosas y me va bien, tengo dinero, vivo relajado y de vez en cuando una flaca cae” además de reprocharme porque “soy loco y me hago la vida complicada”. Con mis padres tampoco puedo hablarlo porque solo cambiarían de tema y empezarían a hablar de sus propias vidas y se olvidarían de lo que yo dije. Con mis amigos tampoco puedo hablar, ya que lo único que me dirían es “¿y como te sientes al respecto?” o “¿y que piensas hacer respecto a eso?”…nunca un consejo o palabras de aliento per se, además que ellos ya tienen suficiente en sus propias vidas como para añadir los mios. Y con mi enamorada tampoco puedo hablar al respecto, ya que de alguna forma ella se sentirá mal porque yo no estoy felíz, viendo alguna forma en que ella tiene responsabilidad (aunque sea parcial) de mi estado de animo y la conversación terminará en yo intentándola hacer sentir a ella mejor.

El problema creo yo, es que me siento como si todos me tuvieran en un cuadrado. Todas las personas a mi alrededor me tienen en una caja de donde no puedo moverme, donde solo puedo hacer lo que se espera de mí, y si salgo de eso, estoy actuando mal y su opinión de mí cae considerablemente. Todos a mi alrededor mantienen una opinión pre concebida de quién debo ser, y por esto es que no puedo salirme del “rol” asignado.

Debido a esto me siento como si no pudiera sincerarme con nadie mientras mi estado de animo sigue en descenso, mi ira en aumento y la desesperación me consume poco a poco.

Realmente, no tengo la menor idea de que hacer. Y no ayuda mucho que no me agrade diciembre.

No solo por mi cumpleaños, sino porque Navidad no me parece tan bonita, por lo menos en mi familia, creo que el espiritu navideño se perdio hace mucho y nuestras reuniones no significan mucho, solo nos reunimos y comemos, como cualquier sabado a mediodia. Y Año Nuevo es solo un recordatorio de que soy anti-social y no tengo muchos planes para este día, todos mis años nuevos han sido o en familia o solo (hubo un par de excepciones, pero a lo mucho me dediqué a ver televisión con un amigo o a ver los fuegos artificiales con dos compañeros)

El estrés me sigue consumiendo mientras estoy atrapado en el mes menos especial del año.

Veremos como salgo de esta.

P.D: Mañana subiré el final de este post.

viernes, 29 de octubre de 2010

El efecto Clark Kent 2

Mañana es Halloween...y no saldré a ningún lado.

No se en que momento terminé volviendo antisocial y reservado, pero creo que todo inicio con Halloween.

Y por culpa de los lentes.

Cuando era niño recuerdo salir a pedir dulces con el resto de los niños de la cuadra, recibir caramelos y comerlos hasta que al día siguiente estaba con indigestión y dándome vueltas de un lado para otro de la cama, recuerdo esas épocas como "los buenos tiempos", porque comparando con lo que vino después, eran las épocas doradas.

Cuando tuve ocho años- época en la que el oculista decidió que debía usar lentes- mi hermano tuvo un arrebato porque quería salir disfrazado de "Los hombres de Negro", entonces mi madre tuvo que sacar de donde no había ropa para vestirnos a ambos (porque aparentemente yo tenía que combinar con el disfraz de Sergio o si no no contaba) de los susodichos personajes. Recuerdo verme al espejo con lentes negros y terno negro con camisa blanca, quitarme los lentes negros y reemplazándolos por los míos porque era de noche y me molestaba la vista. Recuerdo salir a la calle mientras mi papá susurraba "Esto no va a salir bien"

Pedimos dulces en unas cuantas casas e inmediatamente noté que, a diferencia de otros años, las señoras nos daban más dulces que lo usual, en mi mente estaba alegre, por fin algo bueno salió de hacerle caso a mi hermano pensaba. No reparé en la mirada triste de la mayoría de las señoras que nos habrían la puerta.

Luego, decidimos separarnos para poder recaudar más dulces, mi madre se llevaría a mi hermano por una cuadra diferente a la cual yo iría con la empleada, sonaba a un buen plan.

Estaba muy equivocado.

Cuando tocamos el timbre de una casa, sale una señora con una sonrisa que mostraba todos los dientes, misma sonrisa que se apagó al verme con mi "disfraz".

La señora se llevó a mi empleada un poco lejos para hablar en privado mientras a mi me entregaba toda una bolsa de dulces para mi solo, yo me puse a devorar mientras escuchaba su "sutil" conversación.

-Dile a la señora que lamento su perdida.

-¿Como?- preguntó la empleada confundida.

-Aunque debo admitir que usar el terno con el que su hijo ha ido a un funeral como "disfraz" es de muy mal gusto...

En ese momento me atoré con el dulce mientras me veía a mi mismo, las personas no me veían disfrazado de un "Hombre de Negro", me veían como un niño que acababa de regresar de un funeral y que no se había cambiado antes de salir a pedir dulces.Inmediatamente pasaron por mi cabeza todas las señoras que nos habían entregado dulces esa noche, todas ellas mirándonos con pena, y caí en la realización de como me veía.


Quería que la tierra me tragara, y luego de que se explicará la situación exigí regresar a casa, y cada vez que comía uno de los dulces, podía sentir la vergüenza en mi rostro.

Para el año siguiente me disfracé de Power Ranger Rojo, me negaba a que volviera a suceder el inconveniente del año pasado, entonces tenía mi disfraz llamativo y diferente (tan diferente como puede ser un disfraz así, cuando salí a la calle podrías haber formado un partido político con la cantidad de niños disfrazados de power ranger que había)

Esta vez no nos acompañarían adultos, iríamos en grupo, entonces no había problemas de que pasará nada. Salí de casa con mi hermano y nos encontramos con unos amigos, en total éramos 10 chicos, y empezamos a pedir dulces.

Ya se nos habían acabado las casas donde pedir dulces cuando uno de los amigos de mi hermano sugiere acercarnos a una casa que estaba cruzando la pista, nunca nos habíamos acercado a esa casa debido a que siempre teníamos un rango limitado donde movernos, pero esta noche sin padres nada nos detenía. Luego de una pequeña discusión todos cruzamos la pista.

¿Qué es lo peor que puede pasar? recuerdo haber escuchado.

Cuando nos estamos acercando a la casa, conversando sobre intercambiar dulces porque algunos eran alérgicos al chocolate mientras a otros no les gustaba los caramelos de limón, una señora sale del hogar. Nosotros, con una sonrisa de oreja a oreja pensando que ni tendríamos que tocar el timbre para recibir nuestros caramelos antes de volver a casa, nos acercamos rápidamente.

En ese momento, la señora de unos 60 años se mueve con la agilidad de un atleta de 20 y saca una olla a la calle.

Una olla. Con agua hirviendo.

"¡Largo niños adoradores de Satanás!" grita ella mientras mueve la olla, lanzando agua a los alrededores. Nosotros nos paramos en seco con la cara como platos mientras ella mueve la olla con más fuerza, provocando que el agua caiga cada vez más cerca a nosotros.

"¡¡¡¡Corran!!!!" grita uno de los amigos de mi hermano antes de que todos saliéramos despavoridos, cruzáramos la pista -sin importarnos el hecho que aún pasaban carros- y huyéramos para nuestras casas...dejando todos nuestros dulces botados por las calles en el proceso.

Ya para cuando tenía diez años me negaba a salir en Halloween, así que decidí quedarme en mi casa viendo películas de terror. Para ese entonces yo entendía como "película de terror" el especial de Halloween de Scooby Doo, pero aún así me negaba a arriesgarme a más humillación.

Me puse mi pijama a las 8 y me senté frente al televisor.Dieron las nueve y la película estaba en la parte más entretenida cuando empezó un temblor, recuerdo a mi madre gritar que saliéramos de la casa, y mejor aún recuerdo mi respuesta:

"¡No, me niego a que Halloween me vuelva a arruinar otro día, me quedó hasta que pasen comerciales!"

Felizmente, en ese momento la película se detuvo y dio inicio a los comerciales, entonces me desabrigue y decidí encontrarme con el resto de mi familia, con la casualidad de que me tropecé y caí al suelo.

Recuerdo haber pensado "Aquí acabó", pensar que me moriría por bruto y testarudo, que ya nunca más volvería a ver a mi familia, que nunca más jugaría con mis amigos del colegio...y que nunca sabría como Scooby y Shagi se escapaban de la isla de zombis en la que se encontraban.

Felizmente en ese momento el temblor acabó, y cuando logré pararme vi la cara de mi madre con una mezcla entre felicidad y odio irracional, yo solo sonreí a duras penas mientras ella me explicaba que tan castigado estaba.

Cuando ella se retiró de la habitación la película volvió a empezar, yo estaba feliz, no me importaba estar castigado, no me importaba que me dolieran las rodillas por la caída, no me importaba, solo que pudiera terminar de ver la película y que Halloween no me arruinara otro día más.

Podía verme a mi mismo, con mis lentes enormes, ojos abiertos como platos y sonriendo de oreja a oreja mientras la película continuaba, mi rostro la definición de felicidad infantil.

Y en ese momento, se fue la luz.

Recuerdo haberme quedado viendo la televisión apagada durante unos cuantos minutos, mi sonrisa todavía en mi rostro, pero ahora con una mueca de “Esto no puede estar pasando”

Esa noche fue, creo, cuando desarrollé mi tic nervioso en el ojo que se hace notar cuando estoy frustrado.

Durante los siguientes años pasé Halloween en el colegio, yendo a los juegos que ponían en la escuela por el día, perdiendo cantidades inmensas de dinero debido a que, por alguna razón, la mayor parte del tiempo elegía los juegos más caros y que se malograban a medio juego, o en su defecto elegía juegos en los que nunca ganaba nada.

Al salir del colegio, creí que ya nunca tendría que soportar los Halloween. Sé que usualmente las personas van a discotecas o cosas por el estilo, pero como yo no voy a ese tipo de lugares, creí que estaría seguro, tranquilo y sin nadie que me molestara.

Otra vez, estuve equivocado.

Durante el primer año fuera del colegio, toda mi familia decidió salir a algún lado aquél día, por lo cual yo me quede solo. “Genial” recuerdo haber pensado, “Maratón de películas con la casa para mi solo”

Daban las 6 de la tarde cuando tocaron el timbre de mi casa, molesto de que hayan interrumpido mi visionado de “Evil Dead”, me levanto a regañadientes a abrir la puerta.

Delante de mí había un niño disfrazado de mago, con un pote en forma de calabaza en sus manos, una sonrisa que mostraba todos sus dientes mientras decía en voz alta.

“Hallow…” Nunca lo dejé terminar, le cerré la puerta en la cara antes de que empezara a pedirme dulces.

Antes de que pudiera volver a mi asiento el timbre volvió a sonar, me acerqué y esta vez el niño estaba acompañado de su madre, quien me observó sonriendo.

“Disculpa, mi hijo es un poco hiperactivo…ahora, pide con educación”

El niño me vio en silencio durante unos segundos antes de extender su pote, “Halloween, halloween” dijo en voz baja.

Ambos luego me dirigieron una sonrisa mientras esperaban que yo entregara dulces. Dulces que debo decir, no tenía. No había previsto esto.

“Un segundo” respondí mientras me acomodaba los lentes y me adentraba en mi casa, tenía que encontrar algo que darle al niño. Luego de una rápida búsqueda llegué a una solución.

Segundos después el niño se iba con una bolsa llena de canchita preparada para ver mi maratón de películas.

Luego de eso decidí ponerme a dormir, lo cual no logré debido a que más y más niños venían a pedir dulces, y cada uno de ellos recibía una bolsa con canchita.

Nunca había escuchado a niños diciendo tantas malas palabras en una misma noche.

El siguiente año sin embargo, me había preparado.

Tenía una bolsa de dulces lista, mi colección de Smallville en el Dvd (las series son menos molestas de parar en comparación a las películas) y cancha, que esta vez planeaba comer yo.
Como reloj suizo, a las seis de la tarde los niños empezaron a tocar el timbre.

Yo me arreglé los lentes y salí a enfrentarlos.

Para la cuarta o quinta vez que el timbre sonó ya no me molestaba, más bien me daba alegría ver las sonrisas y escuchar los “gracias” de los pequeños. Me hacía sentir bien.

“Capaz Halloween no es tan malo” pensé

Tocaron el timbre una vez más, me deje los lentes puestos y abrí la puerta y había seis niños con las manos estiradas, yo cogí mi bolsa lista para entregarles dulces cuando…

Me di cuenta que ya no había más.

En mi euforia de entregar dulces, había otorgado más de la cuenta. Ojeé rápidamente mi departamento y me di cuenta que esta vez no había nada que entregarle a los niños, así que decepcionado les dije que ya no había dulces.

Cuando cerré la puerta me recosté en ella y me sentí mal. Empecé a alistarme para salir a comprar otra bolsa de dulces cuando un ruido ensordecedor se hizo escuchar.

El timbre.

Solo que esta vez, no paraba.

Abrí la puerta y no había nadie, vi mi timbre y me quede con la boca abierta (y los lentes puestos)

Habían pegado mi timbre con cinta adhesiva, por eso no dejaba de sonar.

Mientras maldecía a los pequeños demonios, que pude escuchar riendo a la distancia, intenté despegar la cinta…cosa que me tardó unos buenos quince minutos. Mi perro se volvió loco ese día.

Esa es mi historia con Halloween…y con mis lentes.

Este año he decidido solo dormir temprano, con los audífonos puestos para no escuchar mi timbre y con los lentes lejos de mí.

Realmente no sé porque no pensé en esto antes.

…ahora solo falta que tenga pesadillas.
Esperemos que no.

martes, 26 de octubre de 2010

Crisis En Tierras Infinitas


Estoy confundido.

Últimamente me he encontrado en el ojo de la tormenta, en el punto cero de tremendos conflictos que a veces, no sé cómo lidiar con ellos.

Siempre he sido defensor de la idea que cada persona es un mundo, cada individuo tiene diferentes historias, diferentes logros y derrotas y por ello cada persona es única, por ello ayudar a una sola persona es ayudar al mundo, por ello cuando forzamos toda nuestra voluntad en ayudar a los demás estamos salvando el mundo.

Y por esta misma creencia es que ahora me encuentro en medio de “Las Crisis en las Tierras Infinitas”

Siempre he querido estar ahí para los demás, siempre he querido apoyar a mis amigos, padres y demás personas que me rodean, he deseado poder ofrecer mi mano y ayudar a otras personas, y también he deseado llevar una buena vida en aras de que podrá mostrar que se puede vivir bien sin necesidad de romper códigos de moralidad o de conducta.

El problema es que ahora ultimo, debido a diferentes sucesos en los mundos de las personas a mi alrededor, he entrado en un periodo de crisis.

Todo empezó con una conversación que tuve con mi padre y hermano hace unos días, nos encontrábamos almorzando cuando, casi sin notarlo, la conversación dio paso a un tema que muchas veces he preferido evitar: las relaciones amorosas.

La conversación se presto entonces a debate, ¿Quién es el arbitro sobre que es correcto o no cuando se trata de las relaciones amorosas?

Mi padre presto un ejemplo cuando estábamos conversando, hablo sobre que pasaría si una chica estuviera detrás de mi hermano, sobre que pasaría si esta muchacha hipotética quisiera algo con él y él, porque no le parece fea y se lleva decentemente con él, decide “darle una oportunidad”

Luego mi padre volteó hacia mí y pregunto “¿Es eso reprochable?”

Sí.

¿Darle una oportunidad? ¿De qué? ¿De ver si nace algo? ¿Existe gente tan ególatra que creé que personas merecen “oportunidades” para seducirlos? ¿Qué significa realmente eso, que somos tan “buenos” que personas deben disputarse la oportunidad de ser amadas por nosotros?

Yo no creo en eso.

El amor nace o no nace, pero si me parece moralmente incorrecto que personas utilicen este tipo de excusas para iniciar relaciones amorosas, más que porque vayan en contra de mi propio código moral y de pensamiento, es debido a que personas pueden salir lastimadas…¿que pasa si no “pasa algo”? La única persona ahí lastimada sera la que de verdad quiere al otro, ya que cada beso, cada palabra, cada caricia, habrá significado algo para esta persona, mientras que la otra puede salir más tranquilo, capaz no del todo…pero si con menos dificultad.

Una vez leí un texto que trataba de explicar este tipo de situaciones, un texto que desearía haber tenido a mano en ese almuerzo para haber podido defender mejor mi postura, el autor deducía que todo nace de el simple deseo de no estar solos:

“(…) Por eso me irritan un poco las personas que no saben estar solas. Esos hombres y mujeres que creen que la soledad es sinónimo de acabamiento, derrota o exclusión. Son personas que buscan por todos los medios emparejarse, y terminan enganchándose con alguien a quien no aman, pero que representa eso que tanto persiguen.

Sin darse cuenta, acaban enamorados de una figuracion, de un espejismo, no de la persona, sino de lo que la persona temporalmente encarna.

Me apenan las personas que no se soportan a si mismas, que no se toleran, que se asfixian en el silencio de sus habitaciones, y que no se interpelan delante del espejo por miedo a descubrir vaya uno a saber que incomodas verdades. Esas personas, con tal de combatir su paranoia de quedarse solos, son capaces de estar con quien pueden y no con quien quieren, ignorando que asi solo extienden su tragedia.

Detrás de eso hay una típica mentalidad empapelada de frases como *voy a darme una oportunidad con él¨*, *no lo amo, pero lo necesito* o *Se qué con el tiempo puedo enamorarme de ti*. Desconfién cuando escuchen esas gentiles proclamas, porque sus autores suelen ser gente cobarde, medrosa y timorata que hipoteca su libertad y se abraza a una relación en la que no cree (…)”

Tal vez el autor lo expresó de una forma más agresiva de la que yo me hubiera expresado, pero el mensaje al fin sigue siendo el mismo. ¿Todo nace de un sentimiento de soledad? Por lo que veo puede ser que sí…mi hermano lleva soltero toda su vida y mi padre acaba de terminar una relación, así que es probable que toda esta ideología nazca de un deseo profundo de tener compañia.

Es triste, pero eso no lo hace menos equivocado.

Hacemos cosas buenas no por los beneficios que puedan traernos o a las personas cercanas a nosotros…hacemos lo correcto por el mismo hecho de que es lo correcto, no esperando una recompensa ni tampoco esperando la felicidad, sino por el solo hecho de seguir un codigo moral correcto.

Hay personas que creen que este pensamiento no es reprochable, mi padre, mi hermano y algunos amigos cercanos me han hablado acerca de “No puedo dejar a mi enamorada…por lo menos hasta no asegurarme con esta chica de aquí”. Uno de ellos me dijo tales palabras y ahora ya no esta cerca mío, nuestra amistad se rompió debido a diferencias ideologicas. Pero antes de terminar la conversación que terminó de destruir nuestra deteriorada amistad, él dijo un par de cosas que me dejaron pensando hasta hoy.

“Eres un ególatra. Te gusta criticar a los demás ya que sabes que eso alimenta tu ego de señor de la moralidad, pero solo puedes saber que es bueno o malo a través de la experiencia…tu no tienes suficiente vida.”

¿Era esto cierto? ¿Todo lo que yo hago – todo lo que yo pienso- es en realidad ego disfrazado? ¿Todo lo que busco es que la gente alimente mi ego para obtener un “Titulo de Señor de la Moralidad”?

Estos pensamientos me estuvieron persiguiendo por días, revise el blog para ver en que momento mi ideología de querer ser bueno y ayudar a los demás había mutado a un viaje constante por aprobación y crecimiento de ego. Pregunté de forma discreta a algunas personas si creían que yo fuera egolatra, pesé a que las advertencias de mi otrora amigo gritaran en mi cabeza “Nadie es sincero hasta que discute contigo”

Creo lo mejor de las personas alrededor mio, por ello estaba seguro que estos me responderían con honestidad.

Pese a las respuestas de mis amigos, que afirmaban que no poseía un ego descontrolado, seguía con mis dudas, hasta que llegué a una conclusion.

Yo no busco prestigio.

El prestigio no se adquiere con titulos ni por admiración…se adquiere acatando reglas y tomando las decisiones correctas, aquellas que obedecen la ética y la moralidad.

Entonces, ¿esto significa que debía interferir o no? ¿Debo dejarme afectar por las acciones de otros? ¿Debo discutir con las personas a mi alrededor acerca de como deben actuar, o es verdad lo que me dijeron y solo se puede decidir lo que esta bien o que esta mal a base de la experiencia?

Llevaba estas ideas cuando el destino – si es que existe tal cosa- puso el siguiente texto delante mio:

“A esos que se burlan de la moralidad y la consideran una simple ensoñación de la fantasia humana llevada más alla de si misma a causa de su vanidad no se les puede hacer mas preciado favor que concederles que los conceptos del deber (como todos los demás, según les hace creer su comodidad) se deriva única y exclusivamente de la experiencia, pues de ese modo, en efecto, se les ofrece un triunfo seguro.”

Eso lo decide. Yo no puedo forzar mis pensamientos o forma de ser en los demás, solo puedo tratar de aconsejar, y si las personas no desean escucharme, dejarlos que tomen sus decisiones, con suerte aprenderan de estas.

Las crisis han pasado.

Lo unico que me queda decir es que si alguna vez alguna de las personas a mi alrededor necesita mi apoyo o alguien con quien hablar yo estaré ahí.

Por que eso es lo que hacen los amigos.

domingo, 17 de octubre de 2010

Como el último hijo de Krypton


Me siento como el último hijo del planeta Krypton.

Muchas veces me he sentido incomprendido, me he sentido solo en el mundo, y mayormente esto ha tenido que ver con mi tendencia a no cuadrar con grupos sociales. Muchas veces ha tenido que ver con mi tendencia a sobre pensar las cosas, a juzgar cosas de manera muy brusca…pero mayormente, ha tenido que ver con mi punto de vista respecto al mundo.

La gente puede juzgar mucho – yo mismo lo he hecho en ocasiones-, a veces porque no tiene la información suficiente para formar un juicio adecuado, a veces simplemente porque no puede entender a otras personas. En ocasiones yo me he sentido absolutamente solo en el mundo- como el último hijo de Krypton podría decirse- debido a que mis creencias, por las cuales no fumo, bebo alcohol o hago demás cosas, me han hecho alejarme muchas veces de mi grupo de pares.

No me siento cómodo respecto al tema del alcohol- tengo familiares cercanos alcohólicos-, no siento la necesidad de estar con muchas mujeres ya que solo amo a una, no me nace aprovecharme de los demás, no me siento bien faltándole el respeto a otros…me siento bien tratando que otros se sientan mejor, me siento feliz ayudando a mis amigos y personas que conozco, no tengo problemas con pasarme una tarde con amigos jugando videojuegos y comiendo dulces en vez de estar pegando el cuerpo con mujeres que no conozco, y me siento bien de estar en una relación que – ha diferencia de otras parejas de mi edad- cree en esperar hasta el matrimonio para tener sexo, o por lo menos no trata de apurar el tema y dejarlo aflorar cuando sea adecuado.

¿Por qué es tan difícil para otros entender esto?

He sido criticado por querer ayudar a otros, he sido criticado por no beber, por no bailar, por no buscar constantemente la compañía femenina o desesperarme por tener sexo, he sido cuestionado y ridiculizado por mis creencias morales, llamado “anticuado”, “raro” y hasta “anormal”

Me he sentido incomprendido, y he buscado una respuesta a preguntas que me acosaban en diferentes lugares. Le pregunté a mi madre porque es tan difícil ser una buena persona hoy en día. Le pregunté a un cura si el querer ayudar a mis amigos pese a que estos no me piden consejo estaba mal. Le pregunté a mi enamorada si el hecho que yo fuera “anormal” estaba mal. Cada persona me dio una respuesta diferente, ninguna de ellas me satisfizo.

Cada vez terminaba más con ese sentimiento de no pertenencia, de no comprensión, de simplemente no ser querido. Tratar de ser la mejor persona que puedas suena fácil en teoría pero en una realidad donde lo normal es ser egoísta, aprovechador y cruel, creer en la bondad innata del ser humano se ha vuelto en una tarea difícil.

Pero por eso no debemos dejarnos vencer. Hacemos lo que creemos debemos hacer, actuar de acuerdo a nuestros principios es fácil en teoría, es cuando nos mantenemos a ellos cuando nos ponen a prueba lo que nos define. Pero esa prueba no tiene que ser una situación especifica…defender nuestros ideales, creer en nosotros mismos y mantenernos de acuerdo a nuestros principios cada día ya demuestra que somos diferentes, y que no nos dejaremos vencer.

Y sí, a veces los tipos buenos son manipulados y estafados. Pero sigues adelante. Empiezas de nuevo, nunca te das por vencido hasta no dar lo mejor que puedas ser. Nunca dejas de defender tus ideales, y al final, la victoria...la gran victoria, siempre será tuya.

Adivinen que también, ya no me siento solo tampoco, porque gracias a las personas a mi alrededor y a este blog se que existe gente maravillosa en este mundo, ahora se que no estoy solo, y ustedes tampoco, así que juntos podemos crear un “nuevo Krypton”

¿Qué opinan?

miércoles, 6 de octubre de 2010

Agradecimientos y Despedidas


Este es el post 50.

En sí, este post es un pequeño orgullo, creo que este es el espacio en el que más he trabajado y del cual me siento más orgulloso en varios aspectos. El blog es complicado de trabajar a veces, hallar temas de los cuales escribir y tratar de mantener una secuencia narrativa es complicado, pero siempre me produce placer ver una nueva entrada, y ni que decir de los comentarios que recibo con cada entrada, ya sean 3 o 13, cada uno de ellos me pone feliz.

No hace mucho releí todas las entradas del blog, como he dicho este espacio me pone muy orgulloso y quería hacer algo especial por el post 50, entonces decidí visitar cada entrada del blog, cruzándome con algo curioso en el proceso.

La persona que empezó este blog es muy diferente a la que esta escribiendo ahorita mismo.

Recuerdo que empecé este blog como un medio de desahogo, como una forma de escribir todo lo que odiaba y me incomodaba de mi vida, como algo que me ayudara a liberar la válvula de odio dentro de mi mismo…de hecho, algunas entradas empiezan con “Odio a…”, aún recuerdo que el fondo inicial del blog era negro con letras blancas, que luego cambió al que pueden ver ahora, recuerdo claramente comentarle a una blogger al respecto, que cambiaba el fondo en un intento de cambiar la dirección general del blog…y vaya que lo logré.

No soy una persona que le guste inflarse el ego ni cosas por el estilo, de hecho la mayoría de personas dirían que no me aprecio lo suficiente, pero en sí estoy bastante orgulloso de este espacio, como la mayoría de bloggers creo se sienten respecto a sus blogs. Me siento orgulloso en parte porque retrata la evolución en mi persona- unas cuantas personas han resaltado esto- y me ayudan a ver cambios, buenos cambios, en mi mismo. Pasé de escribir sobre odio en general a escribir sobre moralidad, sobre valores y sobre cosas que me gustan, pasé de escribir sobre lo mal que lo pasaba diariamente a escribir reflexiones y tratar de poner un buen mensaje allí afuera, un mensaje de “debemos ser mejores, debemos ayudar a los demás, debemos ser buenas personas”

Como dije, este blog representa ese cambio en mi mismo, y me siento orgulloso de haberme mantenido escribiendo todo este tiempo. Me siento bien con todo lo escrito hasta ahora, incluyendo aquel post que era una carta de apreciación a la gente a mí alrededor, me siento bien sabiendo que algunas personas han releído algunos post buscando sentirse mejor o que han releído la carta de apreciación queriendo sentirse mejor…hacen sentir que escribir cada post vale la pena.

Pero me temo que también este post no puede ser solo de alegría, entonces tengo algo que confesar.

Estoy cerrando el blog.

Como dije, me ha ayudado mucho ver la evolución de mi persona a través de las entradas, pero también me ha hecho notar que el propósito inicial de blog- por ende su nombre- ya no tiene mucho sentido. Últimamente ya no uso una máscara con otras personas, he logrado una gran cantidad de autoconfianza y ahora me muestro como soy, y esto ha llevado que conozca a geniales personas y obtenga verdaderas amistades en los últimos tiempos. Lo cual me lleva a la idea de que capaz cerrar el blog sea lo mejor…en sí ya no tiene mucho sentido seguir teniéndolo, su subtitulo ya no se aplica y el mensaje ha cambiado radicalmente…pero antes de descontinuarlo quería decir algo…

Gracias a todos por estar apoyando el blog, y a mí, que sepan que esta entrada no es para vanagloriarme, sino para agradecerles a todos su ayuda.

Vamos, ¿donde estaría Persona sin toda la gente que ha comentado?

Lourdes, Damian, Notryra, mis Jimmy Olsen, siempre dispuestos a prestar una mano y siendo buenísimas personas dispuestas a alegrar el día con sus comentarios. Muy buenas personas que conocí gracias a esta pagina y que de por sí tienen grandes espacios personales, les doy muchísimas gracias por haber apoyado hasta este momento- especialmente a Lourdes que esta aquí casi desde el inicio, entonces este post también sirve para darle un gran abrazo y un inmenso gracias a ella- y espero que sigan escribiendo por mucho tiempo más. Muchísimas gracias por su apoyo, en especial por que subir un post sabiendo que recibirás un comentario de algunos de ellos es una buena sensación, es genial sentir que alguien lee tus pensamientos

A Ale, Guevara, Isaac y Zutone quería agradecerle también el estar constantemente ahí para comentar y apoyarme, tanto en el blog como personalmente. Capaz no muy demostrado, pero se han convertido en amigos bastante cercanos a mí. Persona sería muy diferente sin la influencia de Superwoman, Steel, White Lantern y Deadman.

Superwoman me ha ayudado a ganar autoconfianza y a ver que si puedo hacer una diferencia en la vida de mis amigos, a que no soy una terrible influencia, me ha ayudado a verme a mi mismo como una mejor persona, y también ha logrado escucharme en momentos de estrés, por todo eso le agradezco mucho. Steel igualmente, nunca fui un gran amigo de él en nuestra infancia, pero ha crecido para ser alguien a quien respeto mucho y que me ayuda a ver que no soy terrible, al igual que Superwoman me ha ayudado a ver que puedo influenciar un poco en mis amigos…y también me ha escuchado en mis problemas, uno de los amigos en los que más confió, te pido perdón por las malas jugadas y te señalo que eres un gran amigo.

White Lantern me ha hecho matar de risa con sus comentarios y peculiar forma de ver la vida, pero también por siempre estar presente para los amigos, realmente es una cualidad rara de ver hoy en día y le deseo lo mejor en el futuro. Y no olvidemos a Deadman, posiblemente el personaje más particular que conozco, pero definitivamente un genio creativo dizfrazado, como tanta gente le ha dicho, una persona buena y genial, con un buen código moral y que siempre termina tomando las decisiones correctas al final, quería agradecerte siempre comentar y ser tan bacán, te has vuelto un gran amigo, sigue metiéndole fe a todo en la vida.

Por ultimo pero no por eso menos importante, quería agradecer a Alejandra, mi Lois Lane por estar apoyándome de forma personal y por leer este blog aún si no es mucho de comentar. Quería agradecerte estar siempre dispuesta a escucharme, soportarme y tenerme al lado. Gracias por simplemente ser tú, eso es lo más que puedo decir, no puedo nombrar cada aspecto tuyo por el cual te agradezco ya que tu eres quien amo y a quien quiero por ser simplemente quien eres. Gracias por todo y por estos geniales meses, y que vengan muchos más.

¡Gracias a todos por haber apoyado este espacio!

¡Adiós!


¡JA!

¿Creían que en serio iba a dejar el blog? Dudo que podría…aunque es cierto lo que hable de que el blog en sí ya no tiene mucho sentido…pero no pienso descontinuarlo (espero no haber decepcionado a alguno de ustedes) si no continuarlo con el nuevo mensaje y actitud que se logró imponer en los últimos tiempos.

Espero que se mantengan conmigo mientras cementamos la nueva etapa, la segunda temporada:
Persona: Mostrándose tal como es, sin miedo y esperando lo mejor. Un nuevo rumbo.

Ahora sí, ¡Saludos y hasta la próxima!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Crónicas de mi muerte anunciada (por mi)


Tengo miedo de morir.

A veces pasa que uno se encuentra tirado en la cama, y sin razón aparente, la duda acerca de la mortalidad lo acecha. Posiblemente porque viste las noticias o porque alguien te hizo esa misma pregunta pero todos hemos pensado en este tema alguna vez.

Me puse a crear hipótesis de como iba a morir, que dirían en mi funeral y como reaccionaría la gente…infinidad de escenarios pasaron por mi mente, pero uno de ellos resaltó más que los otros.

¿Qué pasaría con el blog?

Me puse a pensar en que nunca podría despedirme de todos mis lectores, por escasos que estos sean, que nunca podría explicar la situación y la mayoría nunca sabría que me pasó, a lo mucho creerían que me cansé de postear y seguirían con sus vidas, como cualquier persona haría.

Pensé entonces en crear un post de despedida, solo por si acaso, o sino en darle la clave de la cuenta a alguna persona para que en el momento dado pudiera explicar lo que pasará. Lo peor de todo es que un gran defecto mío es que me obsesiono con algunas ideas, entonces no pude dejar de pensar en mi hipotética muerte durante días, lo cual llevaba a que los niveles de estrés en mi organismo subieran de forma alarmante.

Pero luego pensé que todo esto no tiene importancia, que debería vivir el día a día y relajarme más. Me tranquilicé y empecé a pensar en que tema podría tratar esta vez, y no se me ocurrió ninguno mejor que este.

A veces tiendo a ser sarcástico y hacer bromas respecto a algunos temas para intentar restarle importancia y poder afrontarlos mejor en su momento, así que intenté hacer lo mismo con este, tomarlo con humor. Es así que le pedí a 5 buenos amigos- incluyendo a Alejandra Catter, mi señorita enamorada- que escribieran un cuento corto en el que pusieran como creían que iba a morir y que pusieran unas palabras al final de su historia, y que tenían total libertad a la hora de crear sus hipótesis. No hice esto en un ataque de ego, sino como un experimento curioso. Ellos gustosos se abarcarón con la difícil tarea y presentaron sus escritos, que van desde comedia hasta terror, dejando ver sus maneras particulares en las que creen falleceré, o en algunos casos tan solo historias de ficción con este escritor como protagonista.

Sin más que decir les presentó los textos y sus autores, muchos de ellos bloggers, y espero que se entretengan tanto como yo en su momento.

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3-El día según Ale-drama

La avenida Caminos del Inca era un infierno. Los autos se movían a una velocidad de 2 kilómetros por hora y la gente estaba empezando a irritarse. Yo no llegue en carro a la cuadra 7, prefería ir por los techos. De todas maneras, todos aquellos con superpoderes llegaríamos de alguna manera inusual al velorio, solo los humanos comunes y corrientes irían en vehículos. Al llegar a la puerta, vi centenares de personas empujándose para poder entrar, nunca había visto tal mar de gente, ni en un concierto de rock de una de mis bandas favoritas. Sin embargo, la atmósfera del lugar no podía ser más distinta a la de un concierto. Cientos de personas llorando en los alrededores y ni mencionar como estaba el lugar donde estaba el féretro. Ale, Diego, Susie, Guevara, Isaac, Arturo se encontraban alrededor el ataúd y algunas personas más que no llegue a distinguir quienes eran. Ale no podía contener el llanto, veía dentro del ataúd como si no creyese lo que sus ojos estaban viendo. Susie trataba de consolarla, le decía que este no era el fin, que podíamos recuperarlo pero era inútil, todos lo sabíamos, no importa que hiciéramos esta vez, Jair Luján no regresaría.

Hace unos meses, Jair me había dado la noticia, gracias el retiro de algunos, logró el cargo de jefe de la brigada de seres con poderes de Lima. Había luchado bastante por el puesto y sin duda se lo merecía. Claro que en cierta parte ayudó que un componente radiactivo haya estado enterrado en el subsuelo de su casa y que, sin ninguna razón aparente (típico de comics), explosionara en su cumpleaños veinte afectando a todos los presentes. Poco tiempo, aquellos que estuvimos ahí notamos ciertas anormalidades en nuestro día a día, algunos podían ser invisibles, otros tener fuerza sobre humana, etc, por mi parte, se me había otorgado el poder de la premonición, sin duda nada atlético pero para algo servía. A Jair se le habían dado dos poderes, el de volar y el de poder mover cualquier objeto (y en verdad me refiero cualquier objeto, grande fue la sorpresa del rector de nuestra universidad cuando vio la facultad de Arquitectura fuera del campus, en plena vereda, a Jair nunca le gustó ese edificio). Claro que a todos nos dio un shock inicial, ¿poderes? ¿En serio? ¿Acaso estamos en una película? Pero Lujan siendo en el más informado en ese tema, tomo el liderazgo de nuestro pequeño grupo. Averiguamos sobre lo que había ocurrido, tratamos de encontrar si esto le había pasado a otras personas, después de mucho esfuerzo(y una página de internet muy bizarra) descubrimos que esto no solo nos había ocurrido a nosotros, existían seres como nosotros en todo el planeta y estaban organizados. Sin embargo, éramos los primeros de Lima, debido a esto la asociación nos pidió que mantuviéramos un perfil bajo, porque el Gobierno de nuestro país podría tomar represalias. Así que nada de demostraciones de fuerza, nada de eventos inexplicables ni cosas sobrenaturales. Pero Jair no estaba contento, ¿se nos había dado esta habilidad y la íbamos a desperdiciar? Así que Diego, Ale, Arturo, Susie, Isaac, Guevara y yo decidimos tratar de hacer algo bueno con los poderes. Obviamente no lograríamos salvar al mundo, pero la sociedad siempre podría necesitar de nuestra ayuda, sobre todo en una ciudad tan insegura como Lima. Todo marchaba bien, con el conjunto de poderes, ayudábamos a la policía y a otras instituciones (sin que estos supieran, claro está) a atrapar a los malos tipos, solucionar algunos problemas, ayudar a la gente, etc. Esto fue hasta el cumpleaños número veintitrés de Jair.

Andábamos todos reunidos en su casa como hace tres años. De pronto, funcionarios del Gobierno y agentes especializados entraron al apartamento y nos apresaron. Aparentemente, nuestras acciones no habían pasado inadvertidas por el Estado y tras meses de seguirnos la pista, decidieron tomar cartas en el asunto. Según lo que les escuche hablar, decían que éramos muy peligrosos para la ciudad y que era mejor ˝desaparecernos” antes que algo catastrófico pasara. Nos mantuvieron durante un tiempo en lo que era una especie de celda, pero mucho más segura, era prácticamente imposible escapar. Pero teníamos que hacer algo, no podíamos quedarnos ahí a esperar que se decidieran a aniquilarnos. Así que se nos ocurrió un plan para escapar pero tenía que ser ejecutado en la noche, cuando la mayoría del personal no laborara. Así que con los poderes de persuasión de Ale, los de fuerza de Diego, e invisibilidad de Guevara, nos fue sencillo llegar hasta la puerta. Cuando estábamos a punto de salir del recinto y subir a la van que nos trasladara, unos brazos cogieron a Ale y le impidieron subir. Tratamos de pelear pero debido a la cantidad de policías no pudimos hacer nada, se llevaron a Ale. A las pocas horas, nos llegó un sobre a la casa de Jair, donde nos habíamos refugiado. Nos pedían que entreguemos a Jair, que solo así dejarían libre a Ale y nos dejarían en paz al resto de nosotros. Estaban convencidos que sin nuestro líder, desistiríamos de la lucha y volveríamos a nuestras actividades comunes. Pero no podíamos entregarlo, queríamos salvar la vida de Ale y sería bueno también no tener al Gobierno persiguiéndonos cada segundo pero tenía que haber otra opción.

Jair nos miró a todos durante un segundo y casi con lágrimas en los ojos, nos dijo: ̋Tengo que hacer esto. Tal vez, si yo no los hubiera metido en esto, nada hubiese pasado. Se los debo a cada uno de ustedes, debe haber una razón por lo que todo esto ha pasado. Además, estos han sido los mejores tres años de mi vida, pude hacer un cambio en el mundo, no importa cuán grande haya sido, importa que ocurriera y lo hice con mis amigos, aquellos que con mi familia (y Zeta) son lo que más valoro en este mundo. Y tengo que salvar a Ale, no me perdonaría a mi mismo si algo le ocurriera. Cuando la conocí estaba en pleno proceso de intentar ser una mejor persona y ella me ayudo a darme cuenta que era posible, ante sus ojos, soy una mejor persona. Me hizo ver que todas las concepciones que tenía sobre que viviría solo estaban equivocadas. Me salvó y es mi deber salvarla ahora también"

Él sabía lo que ocurriría, todos lo sabíamos. Aun así no podíamos hacer nada, estaba decidido. Nos comunicamos con el Gobierno concertamos la reunión. Fue en un lugar alejado de la ciudad, donde nadie pudiera darse cuenta que pasaba. Tenían a Ale amarrada de manos, al verla otra vez los ojos de Jair se llenaron de agua y hacía lo máximo posible por contener las lágrimas. Se acercó a ella y la abrazó, poco a poco Ale entendía lo que estaba ocurriendo y le pedía que por favor no lo hiciera. Jair le hablaba pero Ale no podía contener el llanto, le dio un último beso en la frente y en ese momento se llevaron a Jair, dejando a Ale libre. No creíamos lo que pasaba aunque sabíamos que pasaría, era la última vez que veríamos a Jair con vida.

El mismo día de la muerte de Jair y debido a que no volveríamos a usar nuestros poderes, hicimos público el secreto. Ahora todos sabían quién era y a cada persona que ayudó de una manera u otra, asistió. Yo, como sidekick, tuve el honor de decir unas palabras, estas fueron:

̋Jair siempre se preguntó cómo sería su funeral. Quería saber quienes estarían ahí, que pasaría, que diríamos. No lo hacía por ego. Quería saber si había cumplido su objetivo en la Tierra. Este era tratar de hacer el mundo un lugar mejor, si podía cambiar la perspectiva de tan solo una persona y demostrarle que hay esperanza, se sentía realizado. Quería que todos lleguemos al potencial de lo máximo que podríamos ser. Siempre me ayudó, como creo que lo hizo con todos los presentes. Cambio mi vida cuando estaba hundida en tinieblas. Así que les transmito el mensaje, como él quisiera que lo haga: Look up to the sky, for hope burns bright!

2- El día según Diego (Sapo-Lobo-Hombre)

Desde su propia perspectiva, Jair Luján no es precisamente lo que llamaríamos el objeto de estudio por antonomasia. Como todo ente terrestre, tiene historias que contar, más de una singular, sin embargo, atribuirle aquel valor es algo que este humano de Lima ejecuta con cierta cautela. Describir su día a día podría parecer para muchos la más azarosa y tediosa de las empresas, mas sólo aquellos que ven más allá de lo evidente, cual felino espacial ducho en el arte de la espada, y saben explorar entre lo recóndito y absurdo de este planeta, habrán de reparar en la individualidad de su existencia. Ahora bien, observemos, entonces, un día en la vida de este organismo de 20 abriles.

El Hombre de Acero se despoja de su gastado traje rojo y azul y se dispone a ingresar a su otrora hogar. Kansas nunca se vio tan apacible. La vieja sala no había cambiado en lo absoluto, tan limpia y tan familiar. El reportero del Daily Planet se abotona la nívea camisa, observando las fotografías en la repisa, junto a la chimenea. Sonriendo, coge una de ellas: un recio muchacho, levantando un árbol, flanqueado por una pareja feliz. Absorto en la imagen, tarde un par de segundos en sentir el dolor provocado por la presión de una mano en la herida del hombro izquierdo, generada dos noches atrás, por Brainiac. Clark gira sobre sí mismo, azorado, para súbitamente tornarse pletórico de alegría. Era Jonathan Kent.

Un tierno mas nada sutil movimiento de Zeta, su cánido amigo, despierta a Jair de su sueño. Nuevamente había saboteado su onírica oportunidad de encarnar a su superhéroe preferido. “Maldito Zeta”, susurra para sí mismo, y se dispone a levantarse. Quizás sea el último vástago de sus padres, ciertamente, mas no el de Krypton. Sin embargo, la capacidad de abstracción de nuestro imberbe protagonista podría llegar a sustraerlo a estancias acaso más remotas. Poco antes del mediodía, luego de un frugal desayuno, Jair Luján ingresa al ordenador para comunicarse con su proveedor de tebeos habitual. “War of the Supermen #4”, teclea emocionado, ávido de más historias, sabiendo que habrá de ser suyo pronto.

En efecto, considerarse un aficionado a los cómics es algo que Jair no tardó mucho tiempo en hacer. Había hecho sus pinitos en la gran exploración de aventuras de justicieros superpoderosos con la casa Marvel y el arácnido fotógrafo del Bugle cautivándolo en cada relato. No obstante, de un tiempo a esta parte, y por motivos que a este juego no competen, se adentró única y definitivamente en el Universo DC, y descubrió a Superman, Batman y a cientos de asombrosos personajes de ensueño en todo su esplendor. Y vagar entre tus pensamientos, recreando tu vida como un metahumano, realmente no cuesta nada. Jair lo sabe, y a pesar de que esto le genera ciertas complejas y prolongadas interiorizaciones en torno a la forma de interpretar el conflicto entre el bien y el mal en nuestra realidad, cuestión que le ha traído más de un problema en su devenir diario, le encanta.

Luego de haber recorrido rápida y vorazmente las páginas de una aventura de Green Lantern, nuestro objeto de estudio se prepara para su día de clases. Tiene que estar allá a las tres de la tarde, y restan pocos minutos para las dos. Si algo ha de sentir ahora es apremio, así como también cierto desgano que lo atrae y lo lleva a seguir divagando en el trayecto.

De pronto, observa cierta discusión en el transporte. El tipo encargado de cobrar pretende hacerlo más de lo debido. Su víctima se levanta, indignada. Jair atisba con el rabillo del ojo, disimulando. Dos chicas opinan, engendrando una amonestación que invade el vehículo e impele al cobrador a otorgar el respectivo cambio a la mujer. Jair Luján tiene 20 años y sufre de breves asaltos por cambiar el mundo, pero esta vez no actuó velozmente. Al cabo de una hora, llega a su destino. Arriba al paradero e inicia el camino a pie hasta la universidad, no obstante, la dejadez lo sitia una vez más y se detiene, algo resignado con respecto a la idea de asistir. Después de ciertas vacilaciones, y finalmente resuelto, se dirige a adquirir un dulce en una repostería aledaña. Ingiere el postre con calma, mientras efectúa las comparaciones entre Zeta y Krypto, the Superdog, y concluye en que no existe ninguna, pero no duda en conseguir una capa para su joven compañero beagle. Presto a partir, se dirige al cajero para pagar la tartaleta, cuando presencia un suceso que lo disgusta sobremanera: un indigente, ciego de un ojo, se adentra en el local, reclamando comida. Su ajada vestimenta y tostadas manos no conmueven a nadie, generando la respuesta contraria, con todos los comensales protestando y él como único espectador silente. Prontamente desterraron al tuerto del establecimiento, de la manera más hostil, escobas y agravios incluidos. Indignado, Jair se retira del local, con la voluntad emergente, cada vez más manifiesta. La próxima vez, piensa, actuará.

Y esa próxima vez, para total sorpresa de nuestro pasmado mozalbete, resultó más cercana de lo previsto. Recorrer las calles con la habitual parsimonia de Jair podría acabar con la vida de las criaturas menos pacientes. A pesar de ello, es la recurrencia de este pausado caminar lo que lo lleva a toparse con aquella ocasión tan preciada.

Reanuda el desplazamiento por la calzada, sin nada que esperar, cuando de pronto surgen desde la izquierda, por la calle transversal que estaba a punto de cruzar, dos personas. Jair vira en el acto y los contempla. La distancia que los separaba de ambos era insignificante. Uno de ellos, el más corpulento, asesta un enérgico golpe al segundo, un hombre mayor, de terno negro. El bastón del anciano cae en la autopista. Casi al instante, el bandido revela un puñal en la mano derecha. El viejo coge sus gafas y se yergue, cojeando. Una estocada inadvertida para nuestro ingenuo protagonista, y para nosotros los espectadores, fue a dar en el brazo de la septuagenaria víctima. Tormentosos alaridos, tan intensos como los lamentos de un alma en pena, suceden uno tras otro, mientras el malhechor extrae la billetera del saco y despoja del reloj a la ajada muñeca. Después de una fugaz y frustrada búsqueda de teléfonos móviles, el atracador echa a correr, obsequiando una penetrante mirada antes de su partida a Jair, quien continúa observando, turulato. Raudamente vuelve a la realidad, aproximándose al vetusto hombre. El asfalto empieza a teñirse de escarlata, la mano manchada de sangre coge el antebrazo del muchacho, quien lo ayuda a levantarse. “Ayúdame, cógelo”, exclama, cerrando los ojos y apretando el brazo con el arma blanca incrustada. Más allá de toda escena, en los adentros de Jair, se engendra una pregunta que le carcome las entrañas:

“¿Qué hubiera hecho Superman?

Su resolución es inmediata. Con la voluntad al tope y el corazón extasiado, emprende la persecución por las calles, no sin antes trastabillar al pisar el cartapacio del viejo, hojas y archivadores esparcidos por la acera. El momento que él había estado esperando, el acontecimiento que pruebe todo aquello en lo que cree, se estaba dando. Si bien no poseía ningún anillo de poder esmeralda ni la velocidad de la luz y menos aun la capacidad de emitir rayos ópticos, Jair Luján estaba determinado. Dobla la esquina y lo intercepta antes de que cruce la avenida. Profusión de vehículos, polución imperante y Jair haciendo justicia por vez primera. Enfrascado finalmente en su propia batalla, coge al delincuente por la espalda y logra tumbarlo antes de que escape. El reloj cae al suelo y nuestro novel héroe recibe un puntapié en el estómago, seguido de un contundente gancho en el rostro. Aturdido por el impacto, cae, derribado, mas logra cogerle la pierna y aferrarse a ella, logrando que el delincuente lo acompañe en el pavimento. Ya no piensa en lo absoluto, con cada golpe, cada patada, siente. Alcanza la mano de su enemigo y la muerde instintivamente, mas este no abandona la billetera. De súbito, el maleante logra despojarse de nuestro protagonista y se yergue. Casi con la misma celeridad, Jair se limpia la sangre de la boca y se dispone a atravesar la autopista para atraparlo, sin embargo, prevé el advenimiento del camión, deteniéndose en seco. Es aquí donde se manifiesta su conflicto: ¿era acaso tan valiosa la vida de este criminal? ¿Habría de salvarla con la misma voluntad con la que ayudó al anciano? El recuerdo del Hombre de Acero arriesgando su vida por su némesis, Luthor, lo esclareció todo. El flamante justiciero cruza la pista y embiste a su rival, lanzándolo a la vereda. Este se levanta ipso facto e ignora la billetera situada en el centro del camino, pues ahora contempla el devenir más insospechado de su nada productivo día: el defensor del anciano, aquel extraño y magro pelmazo que se entrometió en su atraco diario, rodaba por la parte superior del vehículo, deslizándose por la cola del camión y retornando a la autopista. Amedrentado por las posibles represalias, se esfuma, en tanto la muchedumbre se congrega, alertada por el súbito giro del transporte de carga.

Jair Luján no tiene fuerzas para sonreír, mas sabe que ha hecho lo correcto. Segundos antes de que el tumulto rompa en llantos, gritos y exacerbaciones al encontrar su cuerpo sin vida, solamente alcanza a pensar una cosa: podría acostumbrarse a limpiarse la sangre de los labios.

JAIR LUJÁN CHÁVEZ

Fue una criatura memorable. Si bien concebía su estadía por este mundo sobre la base de una incertidumbre de grandes proporciones, se hizo famoso entre aquellos que tuvieron la nada infortunada oportunidad de conocerlo, ya sea quienes lo apreciasen, detestasen o ignorasen, por su código moral implacable, su idealismo inquebrantable y su afición a los cómics, que lo influenciaron sobremanera y alentaron a seguir sus principios hasta el último momento. Asimismo, un peculiar sentido del humor, un amigo beagle muy divertido y una profusa colección de historietas de las que por cierto prometió obsequiarme aquellas que contaban las aventuras de Green Lantern, representaban en gran medida su existencia.

Su paso por estos lares no habrá de olvidarse, tampoco sus cómics de Blackest Night. Cantemos mantras implorando que su espíritu jamás halle un anillo negro.

For hope burns bright!

R.I.P.

1-El día según Alejandra Catter

Jair iba del paradero a su casa como todos los días de semana, las clases habían terminado bastante tarde, y lo habían dejado cansado. No tenía prisa por llegar a su hogar. El clima no favorecía su paso tranquilo, pero el frio era soportable, por lo que por ahora tenía tiempo para caminar, además, era viernes por la noche, y estaba bastante seguro de que no habría nadie en casa para cuando llegara.

La fría humedad del ambiente comenzaba a aumentar, tiritaba, por lo que aumento el ritmo de sus pasos mientras se le venía a la mente una no muy grata imagen de su madre diciéndole: ”’muchachito irresponsable!”…..Si ella supiera que apenas iba abrigado para el clima que estaba haciendo en estos días era muy probable que le dijera algo por el estilo, o quizás algo peor; pero claro, nunca se enteraría, y ni pensar en decirle del resfriado que se avecinaba, aprovecharía que ella se encontraba en chile para mantenerlo todo por lo bajo.

Siguió caminando, y mientras se acercaba al condominio pudo notar la casi nula iluminación de todo el lugar, no lo había notado de tan abstraído que había estado; la cuadra se encontraba completamente a oscuras – un apagón, probablemente-, pensó perdiéndose de nuevo en pensamientos sobre madres sobreprotectoras y superhéroes, mientras miraba el nublado cielo de lima.

Abrió la puerta de su casa de forma casi automática, y entró a oscuras – Gina? Sergio? - nada, tal como se lo esperaba; trato de prender la luz en vano, olvidando que no había electricidad en toda la zona –genial…-.

Camino a su cuarto, cogiendo a tientas el pijama que tenía sobre su cama, y se lo puso encima. La oscuridad no le permitiría leer ni siquiera un libro y no tenia ánimos de ponerse a jugar sudoku, tendría que usar el celular a modo de lámpara, y apretar el botón cada 5 minutos era demasiado molesto, por lo que opto por adelantar su sueño un par de horas, así que con la decisión tomada se recostó en su cama mirando al techo.

No sabía cuánto tiempo había pasado desde que había caído en la semi inconsciencia del sueño; ruidos en la puerta principal lo habían despertado, probablemente alguien entrando, y mientras unos pasos se alejaban hacia la cocina, él, de forma perezosa, cogió su celular para mirar la hora, mientras pensaba en cuál de sus hermanos seria el que había llegado.

01:24 am – Nuevo mensaje

Jair, me estoy quedando a dormir en la casa de una amiga, si llama mama estoy durmiendo. Mándale saludos a zeta de mi parte. Gina 12:32 am

Ya no tenía sueño, y se dirigió al baño. Los pasos de su hermano sonaban fuerte y descontinuados–seguro estuvieron tomando- pensó con fastidio. También pudo escuchar los ladridos del perro, probablemente emocionado por recibir al nuevo invitado, mientras que la televisión de su cuarto se prendía, para su suerte la energía ya había regresado.

Aliviado por el regreso de la electricidad salió del baño dirigiéndose a la computadora; se sentó en el asiento de madera lisa y se dispuso a presionar el botón del CPU, espero unos segundos, pero nada ocurrió. Sin pensarlo mucho fue a revisar la conexión de la computadora, acuclillado frente al tomacorriente se cercioró de que el cable estaba conectado, lo que se le hizo raro, pero descarto sus preocupaciones al imaginar una falla debido al apagón.

Decidido a hacer algo más productivo que dormir se paró a prender el switch de la luz que se encontraba mas a la mano –tampoco paso nada- . No le encontró sentido, la televisión estaba prendida.

Giró y se dirigió a su cuarto, iba a comentarle a Sergio lo de la computadora, pero no encontró a nadie, solo la televisión encendida. Acercándose un poco pudo ver que estaban pasando una película de terror, se veía el interior de una casa a oscuras, mientras sonaba una melodía de acordes desafinados y un hombre escondiéndose detrás de un sillón, respiraba agitadamente en expectación de lo que se avecinaba, se oía la madera crujir y al asesino acercándose, tomándose el tiempo para atrapar a su presa; curioso, nunca había visto una película de ese corte con un personaje masculino como principal.

-Tonterías- Apretó el botón “siguiente” del televisor para cambiar de canal, pero no funcionó, Acercándose más a la pantalla decidió intentarlo de nuevo repetidas veces, sin lograr ningún cambio.

No supo a ciencia cierta si fue la atmosfera tétrica de la casa, las fallas con los artefactos o el que hasta ahora su hermano no se hubiese decidido a aparecer físicamente lo que lo comenzó a poner nervioso, pero empezó a transpirar, mirando a todas partes sin ver nada realmente, con el pulso que comenzaba a acelerarse y tratando de estar atento a lo que pasaba a su alrededor, sin embargo ni siquiera la inconsciente expectación al peligro que estaba experimentando lo prepararía para lo que sucedería luego.

-Viene por ti…- El hombre de la televisión se había deformado completamente, tenía una sonrisa que distaba de lo alegre, llena de dientes entre marrones y amarillentos; sus penetrantes ojos de venas inflamadas y pupilas negras lo miraban, sádicos, atentos a él; pero fue la estridente carcajada que retumbaría en los oídos del muchacho el resto de su vida lo que lo dejo sin aire, mientras su contraído corazón hizo que sintiera que el alma se le salía del cuerpo.

Salió corriendo aterrorizado al oscuro pasillo para alejarse de tal rostro y se encerró en el cuarto más próximo, el de su hermana, y así, apoyado contra la puerta, le pidió inconscientemente a Dios que lo protegiera.

-No puedes escapar…- Le dijo nuevamente le de la pantalla, y fue solo un segundo lo que le tomo para nuevamente salir de la habitación, el corazón latiéndole a mil por hora, desesperado por alejarse lo más pronto posible del lugar, pero la visión de una sombra gigantesca frente a él lo hizo retroceder casi instintivamente.

Su tamaño era lo que más resaltaba de la figura. Era una masa de músculos similar a un hombre, pero distaba mucho de ser catalogado como tal. Sus extremidades eran gigantescas, deformes y rugosas, mientras que sus dedos parecían tener espasmos, se contraían a destiempo entre ellos; carecía de rostro definido, sin embargo sabía que podía verlo de frente, a su presa, la victima del día.

Lo vio acercarse a él, tambaleándose, estirando sus deformes brazos intentando alcanzarlo, y solo atino a correr al baño, encerrarse, y esperar. Cogiendo el espejo que reflejaba su aterrorizada imagen, lo partió golpeándolo contra la pared, fabricándose un arma para defenderse.

Fue en ese momento cuando comenzaron los golpes. A aquella criatura solo le tomaron 3 garrotazos para destrozar completamente la puerta, y sin darle tiempo a retroceder lo cogió del brazo. Tenía tal fuerza que su agarre lo quebró en un ruido sordo, haciéndolo gritar de dolor; no tuvo tiempo para reaccionar tan rápido como hubiera deseado.

Aquello que lo había acosado durante el transcurso de la noche finalmente lo tenía en sus manos. Sentía la piel caliente y sudorosa de aquella cosa sosteniendo de su brazo derecho, sintiendo dolor y repugnancia a la vez. Hizo todo lo posible para zafarse, y mientras que el dolor había provocado que saltaran lagrimas de sus ojos, se dio cuenta, con horror, de que sería inútil.

“Eso” lo miro directamente, no podía saberlo a ciencia cierta pero estaba seguro que sonreía, jugando con él, torturándolo. Finalmente la otra mano de aquella cosa se acercó a su brazo atrapado, sus dedos capturando la piel del dedo índice del joven, comenzaron a jalarla como si de la cascara de una fruta se tratase, lenta, dolorosamente– AGGHH…!!!!-.

Despertó sobresaltado incorporándose casi automáticamente de su cama, haciendo saltar a la mujer que tenía durmiendo a su costado, quien asustada volteo a mirarlo. – Qué pasó?- . Él la miró con incredulidad, no había monstruo, ni pasos descontinuados o artefactos malditos, ni siquiera un apagón; todo había sido un sueño, se decía mientras los latidos de su corazón se regularizaban. Agradeció a Dios por que estuviera vivo, y finalmente se tranquilizo, tenía mucha vida por delante aún como para pensar en cómo sería su muerte, ya se había dado cuenta que sobre pensarlo solo lo llevaría a tener pesadillas. – Nada, fue solo un mal sueño, durmamos- dijo recostándose de vuelta, junto a ella, abrazándola por la cintura. Aun había mucho por vivir.

Jair Luján Chávez: Fue un excelente escritor, mi mejor amigo y la mejor persona con la que pude toparme en la vida, fui muy feliz a su lado. Sera recordado por aquellos a quienes llego a considerar amigos de verdad, por quienes siempre veló y trato de ayudar en todo lo posible. Logro todo lo que se propuso en la vida, y finalmente murió habiendo ayudado a cambiar el mundo al dedicarse a apoyar a aquellos que lo rodeaban. Nunca necesito superpoderes para lograrlo.

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Pues, espero que les haya entretenido este post, dejen sus comentarios (los tres co-autores se lo agradeceran) y si asi lo desean sus propias hipotesis y/u opiniones.

P.D: Existen dos escritos más que no alcancé a subir por falta de espacio, pero los pueden encontrar aquí.