viernes, 29 de octubre de 2010

El efecto Clark Kent 2

Mañana es Halloween...y no saldré a ningún lado.

No se en que momento terminé volviendo antisocial y reservado, pero creo que todo inicio con Halloween.

Y por culpa de los lentes.

Cuando era niño recuerdo salir a pedir dulces con el resto de los niños de la cuadra, recibir caramelos y comerlos hasta que al día siguiente estaba con indigestión y dándome vueltas de un lado para otro de la cama, recuerdo esas épocas como "los buenos tiempos", porque comparando con lo que vino después, eran las épocas doradas.

Cuando tuve ocho años- época en la que el oculista decidió que debía usar lentes- mi hermano tuvo un arrebato porque quería salir disfrazado de "Los hombres de Negro", entonces mi madre tuvo que sacar de donde no había ropa para vestirnos a ambos (porque aparentemente yo tenía que combinar con el disfraz de Sergio o si no no contaba) de los susodichos personajes. Recuerdo verme al espejo con lentes negros y terno negro con camisa blanca, quitarme los lentes negros y reemplazándolos por los míos porque era de noche y me molestaba la vista. Recuerdo salir a la calle mientras mi papá susurraba "Esto no va a salir bien"

Pedimos dulces en unas cuantas casas e inmediatamente noté que, a diferencia de otros años, las señoras nos daban más dulces que lo usual, en mi mente estaba alegre, por fin algo bueno salió de hacerle caso a mi hermano pensaba. No reparé en la mirada triste de la mayoría de las señoras que nos habrían la puerta.

Luego, decidimos separarnos para poder recaudar más dulces, mi madre se llevaría a mi hermano por una cuadra diferente a la cual yo iría con la empleada, sonaba a un buen plan.

Estaba muy equivocado.

Cuando tocamos el timbre de una casa, sale una señora con una sonrisa que mostraba todos los dientes, misma sonrisa que se apagó al verme con mi "disfraz".

La señora se llevó a mi empleada un poco lejos para hablar en privado mientras a mi me entregaba toda una bolsa de dulces para mi solo, yo me puse a devorar mientras escuchaba su "sutil" conversación.

-Dile a la señora que lamento su perdida.

-¿Como?- preguntó la empleada confundida.

-Aunque debo admitir que usar el terno con el que su hijo ha ido a un funeral como "disfraz" es de muy mal gusto...

En ese momento me atoré con el dulce mientras me veía a mi mismo, las personas no me veían disfrazado de un "Hombre de Negro", me veían como un niño que acababa de regresar de un funeral y que no se había cambiado antes de salir a pedir dulces.Inmediatamente pasaron por mi cabeza todas las señoras que nos habían entregado dulces esa noche, todas ellas mirándonos con pena, y caí en la realización de como me veía.


Quería que la tierra me tragara, y luego de que se explicará la situación exigí regresar a casa, y cada vez que comía uno de los dulces, podía sentir la vergüenza en mi rostro.

Para el año siguiente me disfracé de Power Ranger Rojo, me negaba a que volviera a suceder el inconveniente del año pasado, entonces tenía mi disfraz llamativo y diferente (tan diferente como puede ser un disfraz así, cuando salí a la calle podrías haber formado un partido político con la cantidad de niños disfrazados de power ranger que había)

Esta vez no nos acompañarían adultos, iríamos en grupo, entonces no había problemas de que pasará nada. Salí de casa con mi hermano y nos encontramos con unos amigos, en total éramos 10 chicos, y empezamos a pedir dulces.

Ya se nos habían acabado las casas donde pedir dulces cuando uno de los amigos de mi hermano sugiere acercarnos a una casa que estaba cruzando la pista, nunca nos habíamos acercado a esa casa debido a que siempre teníamos un rango limitado donde movernos, pero esta noche sin padres nada nos detenía. Luego de una pequeña discusión todos cruzamos la pista.

¿Qué es lo peor que puede pasar? recuerdo haber escuchado.

Cuando nos estamos acercando a la casa, conversando sobre intercambiar dulces porque algunos eran alérgicos al chocolate mientras a otros no les gustaba los caramelos de limón, una señora sale del hogar. Nosotros, con una sonrisa de oreja a oreja pensando que ni tendríamos que tocar el timbre para recibir nuestros caramelos antes de volver a casa, nos acercamos rápidamente.

En ese momento, la señora de unos 60 años se mueve con la agilidad de un atleta de 20 y saca una olla a la calle.

Una olla. Con agua hirviendo.

"¡Largo niños adoradores de Satanás!" grita ella mientras mueve la olla, lanzando agua a los alrededores. Nosotros nos paramos en seco con la cara como platos mientras ella mueve la olla con más fuerza, provocando que el agua caiga cada vez más cerca a nosotros.

"¡¡¡¡Corran!!!!" grita uno de los amigos de mi hermano antes de que todos saliéramos despavoridos, cruzáramos la pista -sin importarnos el hecho que aún pasaban carros- y huyéramos para nuestras casas...dejando todos nuestros dulces botados por las calles en el proceso.

Ya para cuando tenía diez años me negaba a salir en Halloween, así que decidí quedarme en mi casa viendo películas de terror. Para ese entonces yo entendía como "película de terror" el especial de Halloween de Scooby Doo, pero aún así me negaba a arriesgarme a más humillación.

Me puse mi pijama a las 8 y me senté frente al televisor.Dieron las nueve y la película estaba en la parte más entretenida cuando empezó un temblor, recuerdo a mi madre gritar que saliéramos de la casa, y mejor aún recuerdo mi respuesta:

"¡No, me niego a que Halloween me vuelva a arruinar otro día, me quedó hasta que pasen comerciales!"

Felizmente, en ese momento la película se detuvo y dio inicio a los comerciales, entonces me desabrigue y decidí encontrarme con el resto de mi familia, con la casualidad de que me tropecé y caí al suelo.

Recuerdo haber pensado "Aquí acabó", pensar que me moriría por bruto y testarudo, que ya nunca más volvería a ver a mi familia, que nunca más jugaría con mis amigos del colegio...y que nunca sabría como Scooby y Shagi se escapaban de la isla de zombis en la que se encontraban.

Felizmente en ese momento el temblor acabó, y cuando logré pararme vi la cara de mi madre con una mezcla entre felicidad y odio irracional, yo solo sonreí a duras penas mientras ella me explicaba que tan castigado estaba.

Cuando ella se retiró de la habitación la película volvió a empezar, yo estaba feliz, no me importaba estar castigado, no me importaba que me dolieran las rodillas por la caída, no me importaba, solo que pudiera terminar de ver la película y que Halloween no me arruinara otro día más.

Podía verme a mi mismo, con mis lentes enormes, ojos abiertos como platos y sonriendo de oreja a oreja mientras la película continuaba, mi rostro la definición de felicidad infantil.

Y en ese momento, se fue la luz.

Recuerdo haberme quedado viendo la televisión apagada durante unos cuantos minutos, mi sonrisa todavía en mi rostro, pero ahora con una mueca de “Esto no puede estar pasando”

Esa noche fue, creo, cuando desarrollé mi tic nervioso en el ojo que se hace notar cuando estoy frustrado.

Durante los siguientes años pasé Halloween en el colegio, yendo a los juegos que ponían en la escuela por el día, perdiendo cantidades inmensas de dinero debido a que, por alguna razón, la mayor parte del tiempo elegía los juegos más caros y que se malograban a medio juego, o en su defecto elegía juegos en los que nunca ganaba nada.

Al salir del colegio, creí que ya nunca tendría que soportar los Halloween. Sé que usualmente las personas van a discotecas o cosas por el estilo, pero como yo no voy a ese tipo de lugares, creí que estaría seguro, tranquilo y sin nadie que me molestara.

Otra vez, estuve equivocado.

Durante el primer año fuera del colegio, toda mi familia decidió salir a algún lado aquél día, por lo cual yo me quede solo. “Genial” recuerdo haber pensado, “Maratón de películas con la casa para mi solo”

Daban las 6 de la tarde cuando tocaron el timbre de mi casa, molesto de que hayan interrumpido mi visionado de “Evil Dead”, me levanto a regañadientes a abrir la puerta.

Delante de mí había un niño disfrazado de mago, con un pote en forma de calabaza en sus manos, una sonrisa que mostraba todos sus dientes mientras decía en voz alta.

“Hallow…” Nunca lo dejé terminar, le cerré la puerta en la cara antes de que empezara a pedirme dulces.

Antes de que pudiera volver a mi asiento el timbre volvió a sonar, me acerqué y esta vez el niño estaba acompañado de su madre, quien me observó sonriendo.

“Disculpa, mi hijo es un poco hiperactivo…ahora, pide con educación”

El niño me vio en silencio durante unos segundos antes de extender su pote, “Halloween, halloween” dijo en voz baja.

Ambos luego me dirigieron una sonrisa mientras esperaban que yo entregara dulces. Dulces que debo decir, no tenía. No había previsto esto.

“Un segundo” respondí mientras me acomodaba los lentes y me adentraba en mi casa, tenía que encontrar algo que darle al niño. Luego de una rápida búsqueda llegué a una solución.

Segundos después el niño se iba con una bolsa llena de canchita preparada para ver mi maratón de películas.

Luego de eso decidí ponerme a dormir, lo cual no logré debido a que más y más niños venían a pedir dulces, y cada uno de ellos recibía una bolsa con canchita.

Nunca había escuchado a niños diciendo tantas malas palabras en una misma noche.

El siguiente año sin embargo, me había preparado.

Tenía una bolsa de dulces lista, mi colección de Smallville en el Dvd (las series son menos molestas de parar en comparación a las películas) y cancha, que esta vez planeaba comer yo.
Como reloj suizo, a las seis de la tarde los niños empezaron a tocar el timbre.

Yo me arreglé los lentes y salí a enfrentarlos.

Para la cuarta o quinta vez que el timbre sonó ya no me molestaba, más bien me daba alegría ver las sonrisas y escuchar los “gracias” de los pequeños. Me hacía sentir bien.

“Capaz Halloween no es tan malo” pensé

Tocaron el timbre una vez más, me deje los lentes puestos y abrí la puerta y había seis niños con las manos estiradas, yo cogí mi bolsa lista para entregarles dulces cuando…

Me di cuenta que ya no había más.

En mi euforia de entregar dulces, había otorgado más de la cuenta. Ojeé rápidamente mi departamento y me di cuenta que esta vez no había nada que entregarle a los niños, así que decepcionado les dije que ya no había dulces.

Cuando cerré la puerta me recosté en ella y me sentí mal. Empecé a alistarme para salir a comprar otra bolsa de dulces cuando un ruido ensordecedor se hizo escuchar.

El timbre.

Solo que esta vez, no paraba.

Abrí la puerta y no había nadie, vi mi timbre y me quede con la boca abierta (y los lentes puestos)

Habían pegado mi timbre con cinta adhesiva, por eso no dejaba de sonar.

Mientras maldecía a los pequeños demonios, que pude escuchar riendo a la distancia, intenté despegar la cinta…cosa que me tardó unos buenos quince minutos. Mi perro se volvió loco ese día.

Esa es mi historia con Halloween…y con mis lentes.

Este año he decidido solo dormir temprano, con los audífonos puestos para no escuchar mi timbre y con los lentes lejos de mí.

Realmente no sé porque no pensé en esto antes.

…ahora solo falta que tenga pesadillas.
Esperemos que no.

martes, 26 de octubre de 2010

Crisis En Tierras Infinitas


Estoy confundido.

Últimamente me he encontrado en el ojo de la tormenta, en el punto cero de tremendos conflictos que a veces, no sé cómo lidiar con ellos.

Siempre he sido defensor de la idea que cada persona es un mundo, cada individuo tiene diferentes historias, diferentes logros y derrotas y por ello cada persona es única, por ello ayudar a una sola persona es ayudar al mundo, por ello cuando forzamos toda nuestra voluntad en ayudar a los demás estamos salvando el mundo.

Y por esta misma creencia es que ahora me encuentro en medio de “Las Crisis en las Tierras Infinitas”

Siempre he querido estar ahí para los demás, siempre he querido apoyar a mis amigos, padres y demás personas que me rodean, he deseado poder ofrecer mi mano y ayudar a otras personas, y también he deseado llevar una buena vida en aras de que podrá mostrar que se puede vivir bien sin necesidad de romper códigos de moralidad o de conducta.

El problema es que ahora ultimo, debido a diferentes sucesos en los mundos de las personas a mi alrededor, he entrado en un periodo de crisis.

Todo empezó con una conversación que tuve con mi padre y hermano hace unos días, nos encontrábamos almorzando cuando, casi sin notarlo, la conversación dio paso a un tema que muchas veces he preferido evitar: las relaciones amorosas.

La conversación se presto entonces a debate, ¿Quién es el arbitro sobre que es correcto o no cuando se trata de las relaciones amorosas?

Mi padre presto un ejemplo cuando estábamos conversando, hablo sobre que pasaría si una chica estuviera detrás de mi hermano, sobre que pasaría si esta muchacha hipotética quisiera algo con él y él, porque no le parece fea y se lleva decentemente con él, decide “darle una oportunidad”

Luego mi padre volteó hacia mí y pregunto “¿Es eso reprochable?”

Sí.

¿Darle una oportunidad? ¿De qué? ¿De ver si nace algo? ¿Existe gente tan ególatra que creé que personas merecen “oportunidades” para seducirlos? ¿Qué significa realmente eso, que somos tan “buenos” que personas deben disputarse la oportunidad de ser amadas por nosotros?

Yo no creo en eso.

El amor nace o no nace, pero si me parece moralmente incorrecto que personas utilicen este tipo de excusas para iniciar relaciones amorosas, más que porque vayan en contra de mi propio código moral y de pensamiento, es debido a que personas pueden salir lastimadas…¿que pasa si no “pasa algo”? La única persona ahí lastimada sera la que de verdad quiere al otro, ya que cada beso, cada palabra, cada caricia, habrá significado algo para esta persona, mientras que la otra puede salir más tranquilo, capaz no del todo…pero si con menos dificultad.

Una vez leí un texto que trataba de explicar este tipo de situaciones, un texto que desearía haber tenido a mano en ese almuerzo para haber podido defender mejor mi postura, el autor deducía que todo nace de el simple deseo de no estar solos:

“(…) Por eso me irritan un poco las personas que no saben estar solas. Esos hombres y mujeres que creen que la soledad es sinónimo de acabamiento, derrota o exclusión. Son personas que buscan por todos los medios emparejarse, y terminan enganchándose con alguien a quien no aman, pero que representa eso que tanto persiguen.

Sin darse cuenta, acaban enamorados de una figuracion, de un espejismo, no de la persona, sino de lo que la persona temporalmente encarna.

Me apenan las personas que no se soportan a si mismas, que no se toleran, que se asfixian en el silencio de sus habitaciones, y que no se interpelan delante del espejo por miedo a descubrir vaya uno a saber que incomodas verdades. Esas personas, con tal de combatir su paranoia de quedarse solos, son capaces de estar con quien pueden y no con quien quieren, ignorando que asi solo extienden su tragedia.

Detrás de eso hay una típica mentalidad empapelada de frases como *voy a darme una oportunidad con él¨*, *no lo amo, pero lo necesito* o *Se qué con el tiempo puedo enamorarme de ti*. Desconfién cuando escuchen esas gentiles proclamas, porque sus autores suelen ser gente cobarde, medrosa y timorata que hipoteca su libertad y se abraza a una relación en la que no cree (…)”

Tal vez el autor lo expresó de una forma más agresiva de la que yo me hubiera expresado, pero el mensaje al fin sigue siendo el mismo. ¿Todo nace de un sentimiento de soledad? Por lo que veo puede ser que sí…mi hermano lleva soltero toda su vida y mi padre acaba de terminar una relación, así que es probable que toda esta ideología nazca de un deseo profundo de tener compañia.

Es triste, pero eso no lo hace menos equivocado.

Hacemos cosas buenas no por los beneficios que puedan traernos o a las personas cercanas a nosotros…hacemos lo correcto por el mismo hecho de que es lo correcto, no esperando una recompensa ni tampoco esperando la felicidad, sino por el solo hecho de seguir un codigo moral correcto.

Hay personas que creen que este pensamiento no es reprochable, mi padre, mi hermano y algunos amigos cercanos me han hablado acerca de “No puedo dejar a mi enamorada…por lo menos hasta no asegurarme con esta chica de aquí”. Uno de ellos me dijo tales palabras y ahora ya no esta cerca mío, nuestra amistad se rompió debido a diferencias ideologicas. Pero antes de terminar la conversación que terminó de destruir nuestra deteriorada amistad, él dijo un par de cosas que me dejaron pensando hasta hoy.

“Eres un ególatra. Te gusta criticar a los demás ya que sabes que eso alimenta tu ego de señor de la moralidad, pero solo puedes saber que es bueno o malo a través de la experiencia…tu no tienes suficiente vida.”

¿Era esto cierto? ¿Todo lo que yo hago – todo lo que yo pienso- es en realidad ego disfrazado? ¿Todo lo que busco es que la gente alimente mi ego para obtener un “Titulo de Señor de la Moralidad”?

Estos pensamientos me estuvieron persiguiendo por días, revise el blog para ver en que momento mi ideología de querer ser bueno y ayudar a los demás había mutado a un viaje constante por aprobación y crecimiento de ego. Pregunté de forma discreta a algunas personas si creían que yo fuera egolatra, pesé a que las advertencias de mi otrora amigo gritaran en mi cabeza “Nadie es sincero hasta que discute contigo”

Creo lo mejor de las personas alrededor mio, por ello estaba seguro que estos me responderían con honestidad.

Pese a las respuestas de mis amigos, que afirmaban que no poseía un ego descontrolado, seguía con mis dudas, hasta que llegué a una conclusion.

Yo no busco prestigio.

El prestigio no se adquiere con titulos ni por admiración…se adquiere acatando reglas y tomando las decisiones correctas, aquellas que obedecen la ética y la moralidad.

Entonces, ¿esto significa que debía interferir o no? ¿Debo dejarme afectar por las acciones de otros? ¿Debo discutir con las personas a mi alrededor acerca de como deben actuar, o es verdad lo que me dijeron y solo se puede decidir lo que esta bien o que esta mal a base de la experiencia?

Llevaba estas ideas cuando el destino – si es que existe tal cosa- puso el siguiente texto delante mio:

“A esos que se burlan de la moralidad y la consideran una simple ensoñación de la fantasia humana llevada más alla de si misma a causa de su vanidad no se les puede hacer mas preciado favor que concederles que los conceptos del deber (como todos los demás, según les hace creer su comodidad) se deriva única y exclusivamente de la experiencia, pues de ese modo, en efecto, se les ofrece un triunfo seguro.”

Eso lo decide. Yo no puedo forzar mis pensamientos o forma de ser en los demás, solo puedo tratar de aconsejar, y si las personas no desean escucharme, dejarlos que tomen sus decisiones, con suerte aprenderan de estas.

Las crisis han pasado.

Lo unico que me queda decir es que si alguna vez alguna de las personas a mi alrededor necesita mi apoyo o alguien con quien hablar yo estaré ahí.

Por que eso es lo que hacen los amigos.

domingo, 17 de octubre de 2010

Como el último hijo de Krypton


Me siento como el último hijo del planeta Krypton.

Muchas veces me he sentido incomprendido, me he sentido solo en el mundo, y mayormente esto ha tenido que ver con mi tendencia a no cuadrar con grupos sociales. Muchas veces ha tenido que ver con mi tendencia a sobre pensar las cosas, a juzgar cosas de manera muy brusca…pero mayormente, ha tenido que ver con mi punto de vista respecto al mundo.

La gente puede juzgar mucho – yo mismo lo he hecho en ocasiones-, a veces porque no tiene la información suficiente para formar un juicio adecuado, a veces simplemente porque no puede entender a otras personas. En ocasiones yo me he sentido absolutamente solo en el mundo- como el último hijo de Krypton podría decirse- debido a que mis creencias, por las cuales no fumo, bebo alcohol o hago demás cosas, me han hecho alejarme muchas veces de mi grupo de pares.

No me siento cómodo respecto al tema del alcohol- tengo familiares cercanos alcohólicos-, no siento la necesidad de estar con muchas mujeres ya que solo amo a una, no me nace aprovecharme de los demás, no me siento bien faltándole el respeto a otros…me siento bien tratando que otros se sientan mejor, me siento feliz ayudando a mis amigos y personas que conozco, no tengo problemas con pasarme una tarde con amigos jugando videojuegos y comiendo dulces en vez de estar pegando el cuerpo con mujeres que no conozco, y me siento bien de estar en una relación que – ha diferencia de otras parejas de mi edad- cree en esperar hasta el matrimonio para tener sexo, o por lo menos no trata de apurar el tema y dejarlo aflorar cuando sea adecuado.

¿Por qué es tan difícil para otros entender esto?

He sido criticado por querer ayudar a otros, he sido criticado por no beber, por no bailar, por no buscar constantemente la compañía femenina o desesperarme por tener sexo, he sido cuestionado y ridiculizado por mis creencias morales, llamado “anticuado”, “raro” y hasta “anormal”

Me he sentido incomprendido, y he buscado una respuesta a preguntas que me acosaban en diferentes lugares. Le pregunté a mi madre porque es tan difícil ser una buena persona hoy en día. Le pregunté a un cura si el querer ayudar a mis amigos pese a que estos no me piden consejo estaba mal. Le pregunté a mi enamorada si el hecho que yo fuera “anormal” estaba mal. Cada persona me dio una respuesta diferente, ninguna de ellas me satisfizo.

Cada vez terminaba más con ese sentimiento de no pertenencia, de no comprensión, de simplemente no ser querido. Tratar de ser la mejor persona que puedas suena fácil en teoría pero en una realidad donde lo normal es ser egoísta, aprovechador y cruel, creer en la bondad innata del ser humano se ha vuelto en una tarea difícil.

Pero por eso no debemos dejarnos vencer. Hacemos lo que creemos debemos hacer, actuar de acuerdo a nuestros principios es fácil en teoría, es cuando nos mantenemos a ellos cuando nos ponen a prueba lo que nos define. Pero esa prueba no tiene que ser una situación especifica…defender nuestros ideales, creer en nosotros mismos y mantenernos de acuerdo a nuestros principios cada día ya demuestra que somos diferentes, y que no nos dejaremos vencer.

Y sí, a veces los tipos buenos son manipulados y estafados. Pero sigues adelante. Empiezas de nuevo, nunca te das por vencido hasta no dar lo mejor que puedas ser. Nunca dejas de defender tus ideales, y al final, la victoria...la gran victoria, siempre será tuya.

Adivinen que también, ya no me siento solo tampoco, porque gracias a las personas a mi alrededor y a este blog se que existe gente maravillosa en este mundo, ahora se que no estoy solo, y ustedes tampoco, así que juntos podemos crear un “nuevo Krypton”

¿Qué opinan?

miércoles, 6 de octubre de 2010

Agradecimientos y Despedidas


Este es el post 50.

En sí, este post es un pequeño orgullo, creo que este es el espacio en el que más he trabajado y del cual me siento más orgulloso en varios aspectos. El blog es complicado de trabajar a veces, hallar temas de los cuales escribir y tratar de mantener una secuencia narrativa es complicado, pero siempre me produce placer ver una nueva entrada, y ni que decir de los comentarios que recibo con cada entrada, ya sean 3 o 13, cada uno de ellos me pone feliz.

No hace mucho releí todas las entradas del blog, como he dicho este espacio me pone muy orgulloso y quería hacer algo especial por el post 50, entonces decidí visitar cada entrada del blog, cruzándome con algo curioso en el proceso.

La persona que empezó este blog es muy diferente a la que esta escribiendo ahorita mismo.

Recuerdo que empecé este blog como un medio de desahogo, como una forma de escribir todo lo que odiaba y me incomodaba de mi vida, como algo que me ayudara a liberar la válvula de odio dentro de mi mismo…de hecho, algunas entradas empiezan con “Odio a…”, aún recuerdo que el fondo inicial del blog era negro con letras blancas, que luego cambió al que pueden ver ahora, recuerdo claramente comentarle a una blogger al respecto, que cambiaba el fondo en un intento de cambiar la dirección general del blog…y vaya que lo logré.

No soy una persona que le guste inflarse el ego ni cosas por el estilo, de hecho la mayoría de personas dirían que no me aprecio lo suficiente, pero en sí estoy bastante orgulloso de este espacio, como la mayoría de bloggers creo se sienten respecto a sus blogs. Me siento orgulloso en parte porque retrata la evolución en mi persona- unas cuantas personas han resaltado esto- y me ayudan a ver cambios, buenos cambios, en mi mismo. Pasé de escribir sobre odio en general a escribir sobre moralidad, sobre valores y sobre cosas que me gustan, pasé de escribir sobre lo mal que lo pasaba diariamente a escribir reflexiones y tratar de poner un buen mensaje allí afuera, un mensaje de “debemos ser mejores, debemos ayudar a los demás, debemos ser buenas personas”

Como dije, este blog representa ese cambio en mi mismo, y me siento orgulloso de haberme mantenido escribiendo todo este tiempo. Me siento bien con todo lo escrito hasta ahora, incluyendo aquel post que era una carta de apreciación a la gente a mí alrededor, me siento bien sabiendo que algunas personas han releído algunos post buscando sentirse mejor o que han releído la carta de apreciación queriendo sentirse mejor…hacen sentir que escribir cada post vale la pena.

Pero me temo que también este post no puede ser solo de alegría, entonces tengo algo que confesar.

Estoy cerrando el blog.

Como dije, me ha ayudado mucho ver la evolución de mi persona a través de las entradas, pero también me ha hecho notar que el propósito inicial de blog- por ende su nombre- ya no tiene mucho sentido. Últimamente ya no uso una máscara con otras personas, he logrado una gran cantidad de autoconfianza y ahora me muestro como soy, y esto ha llevado que conozca a geniales personas y obtenga verdaderas amistades en los últimos tiempos. Lo cual me lleva a la idea de que capaz cerrar el blog sea lo mejor…en sí ya no tiene mucho sentido seguir teniéndolo, su subtitulo ya no se aplica y el mensaje ha cambiado radicalmente…pero antes de descontinuarlo quería decir algo…

Gracias a todos por estar apoyando el blog, y a mí, que sepan que esta entrada no es para vanagloriarme, sino para agradecerles a todos su ayuda.

Vamos, ¿donde estaría Persona sin toda la gente que ha comentado?

Lourdes, Damian, Notryra, mis Jimmy Olsen, siempre dispuestos a prestar una mano y siendo buenísimas personas dispuestas a alegrar el día con sus comentarios. Muy buenas personas que conocí gracias a esta pagina y que de por sí tienen grandes espacios personales, les doy muchísimas gracias por haber apoyado hasta este momento- especialmente a Lourdes que esta aquí casi desde el inicio, entonces este post también sirve para darle un gran abrazo y un inmenso gracias a ella- y espero que sigan escribiendo por mucho tiempo más. Muchísimas gracias por su apoyo, en especial por que subir un post sabiendo que recibirás un comentario de algunos de ellos es una buena sensación, es genial sentir que alguien lee tus pensamientos

A Ale, Guevara, Isaac y Zutone quería agradecerle también el estar constantemente ahí para comentar y apoyarme, tanto en el blog como personalmente. Capaz no muy demostrado, pero se han convertido en amigos bastante cercanos a mí. Persona sería muy diferente sin la influencia de Superwoman, Steel, White Lantern y Deadman.

Superwoman me ha ayudado a ganar autoconfianza y a ver que si puedo hacer una diferencia en la vida de mis amigos, a que no soy una terrible influencia, me ha ayudado a verme a mi mismo como una mejor persona, y también ha logrado escucharme en momentos de estrés, por todo eso le agradezco mucho. Steel igualmente, nunca fui un gran amigo de él en nuestra infancia, pero ha crecido para ser alguien a quien respeto mucho y que me ayuda a ver que no soy terrible, al igual que Superwoman me ha ayudado a ver que puedo influenciar un poco en mis amigos…y también me ha escuchado en mis problemas, uno de los amigos en los que más confió, te pido perdón por las malas jugadas y te señalo que eres un gran amigo.

White Lantern me ha hecho matar de risa con sus comentarios y peculiar forma de ver la vida, pero también por siempre estar presente para los amigos, realmente es una cualidad rara de ver hoy en día y le deseo lo mejor en el futuro. Y no olvidemos a Deadman, posiblemente el personaje más particular que conozco, pero definitivamente un genio creativo dizfrazado, como tanta gente le ha dicho, una persona buena y genial, con un buen código moral y que siempre termina tomando las decisiones correctas al final, quería agradecerte siempre comentar y ser tan bacán, te has vuelto un gran amigo, sigue metiéndole fe a todo en la vida.

Por ultimo pero no por eso menos importante, quería agradecer a Alejandra, mi Lois Lane por estar apoyándome de forma personal y por leer este blog aún si no es mucho de comentar. Quería agradecerte estar siempre dispuesta a escucharme, soportarme y tenerme al lado. Gracias por simplemente ser tú, eso es lo más que puedo decir, no puedo nombrar cada aspecto tuyo por el cual te agradezco ya que tu eres quien amo y a quien quiero por ser simplemente quien eres. Gracias por todo y por estos geniales meses, y que vengan muchos más.

¡Gracias a todos por haber apoyado este espacio!

¡Adiós!


¡JA!

¿Creían que en serio iba a dejar el blog? Dudo que podría…aunque es cierto lo que hable de que el blog en sí ya no tiene mucho sentido…pero no pienso descontinuarlo (espero no haber decepcionado a alguno de ustedes) si no continuarlo con el nuevo mensaje y actitud que se logró imponer en los últimos tiempos.

Espero que se mantengan conmigo mientras cementamos la nueva etapa, la segunda temporada:
Persona: Mostrándose tal como es, sin miedo y esperando lo mejor. Un nuevo rumbo.

Ahora sí, ¡Saludos y hasta la próxima!