martes, 28 de junio de 2011

Y otra vez a la batalla...


Me siento cansado.

He salido de dar un examen de ética y no doy para más. Dejando de lado si di un buen o mal examen, este ciclo ha sido agotador. He estado leyendo autores como Platón, Marx, Kant y Nietzche, tratando de aprender todas las ideologías de vida que estos predican, mientras al mismo tiempo analizo como todos estos entienden la moral, el bien y el mal.

Probablemente sea consecuencia de mis constantes análisis cuando leo comics pero mientras leía cada autor trataba de sacar lo mejor que podía de casa texto. Trataba de sacar las mejores ideas que podía e incluirlos a mi vida, a mi propia idea del bien y el mal. Pero he descubierto que esta tarea es imposible, por lo menos para mí.

Las ideas son opuestas y realmente, tratar de guiarse por alguno en especial no me satisface. Me siento deprimido y venido abajo. En especial luego de leer sobre el Superhombre (Übermensch) y sobre los errores de una moral absolutista.

¿Debo adaptar una moral de acuerdo a la situación? ¿Actuar correspondiendo a la situación en la que me encuentre? Eso significaría que nunca podría decir que creo firmemente en algo, ya que dependería de la situación en la que me encontrará.

Como dije, estoy cansado. Me hago preguntas y no me agradan las respuestas. Siempre dije que morir por defender tus ideales era digno, pero ahora me encuentro pensando que en una situación parecida, huiría despavorido, probablemente haría lo que sea por sobrevivir. Me encuentro pensando en cuanto importa el dinero en la vida, y como debería hacer lo que sea por obtenerlo.

Familia y amigos me han dicho que estoy creciendo. Que estoy madurando.

No me agrada crecer supongo.

Y no me ayuda pensar que me encuentro en exámenes finales. Otra vez enfrentándome a la posibilidad de que podrían expulsarme de la universidad si fallo tan solo en uno. Me siento a puertas de una odisea imposible, y el resultado, algo me dice, no me agradará.

Es de noche, daré mi mejor esfuerzo, estudiaré, haré lo mejor que pueda. Pero temo, que eso no sea suficiente.

Temo que esta vez, enfrentaré a mi coloso enemigo pero, ahora, no saldré victorioso.

sábado, 11 de junio de 2011

Carta de Despedida


“¿Por qué?” pregunté por como decima vez en la noche. Mis ojos no se podían alejar de la imagen en la computadora.
Hace dos semanas me había enterado que DC Comics harían un “reboot” (eso es, iniciar desde cero) toda su línea de comics, incluyendo Superman.
Cuando me enteré de las noticias grité, literalmente me paré de mi asiento y grité que no podían hacer esto, que era una bofetada a los fans y que era simplemente un suicidio. Me moleste, me deprimí y no quise saber nada sobre el tema por dos días enteros, esperando que haya sido una mala broma, o que yo haya leído mal la noticia.
Una reacción exagerada para muchos, tal vez, pero para mí, totalmente aceptable y natural. ¿Qué es lo que admiran ustedes? La respuesta varía de persona en persona, pero mi respuesta sería “Superman”. Adelante, ríanse. Rueden los ojos. Búrlense, no me importa. Superman es mi símbolo. Es el personaje que admiro por sobre todas las cosas y es una poderosa razón por la cual soy la persona que soy hoy. Es la razón por la cual quiero ser una buena persona.
¿Ustedes tienen algo que los inspire? ¿Qué les de fuerza? Yo sí. Y sí, es un personaje de ficción ridículamente poderoso, que usa calzoncillos por fuera y engaña al mundo con un par de lentes. Pero para mí el personaje significa mucho más que eso. Para mí representa todo lo que el ser humano aspira a ser, es un personaje que representa lo mejor de todos nosotros, que muestra cómo queremos ser todos pero sabemos nunca llegaremos a tanta “perfección”. Y tal vez para algunos es más sencillo rendirse que tratar de mejorar todos los días, capaz para algunas personas es más sencillo decir “el mundo es de esta forma, ya fue” o simplemente decirse a sí mismas que son humanos medianamente decentes y eso es suficiente, pero para mí no. Cuando me siento deprimido o con los ánimos abajo agarro una historia del personaje y le doy una ojeada, y siempre, siempre, encuentro un mensaje de esperanza que te anima a seguir adelante. A nunca rendirte.
Superman es el sueño. Es la muestra del sueño de que ser la mejor persona que puedas, de que tratar de dar lo mejor de ti para el mundo puede dar recompensas, puede hacer que gente te admiré, puede hacer que gente te respete, puede lograr que encuentres el amor de tu vida y que al final, si tienes siempre la esperanza en tu corazón, las cosas saldrán bien. El mensaje es que las cosas siempre saldrán bien. Que nunca hay que rendirse sin importar que tan mal se vea todo, siempre se honesto a ti mismo, siempre sé fiel a tus ideales y a lo que crees y la victoria será tuya. Nadie en el universo de los comics admira a Superman por sus poderes…lo admiran por su corazón, por su valentía, por su código moral inquebrantable y por el optimismo que irradia, es por todo eso que es el líder, el modelo a seguir. Es por eso que es mi modelo a seguir.
Porque yo soy un idiota que no siempre toma las decisiones correctas, que casi nunca puede hacer algo por ayudar a los demás. Porque no soy un buen amigo y no siempre tengo todas las respuestas. Porque yo no irradio optimismo y mucho menos soy un modelo a seguir. Porque –por más que quiera mentirme repetidamente al respecto- yo no tengo un código moral de acero.
Pero quiero tenerlo. Y es por eso que tengo mi obsesión, porque hay que aceptar las cosas como son, con el personaje. Porque cuando lo veo comandar a los otros héroes y decirles que todo estará bien, yo le creo. Y cuando muestran sus pensamientos en los que duda de si mismo, me identifico con él.
“Identificarse con Superman es imposible” me dicen “Es demasiado poderoso”. ¿Pero acaso alguien se identifica con su héroe por los poderes que este tiene? ¿U otras personas se identifican con la Madre Teresa de Calcuta porque ellos también pasan tiempo con leprosos? Yo me identifico en el corazón. Porque veo que el personaje no es perfecto. Recuerdo con una sonrisa en el rostro un panel donde Superman, mientras se enfrenta a un poderoso enemigo en una nave espacial, se cuestiona si no sería mejor encerrarlos a ambos en la nave y así nadie nunca saldrá lastimado.
“No pienses así Clark, eso es un discurso de una persona derrotada. Ese es el último recurso, no seas un mártir. Encontraras una forma de salir de esto” Y con eso, continua adelante. Y yo también, que me encuentro luchando contra mis propios monstruos, sigo adelante. Porque siempre hay una solución. Siempre. “Porque los héroes no aceptan el mundo como es”
Superman me enseño a tener esperanza, a creer en un futuro mejor. Y si soy estúpido o un perdedor por pensar así, son mis sueños y creencias…espero nunca cambiarlas. Clark Kent me enseño que si eres bueno y amable la gente te pisoteara, te escupirán y trapearan el piso contigo. Pero que cuando estas caído recuerdas las lecciones más valiosas de tu vida y decides pararte, limpiarte y seguir en el mismo camino que ibas. Los comics me enseñaron que todos somos Superman. Todos tenemos nuestra fortaleza de la soledad donde tenemos nuestra propia colección de artefactos valiosos y raros. Todos tenemos nuestras súper-mascotas, nuestra “ciudad embotellada” que sentimos estamos negando. Todos tenemos nuestro traje de superhéroe debajo de nuestras ropas de todos los días. Porque lo que he aprendido es que, cuando dejas ir todo el odio, los resentimientos, la máscara que le muestras a la sociedad, nuestras neurosis y demás, cuando rompes todas esas barreras que has puesto para que los demás puedan ver es que nos volvemos quienes somos en realidad. Es ahí cuando nos volvemos héroes.
Y todo eso está siendo arrancado de mis manos. Las lecciones de mes a mes, la inspiración del mejor mañana. Todo a favor de “nuevos fans”. De más dinero. Y no quiero parecer alguien que no comprende el aspecto económico de todo el asunto, realmente lo comprendo y puedo aceptar ciertos cambios para atraer nuevos lectores. Pero lo que no puedo aceptar es que el personaje deje la esencia de quién es.
¿La imagen delante de mí? Superman, con un traje que parece armadura, levantando el globo de El Planeta, con los ojos rojos y llamas abajo. Leyendo las declaraciones de escritores y demás, parece que el personaje ya no estará casado con Lois Lane y que será “protector de un mundo que lo odia”.
Y eso me ofende. Me molesta. Porque Superman NO es odiado por el mundo. Es amado. Es aceptado.
Más comentarios de cómo el personaje ya era demasiado “boy scout” y necesitaba urgente un cambio de imagen, una nueva motivación para el siglo 21. Y yo digo a la mierda eso. Que el hecho que el mundo actual este con su moral y prioridades de cabeza no quiere decir que los ideales de antaño estén equivocados. Nosotros hemos cambiado, pero eso no significa que nuestros héroes deban cambiar por eso.
Hay historias que en vez de alejarse del aspecto “buen chico” lo aceptan, y usualmente las que hacen esto son las mejores. Porque se sienten honestas, porque se sienten bien…porque no tratan de narrar una historia sobre aliens o de poner al personaje en un dilema moral que lo deja deprimido al final, sino porque al terminar la narración, al cerrar el libro, te quedas con una sonrisa en el rostro.
Una chica lanza su celular desde la punta de un edificio, está llorando. Superman esta charlando con Lois, pero le dice que alguien lo necesita y debe irse. La chica está a punto de saltar, a punto de suicidarse. Y en tan solo una página, Superman la salva. No rescatándola de la caída, sino hablando con ella. Aterriza detrás de ella y dice “Nunca es tan malo como parece. Eres mucho más fuerte de lo que crees, confía en mi” Y la chica voltea…y lo abraza. Y ambos se quedan abrazados.
Suicidio, en el momento de debilidad máxima, Superman se concentra en la fuerza que esta chica tiene en su interior. Y pese a que no hay evidencia de esto tú le crees. Porque quieres creer desesperadamente en que las cosas siempre saldrán bien y que sí, nunca es tan malo como parece.
Porqué él ve lo mejor en nosotros, y yo también quiero ver lo mejor en los demás. Aún si nunca lo lograré por completo. Porque quiero ser el héroe de la historia, porque me preocupo por los demás. Porque quiero lo mejor para todos.
Escuché una vez que la razón por la cual los humanos somos tan infelices es porque nos preocupa lo que el resto diga. “El infierno esta cuando interactuamos con otras personas” dicen…”pero el cielo también lo encontramos cuando pasamos tiempo con otros” digo yo.
No soy el chico más optimista del mundo…reconozco que los humanos nos hacemos cosas terribles los unos a los otros. Pero aún si lastimamos a otros – porque es muy fácil hacer daño – también tratamos de ayudar – y ayudar es difícil. Y eso es genial. Es Súper.
Eso es lo que aprendí con la versión de Superman que he leído. Y ahora que será reemplazado por otro, por uno más “moderno” y menos “anticuado” ya no tendré estas lecciones que leer. Tendré que arreglármelas solo. Y mi sueño ahora es no perder las esperanzas. No olvidar lo que he aprendido.
Adiós Superman, prometo tratar de aplicar todo lo que he aprendido, y tener presente que sí, siempre hay esperanza.
Gracias por todo.