lunes, 24 de mayo de 2010

Salvation


Estaba sudando,abriendo y cerrando mi puño,aparte de posiblemente temblando.

Tenía que exponer delante de todo mi salón de clases.

El tema: Matematicas en el Derecho.

Ahora, de por sí el tema es dificil, mi trabajo consistía basicamente de datos minimos e insignificantes que, base a pura labia, había podido engrandecer para "demostrar" que las matematicas serían importantes en mi carrera. Realmente no me gustaba el tema, y eso que había logrado insertar una referencia muy sutil a los comics y Superman en mi plan de exposición (lo sé, soy demasiado fan)

Antes solían gustarme las exposiciones, me han dicho que soy un dramatico, y cuando un tema me gusta, o temo las represalias si fallo un trabajo, me dejo llevar y expongo mi punto de vista, usualmente haciendo un buen trabajo. En el colegio me saqué 19 en una exposición de un libro del que solo había leído dos hojas y todo un resumen en Wikipedia, y eso que el profesor tenía fama de cruel, la siguiente nota mayor después de la mía era de 11.

En la universidad un profesor se paró del asiento mientras aplaudía mi analisis de "Las Manos que Crecen" de Julio Cortazar, ya que mientras muchos solo hacían analisis vagos acerca de que pensaba el autor de cuentos, yo expliqué que la narración podría tomarse como una critica antiperonista, politica, social y de posible reflexión personal. Recuerdo que el profesor hizó un pequeño debate conmigo y terminó concordando en que muchos cuentos de Cortazar podrían ser interpretados como criticas politicas.

Esos eran buenos tiempos.

Todo eso se fue al diablo cuando hicé una exposición sobre Lovecraft y el papel de sus Mitos de Cthulhu como critica politica y social (como podran atestiguar los que hayan leído varias entradas, tengo una obsesión con moralidad, politica y justicia) y mi profesora se paró y dijo que mi exposición había carecido de sentido y que tenía suerte de haberme ganado un 12.

Nunca he sido la persona con mas confianza del mundo, en los únicos puntos en los que he tenido algo de autoestima ha sido cuando defiendo mi obsesión con los comics y puntos de vista acerca de justicia y reformación social, ya que dudo de mis capacidades hasta para escribir (Dios, hace meses que no escribo un cuento...) por lo cual, aparte de considerar que no puedo dejar ir las críticas hacía mi persona, esta profesora destrozó enteramente mi confianza.

A partir de ahí desarrolle una total aberración a las exposiciones y a hablar en público, tanto así que me negué a hacer un trabajo en grupo en un curso ya que habría exposición del tema (y por eso desaprobé el curso) Entonces, cuando llegó el día en que tendría que exponer ante mis compañeros, entré en panico.

El estrés fue escalando mientras veía grupo tras grupos hacer sus exposiciones, cada uno mejor que el anterior, con mejores y mayo numeros de diapositivas que las mías. La mayoría vestidos de forma decente y con seguridad en sus voces...yo, vestido como siempre y con las piernas flaqueando. Varios grupos tocaban el mismo tema que yo planeaba hablar, y obviamente de mejor forma...todos los grupos tenían entre 3 y 5 integrantes, mientras por mi lado yo hicé mi trabajo y exposición solo.

No fue mi culpa realmente...la gente con la que tenía que trabajar eran unos vagos que no se reunían nunca, entonces tras unas palabras con la profesora logré convencerla de que podría hacer mi trabajo por mi cuenta...mala idea en retrospectiva, a decir verdad.

Apoyé mi cabeza en la carpeta mientras intentaba callar a las personas que seguían exponiendo. Quería que la tierra me tragara, o que cayera un meteorito (de preferencia con un bebe kryptoniano dentro) y acabara mi miseria... deseaba que en ese momento alguién o algo tuviera compasión de mí , incluso me puse mis lentes y los sujeté mismo amuleto...esperando que algo sucediera que impidiera hiciera el ridiculo frente a mis compañeros...quería huir, pero una voz en mi cabeza me repetía que no debería hacerlo, que huir de los problemas nunca es la solución y que uno no puede dejar que los nervios y el miedo lo dominen.

A veces me sorprendé que tan inteligente puede ser la pequeña voz dentro de mi cabeza.

Cuando levanté la mirada, la profesora había llamado mi nombre, encontré que solo quedaban tres personas más en el aula. Aparentemente cada grupo que acababa de hablar podía retirarse del aula...y yo era el penúltimo en hablar.

Felíz de este giro de acontecimientos salí a hablar del tema, y si bien me pusé nervioso y flaqueé en algunos puntos, creo que hice un buen trabajo. Al final la profesora dijó que había sacado un 16, y al ver mis notas de mi exámen ví que había aprobado con un 11.

Definitivamente había sido un buen día, y la "salvación" no pudo venir en un mejor momento.

domingo, 9 de mayo de 2010

Hostage

Sigo siendo el mismo.

En los últimos días me he encontrado siendo rehén de mis propios impulsos…reaccionando de la misma forma que siempre sin importar que intente modificar mi conducta.
Y no hablo específicamente del hecho que no estudié lo suficiente para mi examen (y ahora jalaré) por estar haciendo cosas de menor importancia, hablo de mi vida en general.
Hace un par de días me encontraba paseando a mi perro cuando sin darme cuenta pasé al lado de un grupo de chicas que se encontraban sentadas al lado de la calle. Inmediatamente estas reaccionaron ante la vista del perro y se acercaron a él, intentando acariciarlo y preguntando por su nombre.
Y yo huí.
Lo que probablemente suene como otra anécdota digna del efecto Clark Kent en realidad me hizo reflexionar sobre mi mismo. ¿Cuánto he cambiado en realidad desde mi época del colegio?

Quiero pensar que interiormente he cambiado…que ya no soy tan mala persona como antes y que me preocupan más los demás. Solía ser más desinteresado respecto a la vida de mis amigos y sus problemas, además que tenía una ideología de soledad absoluta. Ahora ya no es así…quiero estar ahí para mis amigos y otras personas, tengo una muy buena relación con mis padres y quiero tener amigos, tal vez sigo sin creer en el amor, pero creo en la amistad.

Pero esta situación me dio algo en lo que pensar…pese a mis intentos de cambiar mi forma de relacionarme con algunas personas los instintos se sobrepone a la razón y terminas haciendo algo que en retrospectiva no querías.

¿Qué sucede si es así para el resto de situaciones en nuestras vidas?

¿Qué tal si no podemos escapar ciertas aspectos de nuestra personalidad que simplemente están en nuestro subconsciente? ¿Qué sucede si sin importar cuanto peleamos no podemos escapar ciertas actitudes nuestras? ¿Qué pasa si no podemos cambiar en realidad?

¿Y que pasa si nadie aprecia esos cambios o sigo pensando que somos los mismos?

En estos casos…bueno, seguimos intentando creo yo.

No hace mucho tuve una conversación con una amiga sobre moralidad y demás…y creo que sería tonto de mi parte que si en esos momentos yo me encontraba defendiendo la postura que siempre debemos tratar de ser mejores personas aún con trabas en el camino y demás me deje desmoralizar ahora. Lo que dije en esa conversación era la verdad, aún si nadie aprecia los cambios debemos seguir tratando de mejorar cada día, no por otros, sino por nosotros mismos.

Si bien sigo siendo el mismo en algunos aspectos, creo que he cambiado para mejor en otros. Y quiero seguir en este camino. No me dejare desmoralizar por algunas situaciones que se puedan dar, o por comentarios que puedan referirse a mi persona diciendo que no he cambiado y soy un miserable, sino seguiré para adelante. Y recomiendo que todos piensen igual, si en algún momento nos venimos abajo por comentarios de otros, o por situaciones que se puedan dar, solo debemos recordar los aspectos en los que si hemos cambiado y seguir tratando de mejorar como personas.

Porque también se trata de combatir contra los impulsos, porque si estamos tratando de cambiar a veces se nos hace difícil, y como dicen, Roma no se construyó en un solo día, los cambios toman tiempo, la clave esta en no dejar de intentarlo.

Por eso, si bien sigo siendo el mismo, seguiré tratando de cambiar.

Y tal vez deje de obedecer mis impulsos, no solo en situaciones como la descrita arriba sino en general…y si no, pues, se sigue tratando.

¿No?
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Nada en este mundo es de la forma que debería ser. Es duro, y cruel. Pero para eso existimos nosotros. No importa de donde venimos, lo que hemos hecho o por lo que hemos pasado, o siquiera si hacemos la diferencia. Vivimos como si el mundo fuera como debe ser, para mostrarle lo que puede llegar a ser.