jueves, 28 de julio de 2011

Conversaciones y renuncias


“Eso es algo que siempre amé de Superman. Mientras crecía, hasta los 6 años, tuve una vida horrible. Mi madre bebía sin cesar y mi padre tenía algunos problemas mentales debido a sus traumas en la milicia (Accidente de paracaidismo). Amaba a Superman porque era quién quería ser cuando fuera mayor. Él no mentía, no engañaba, no les pegaba a niños, maldecía ni nada de eso. Era alguien a quien admirar. A las personas les gusta Batman porque pueden identificarse con el…oscuro, meditabundo y con problemas. Lo mismo con Spiderman…no encaja, tiene que esperar por la chica, etc. Me gustaba Superman porque no me podía identificar mucho con él, pero era quien aspiraba igualar. Eso es un héroe”

Copié esa frase de la página web y se le pasé a un amigo.

-Amo esa cita- le comenté.

-Esa es TÚ cita- me comentó mientras una amiga a la que también le había pasado esa cita me comentaba “Suena a ti pero en versión mayor”

-Nunca me había sentido tan identificado con una frase en toda mi vida.

Y es cierto. Con algunos ajustes, esa frase definía mi vida. A los 14 años mi vida era también una porquería, Tenía que vivir con la constante idea de que me podían jalar de año en el colegio y con el divorcio de mis padres. Más adelante, tuve que aprender a cuidar a mi madre por un tiempo y sobrellevar el habito de una persona de mi hogar de beber de sobremanera. Personalmente, mi vida era una mierda. Pero ahí estaba el tipo con la capa roja y los calzoncillos por fuera que en cada una de sus historias, sin importar que tan mal se vieran las cosas, seguía adelante. Y no “seguía adelante” en un sentido de que las historias siempre acababan con una sonrisa al final, si no en el sentido de que, sin importar que tan mal todo se viera, se seguía manteniendo fiel a su código moral, a sus creencias y seguía tratando de hacer lo correcto.

Eso es admirable. Eso es lo que hace un héroe. Es un ejemplo para los demás.

-No entiendo quién se opone a un superhéroe- siguió comentado él- Vamos, es lógica. Es SUPER. No le puedes hacer un carajo y además, hace cosas buenas por el mundo. ¡A cambio de nada! No pide dinero, ni comida, solo agradecimientos.

-Ni siquiera eso. Solo pide que reflexiones y que en vez de quedarte esperando a que te ayuden, te ayudes a ti mismo, y que trates de ayudar a los demás. Vamos…si eso no es inspirador, no sé que lo es. Solo que mucha gente es cínica. O capaz yo soy solo un fanático obsesivo y loco. Un amigo me dijo el otro día “Ahora entiendo, tú no necesitas creer en Dios porque tienes a Superman”

El amigo con el que tenía mi conversación explotó en carcajadas. Debo admitir que cuando escuché el comentario yo también me reí, aunque también comente que esa comparación era llevar las cosas muy lejos. Era un comentario muy incendiario, y personalmente, no quiero problemas con nadie.

-Ya te imagino Jair, vas de puerta en puerta: “¿Disculpe pero, ha aceptado a Superman en su vida como nuestro salvador?” Y vas con tus comics de Superman enseñando sus parábolas.

Él se seguía riendo mientras yo recordaba una conversación con mi enamorada. Le acababa de comentar que había llegado a la conclusión que no creía en Dios y que eso me molestaba, a lo cual ella me respondió que Dios obraba en formas misteriosas y que no podemos pedir explicaciones forzadas porque nunca las encontraremos. Me preguntó que sí no creía en un poder superior entonces de donde nacía las ideas de lo correcto e incorrecto, a lo cual yo contesté que nacía de la idea de no hacerle a otro lo que no te gustaría que te hagan a ti. Ella continúo diciendo que el ser humano era egoísta entonces que eso se mantenía. Me pregunto como explicaba que si yo había tenido un hogar disfuncional durante mi juventud como había crecido y superado eso.

“Yo que se” le conteste. “Solo soy un chico obsesionado con los comics y con Superman. Varias lecciones de moralidad las aprendí allí”

“Y tal vez ahí está el truco” me respondió ella mientras me tocaba el rostro “Capaz Dios, o como quieras llamarlo, supo que no aceptarías religiones en general, por lo cual puso a Superman en tu vida. Capaz no escuche lecciones de sacerdotes o demás, pero por lo menos tienes algo que te ayuda a ser mejor y que te inspira a ser la mejor persona que puedas. Yo veo a Dios en eso, es así de fácil”

Esa explicación me había gustado, realmente, no sé si creo en la metafísica o no, ni tampoco me importa mucho creer. Solo hago lo que creo correcto y trato día a día de ser la mejor persona que puedas. Ayudar a la mayor cantidad de personas que puedas y siempre ser fiel a uno mismo son mis lemas en la vida.

Pero ahora, mientras mi amigo seguía haciendo chistes, me puse a pensar en que realmente el personaje de comic está metido en mi vida.

-Compadre, como tú sabrás, yo soy un cero cuando se trata de comics- me explicaba Italo, compañero con el que –ante insistencia de que no beberé alcohol- me reúno cada ciertos meses a comer hamburguesas y conversar de la vida.

-Lo sé, pero normal, no me hago líos al respecto. Por lo menos no eres cruel con tu opinión como otras personas que conozco- le contesto mientras me meto en la boca cinco papas fritas.

-Pero, haber explícame, de donde nació esta obsesión con los comics. Por qué cuando yo te conocí, dijiste que te gustaban, pero nunca supe que tanto

Raro –pensé- porqué cuando nos hicimos amigos mi imagen del Messenger era una foto de mi pared en la que había logrado pegar múltiples comics.

-Pues no sé, no recuerdo realmente. Pero si creo que a veces llevo el tema de los superhéroes un poco lejos, a veces creo que no puedo mantener una conversación si traer ese tema a colación.

Italo empezó a reírse mientras jugaba con su celular, continuamente esperando una llamada – aquella chica con la que se encontraría para beber después probablemente, aquella chica por la cual luego me pediría dinero prestado.

-Compadre, eso me hizo reír. Aunque te doy la razón ah. Antes, tu blog lo ilustrabas con imágenes de cualquier cosa, ahora, siempre le metes los comics de una forma u otra, y eso a alguien como a mí, confunde un poco.

Seguimos charlando pero esas palabras no se me escaparían, días después, sigo pensando en ellas.

Viendo el blog, se puede argumentar que Italo tiene razón. Y no creo que me agrade eso. Al principio decidí utilizar imágenes de comics para ilustrar mis textos porque lo encontraba algo entretenido, a veces encontrar una imagen que vaya de acuerdo a la idea de un texto es un trabajo arduo; pero todo el proceso es divertido y algo que disfruto hacer, por lo cual no me molesta. Pero sí es cierto que hablo mucho acerca de las historietas, creo que se tiene un problema.

No quiero aburrir a nadie con mis textos –mucho menos a mis amigos, victimas, que leen este espacio en intervalos regulares- y mucho menos sí es por el tema de los comics.

No quiero ser repetitivo, eso es lo que digo, y si harta el hecho que de alguna forma –subconsciente debo decir- el tema de los superhéroes se filtra regularmente en mis textos, debo detener eso.

Siempre he tratado de escribir textos con un trasfondo acerca de verdad, moral y justicia. Tal vez suene ególatra de mi parte pero mi intención ha querido ser la de inspirar y dar esperanza a la gente. No creo que mis textos sean dignos de elogios o algo por el estilo, pero creo que si alguien lee esto y se lleva algo positivo, aunque sea una sonrisa, aunque sea una idea de “las cosas no son tan malas”, mi trabajo está hecho.

Entonces, capaz, para lograr eso, debería controlar, dejar de lado, el tema de los comics y demás.

O capaz no.

¿Qué opinan?

martes, 19 de julio de 2011

Una Carta A La Amistad


Me siento triste.

No, no triste, alicaído creo que sería una mejor definición.

Capaz es por el ánimo post-exámenes finales, pero no me siento como el yo de siempre. Estoy de vacaciones pero no tengo nada planeado, no tengo nada a futuro, a lo mucho unos planes que capaz no se materialicen y la idea de ahorrar lo suficiente para comprar unos nuevos tomos recopilatorios de Superman. En sí, nada que me divierta.

Veo por facebook o demás como algunas otras personas se están divirtiendo, haciendo planes y disfrutando de los inicios de sus vacaciones, mientras yo estoy como un hongo en mi casa. Y no es por falta de interés, he tratado de coordinar con algunos amigos para hacer algo pero, por alguna razón u otra, nada nunca se materializa.

Y otros me dicen para que me una a sus planes, pero estos mayormente involucran discotecas o bares, sitios que no frecuento, entonces, me encuentro metido en mi casa sin mucho que hacer. Hasta caminar bajo la lluvia –aparte de traer resfriados- no me entretiene como antes.

Hace un par de minutos estuve conversando con un amigo –por lo menos yo lo consideró algo cercano a un amigo- y, entré otras cosas, me comentó que él era un inmoral egoísta, yo le respondí que tenía la esperanza que cambiaría eventualmente por lo cual él respondió con un “bueno, cada quién con sus sueños”

Al final se despidió diciéndome que si le salía “algún plan zanahoria” me avisaría.

Pero si me puso a pensar en mis amigos y como estos me ven a mí. Debo admitir que él no salir a discotecas ni nada por el estilo yo me lo he buscado, es una forma de vida que yo tomé y si bien a veces me trae inconvenientes –como no poder “disfrutar de la vida” como los jóvenes de mi edad-aún me mantengo fiel a mi decisión y lema de vida: yo no tomo, fumo ni bailo apegadito.

Este no es un post triste. No es un post donde me lamentaré de la vida y el porqué el mundo es injusto conmigo si yo soy tan bueno (algo debatible realmente) Solo me pregunto porque mis amigos son mis amigos. ¿Qué ven en mí? ¿Qué les agrada de mí? La mayoría se burlan –o hacen bromas crueles- respecto al hecho que no tomo o fumo, y los más confianzudos atacan el hecho que no tengo sexo con mi enamorada. Solo, a veces no puedo evitar pensar porqué, si somos tan diferentes, siguen juntándose conmigo. Claro que también tengo amigos con los que tengo miles de cosas en común, que son tan antisociales y obsesivos con las ideas de bien y mal como yo, y la mayoría de casos, son mejores personas de lo que yo puedo aspirar a ser.

La mayoría de mis amigos han leído el blog, y capaz mi blog no es gracioso ni extremadamente entretenido, pero si trato de dar un buen mensaje, solo el tiempo dirá si hice un buen trabajo con eso o no. Si bien me han dicho que les parece digno mi punto de vista y demás, también me han vacilado respecto a este. Y no me estoy quejando. Solo…algunas veces me consultan mi punto de vista y lo doy, pero no me hacen caso y muchas veces terminan haciéndose daño.

Y eso no me gusta. Porqué pese a todo son mis amigos y quiero que sean felices. Capaz no estemos de acuerdo en muchas cosas, pero sé que en el fondo son excelentes personas, así que solo quiero su felicidad.

Pero también me gustaría que tomen las decisiones correctas. O me gustaría que me escucharan un poco más. Me gustaría poder ayudar más. Me gustaría, en el fondo, poder ayudar a todo el mundo…y sé que dicen que eso es imposible, pero yo no creo eso.

El momento en que creemos eso es el momento que dejamos de intentarlo.

Y quiero ser de ayuda, pero no sé cómo. No sé qué decir, no sé qué hacer, no sé cómo comportarme. Quisiera ser un buen amigo, pero creo que no lo soy; quisiera poder dar buenos consejos, pero no los doy; y me encantaría ser alguien admirable y al que ellos pudieran ver con respeto, pero tampoco soy admirable.

Así que hago lo único en lo que soy –creo-medianamente decente, escribir. Así que les presento mi carta de apreciación, porqué no me voy a quejar de mis amigos, sino solo quiero decirles que los aprecio. Aún si tenemos diferencias o capaz me consideran el tipo raro y aburrido, aún si no me aprecian o no les importa lo que escriba aquí, solo quiero decir que yo si los aprecio y si me importan.

Y aprovecho esta ocasión para hacer algo muy interesante. A principios de año un amigo mío me regalo 7 anillos de diferentes colores, cada uno basado en una parte diferente de la mitología del comic “Linterna Verde” Los colores de los anillos tienen un significado especifico, una emoción que, en la historia, alimenta el anillo. Cada persona que el anillo “recluta” posee gran capacidad para usar el sentimiento correspondiente, casi como decir su mejor cualidad. Mi amigo me regaló estos anillos con la condición que los regalara a diferentes personas que conociera, dependiendo de la emoción que yo creyera se aplicaba mejor a la persona. Así que aprovecho este post para hacer esto, además de qué podrá verse más mi opinión de las personas correspondientes.

Cada nombre estará del color del anillo que les regalaré, y aquí pueden ver que significa cada color.

Sin más, les presento mi –corta- lista de amigos:

Alejandra Guillen: Mi mejor amiga, así de sencillo. Entra en el concepto de personas con puntos de vista diferente y que no comprendo porque es mi amiga, pero no me quejo. Es una buena persona, creo firmemente que tomará las mejores decisiones al final del día y es una de las personas más divertidas que conozco. Admiro bastante la lealtad a tus amigos, como te he dicho en otras ocasiones, es un rasgo que me agrada de ti. En serio agradezco la oportunidad de ser tu amigo Aledrama, eres genial, nunca olvides eso. Y sí, nuestras conversaciones tienden a estar llenas de dramas y demás, pero creo que eso nos hace buenos amigos. Espero que seamos amigos por mucho tiempo y siempre recuerda que estoy cubriendo tu espalda, you’re my best friend J "A true friend never gets in your way unless you happen to be going down. "

Italo: El anillo negro simboliza la muerte. Y yo sé que no estás muerto, pero tu blog sí que lo estaba. Pero igual que en los comics, un día de repente se escucha un “Levántate” y el cuerpo regresa a la “vida”. Con suerte mantienes el anillo negro puesto al blog por un buen tiempo, como siempre digo, tu blog es fenomenal y da gusto leerlo. Y tú también eres una genial persona, en serio, pese a que no lo sepas tu blog me ha ayudado a hacer catarsis y reflexionar sobre la vida, es por eso que me gusta. Me ha hecho reír y pensar, algo difícil de encontrar. Y nuestras conversaciones, aún si son efímeras, siempre son memorables. Y la mayoría de veces tu solías hablar de mujeres…solo tengo algo que decir. Tú eres genial por quien eres, no por con quien estas, y si estas en paz contigo mismo y te sientes bien contigo mismo, todo está bien. Como le dije a Aledrama una vez: “Tu eres tú, y eres genial por quién eres” Saludos mi estimado, ojala un día puedas hacer un tiempo para comer hamburguesas y conversar.

Diego Olivas: El estimado Sapo-Lobo-Hombre es un amigo que siempre tiene algo interesante que decir. A decir verdad, no hemos hablado mucho últimamente –diferentes horarios en la universidad y demás- pero admiro su capacidad para no importarle el “qué dirán”. Él es la persona que desea ser, no le importa lo que digan los demás y considero que eso es genial, su fuerza de voluntad para seguir siendo fiel a sí mismo es realmente inspiradora. Además que muchas veces que me cruzó con él lo veo relajado y tranquilo, en fin, en algunos aspectos me gustaría ser como él. Además de tener su facilidad con las palabras –además de su extenso vocabulario- ha sido un gran compañero con quién se puede filosofar acerca de la “estupidez y media”. Gracias por las charlas y las dadas de ánimo Diego, espero que un día de estos podamos encontrarnos y seguir “filosofando”.

Lourdes: Pues, que se puede decir. Casi desde que empecé este blog se ha mantenido estable viniendo y dejando sus comentarios, siempre apoyando ya sea con un comentario pequeño o largo, y siempre será apreciada por ello. Y su blog es genial, su forma de narrar es hilarante y al final, siempre trata de hacer sonreír a las personas que leen sus escritos. Eso es inspirador, algo que trato de copiar en cierto grado con mis propios textos. Gracias por hacer reír y alegrar el día, tanto con tu blog como con los comentarios por aquí, y gracias por ser mi amiga, eso nomás hace que la creación del blog haya valido la pena.

Isaac Gavidia: El amigo que vive la vida. Y eso no quiere decir que sea un “vividor” ni nada por el estilo, sino que hace lo que le gusta hacer y lleva una buena vida. Sé que no te gustan algunas conversaciones que tenemos respecto al futuro y demás pero que sepas que solo son porque como amigo que eres, me preocupo. Además, nos hemos distanciado un poco, pero se te extraña y ojala un día podamos coordinar para monguear como los viejos tiempos. Pesé a todo, tengo fe en ti y sé que encontraras una forma de salir adelante, siempre te las arreglas para hacer eso tío. Que la fuerza te acompañe.

José Guevara: Es un tipo que podría definir la palabra lealtad. Es un gran amigo, ha venido a ayudarme a estudiar y tratado de ayudar en los momentos más fregados de mi vida. No siempre con los mejores resultados, pero la intención es lo que cuenta. Admiro bastante tu capacidad para estar ahí para tus amigos y ser leal a tus convicciones, honestamente admiro tu código moral. Honestamente, es una de las personas en las que más confió y que sé que nunca decepcionara a aquellos que creen en él. Y sabe ponerse en los zapatos de otros, eso es admirable e increíble. No es la persona más sencilla con quien llevarse, pero si le das tiempo descubres que es un individuo fenomenal y la clase de amigo que quieres tener cerca. Gracias, y admitiré que eres bastante decente jugando Smash Bros. (Como mi hermano dice, no es que seas malo, es que nosotros somos viciosos)

Miguel: Uno de los mejores amigos que he hecho en la universidad, quería agradecerte por apoyarme –aunque sea en espíritu- cuando necesitaba ese empujón extra en la universidad. En serio gracias por el constante apoyo y por creer en mí, además de la preocupación genuina que ponías en mi avance en la universidad. Y espero haberte ayudado cuando has pasado por malos momentos, ya sea diciendo que todo saldría bien, tratando de darte consejos o simplemente molestándote para que te distrajeras. Eres de las mejores personas que he conocido, nunca cambies tu personalidad, sin importar lo que la gente te diga, eres una gran persona. Este ciclo la hacemos y ya verás que será como dije en aquella ocasión: Todo sale bien al final.

Wander: Un buen amigo que siempre para perdido en la cuarta dimensión. Tiene un look de estudiante de psicología en exámenes finales (pinta de loco, como diría mi hermano) pero sé que eres un excelente individuo. Admiro bastante tu labor social y tu sentido del humor, además que cualquier fan de Smallville tiene un +1 en mi lista. Pero en serio, admiro tu labor social y el hecho que seas un gran compañero, siempre pararas con la cabeza en otro sitio, pero esa es la razón por la cual caes bien. Este ciclo, como le dije a Miguel, la hacemos.

Ayrton Vargas: Realmente al inicio no comprendía el porqué del anillo rojo para él. Me dijo que era con el cual más se identificaba y yo no podía verlo. Pero luego, poco a poco, fui comprendiéndolo. La ira no es furia ciega, sino para él puede ser un gran motivador. Pesé a eso, pese a las razones que pueda tener para ser como es, debo decir que me agrada su actitud. Es un buen amigo y preocupado por los demás, además que acepto leer comics cuando se lo sugerí y ahora tenemos eso en común jajaja. Saludos chato, y sé que aún si no logras dejar la ira atrás, lograras hacer de ella algo productivo. Gracias por ser un buen amigo.

Sergio Luján: ¿Sorprendente que te haya metido aquí, no? Y sé que capaz la emoción conectada al color no sea la mejor del mundo –avaricia- pero, pesé a todas nuestras diferencias, pesé al hecho que uno de tus hobbies sea atormentarme y molestarme constantemente, pesé a que te burles de mis creencias y una de tus frases favoritas sea “Consíguete amigos más geniales y anda a discotecas” quiero decirte que te aprecio. Eres mi hermano, y eso no lo cambia nadie. Y te admiró. Puedes no creerme pero admiró tu tenacidad para lograr lo que quieres. Claro, muchas veces lo llevas al extremo con la filosofía de “al diablo los demás, aquí importo yo y nadie más, jodanse” pero la esencia de ese sentimiento de “no voy a ser alguien a quien pisoteen” me motiva bastante. Somos más parecidos de lo que la gente creé. Solo decir que pese a todo te aprecio bastante y que si me necesitas, estoy ahí. La familia nunca se abandona.

Alejandra C: La persona en la que más confió y quién puede hacerme cambiar de parecer en muchas cosas. Tiene el corazón más grande de todos y es una excelente persona. Es inocente en su forma de pensar y no considera mucho las consecuencias de sus actos, mientras yo sobre pienso las cosas usualmente. Pero pesé a todas las diferencias, o probablemente debido a ellas, me sorprende constantemente y me hace muy feliz. No sé que más decir realmente. Realmente admiro tu inocencia, y tu capacidad para no dejar que las cosas malas afecten tu vida, el hecho que siempre te concentras en lo positivo y que las cosas malas las aceptas, no te escondes de ellas, sino simplemente las ves en los ojos y dices “no me van a traer abajo ni malograr el día”. Es algo que desearía poder hacer. Gracias por estar a mi lado.

Tal vez soné repetitivo, pero que puedo decir, he tenido la suerte de conocer excelentes personas y de tener maravillosos amigos :)

Y también quería mandarles saludos a aquellas personas que he conocido recientemente, a aquellos amigos que perdí y aquellos que se fueron pero regresaron, personas que son mis amigos pesé a que no hable con ellos mucho últimamente. Saludos Carlos, Dayanne, Joseline, Mauricio, Arturo, Mariel, Mosa, Susie, Fonseca, solo quería decir que gracias por haber participado –no importa si brevemente o por un periodo largo de tiempo- en mi vida, y que, pesé a que puede ser que tengamos múltiples diferencias, agradezco haber conocido a todos ustedes y han influenciado en mí aunque no lo crean- Creo lo mejor de todos ustedes y aún si no me consideran su amigo que sepan que siempre estoy dispuesto a ofrecer una mano si me necesitan.

¡Saludos a todos y ojala estas palabras sean de su agrado, cuídense!

lunes, 4 de julio de 2011

Superboy: El Chico De Acero


Cerré el comic y tomé una bocanada de aire.
Como he demostrado con anterioridad, soy un fan del personaje de Superman. Algunos dirían que llevo esto al grado de obsesión, y probablemente no estén muy lejos de la realidad, pero creo que nunca he dicho que también soy un gran fan del personaje de Superboy.
Conner Kent es un clon joven de Superman, tiene alrededor de 16-18 años y posee casi todas las habilidades del Hombre de Acero, más una que este no tiene. Como es obvio no es un gran héroe como Clark, pero es un buen chico tratando de hacer lo correcto y que sigue adelante ante cualquier situación.
Si bien el personaje es interesante por el análisis de cómo un joven trata de seguir los pasos de Superman – es un “hecho” que eventualmente Conner tomara el manto de Kal – hay otro aspecto del personaje que es el que llama más aún la atención. Aparentemente clonar a un kryptoniano es muy difícil, al grado que para lograr la creación de Conner los científicos encargados tuvieron que inducir el ADN de un ser humano para estabilizar al clon. Este humano es Lex Luthor.
Así es, Superboy es un clon de Superman y Lex.
Lex logra lavarle el cerebro al joven y controlar su voluntad, lo manda atacar a sus amigos y causar grandes destrozos. Eventualmente Conner se libera pero el trauma psicológico hace que se recluya del resto del mundo, temeroso de lo que puede llegar a hacer. Con el tiempo Conner se ve envuelto en una crisis interplanetaria, donde muere peleando contra un Superboy corrupto de otra realidad. Muere como un héroe.
Obviamente, como es usual en los comics, el personaje revive. Y es ahí donde empieza la historia que acabo de leer.
Con otra oportunidad de apreciar la vida Conner decide ir a vivir con Martha Kent a Smallville, donde también asiste a clase en la escuela local. Decide reincorporarse a su antiguo equipo de héroes y tratar de hacer lo mejor que pueda con su vida. Lo curioso es que durante la duración de la historia vemos que Conner tiene una lista que tiene como título “¿Qué hizo Superman?”. Superboy está tratando de recrear la vida de Clark, está intentando hacer todo lo que este hizo para tratar de ser como él.
Debo enfatizar que esta es una de las partes que más me gusta de la historia. Como fan que soy –y sin importar que tan ridículo suene- yo también llevó una lista mental de “¿Qué haría Superman?”. El personaje es un símbolo de todo lo bueno que puede llegar a ser una persona, es alguien que siempre hace lo correcto, entonces me fascina que un personaje tenga esto en consideración cuando comete acciones en su día a día. Por eso es que me puedo identificar con Conner, porque está tratando de tomar las mejores decisiones posibles, porque está en el viaje del héroe. No es Superman, pero está siguiendo su ejemplo y trata de hacer lo mejor posible.
Pero mientras avanza la historia también vemos que Superboy tiene otra lista, una titulada “¿Qué es lo que haría Lex Luthor?” Y aprendemos que no solo Conner trata de ser como Clark, sino que trata de alejarse lo más posible de su otro “padre”. Trata de ser lo mejor que puede porque tiene un miedo profundo a ser “el malo de la historia”.
Y eso es porque creo que el personaje de Superboy es tan genial. Porque yo también tengo un miedo profundo a no lograr convertirme en la persona que deseo. Porque yo también quiero tomar las mejores decisiones posibles. Porque realmente me asusto cuando me veo a mi mismo pensando o tomando decisiones que van en contra de lo que aspiro. Al igual que Conner yo también tengo un ídolo, un ideal que quiero seguir, uno con el cual me identifico, pero sé no soy perfecto y cometo errores.
Y al igual que Superboy, muchas veces me he visto poniendo un “visto bueno” en la columna de “¿Qué es lo que haría Lex Luthor?” Y lo peor es que ahora ultimo, veo que los vistos buenos en la segunda columna se acercan cada vez más y más a los de la primera.
Es algo muy interesante realmente… ¿quién no lidia con este tipo de decisiones todos los días? Todos tratamos de controlarnos, de no decir cosas que puedan ofender a los demás, de tratar de ser amables, de tratar de ser las mejores personas que podemos. Pero a veces la fregamos. A veces somos crueles y hacemos daño a otros. Muchas veces no nos controlamos. Eso es lo que me agrada de este personaje, trata de vivir a las expectativas que tiene de sí mismo, pero muchas veces falla. Pero trata de controlarse y tomar las mejores decisiones posibles, pese a que crea que su naturaleza le dicta ser malo. Otro punto a favor es el estudio de lo que significa ser bueno o malo… ¿es algo biológico o algo personal? ¿Las personas nacen malas o crecen para volverse así? ¿Si lucho contra mí mismo para tomar las decisiones correctas, si hacer algo bueno me cuesta trabajo y sacrificio- considerando que ser egoísta es tan fácil- estoy bien o mal? ¿Cómo reconciliar esas dos partes de la personalidad, aquella que te inclina a ser egoísta, superficial y desinteresado en los demás y aquella otra que sabe que es lo correcto y te urge a hacer esto?
Ciertamente preguntas muy interesantes. Algunas de ellas rondan por mi cabeza de vez en cuando.
Superboy: El Chico de Acero sin embargo no es tan solo una historia introspectiva sobre Conner, sino que también nos muestra como este trata de comprender a Lex. Trata de entender que es lo que lo hace tan corrupto, trata de ver su punto de vista.
Hasta que punto nuestros padres influyen en nuestras vidas parece ser otro de los temas en este libro. ¿Cuánto de ellos somos nosotros? Es algo que creo todos nos hemos preguntado en algún momento, en especial cuando vemos algo de nuestros padres que no nos gusta, cuando los vemos cometer errores. ¿Estamos condenados a repetir los errores de nuestros padres, ya que estos rasgos que tanto nos disgustan podrían ser genéticos, o podemos aprender de estas lecciones y ser mejores?
Debo admitir que desde el divorcio de mis padres desarrolle un terror total a las relaciones amorosas. Si bien mi creencia de “para mí el amor no existe, no hay una chica para mí ahí afuera” venía de mucho antes, el divorcio me creo la idea de “¿Qué pasa si tengo una relación y acaba de forma terrible?” “¿Qué pasa si le saco la vuelta?” “¿Qué pasa si ella me saca la vuelta?” “¿Y sí luego de unos años descubro que ya no me atrae la persona, que hago?”. Y estas no son las únicas dudas que me atacaron.
Seré sincero: Amo a mis padres. Los adoro y creo que les debo demasiado y que nunca podré darles de vuelta todo lo que me han dado a mí. Mi madre me enseño a ser correcto, justo, a pensar en los demás y tratar de ser la mejor persona que pueda todos los días de mi vida, realmente, y en especial en los últimos años, ella ha sido un modelo a seguir y mi centro moral. Mi padre me ha enseñado que ser perseverante da frutos, que no te debes dejar traer abajo si otras personas no creen en ti o hablan mal de ti…que la única persona que realmente puede decidir tu futuro es uno mismo, me enseño que con esfuerzo y dedicación los sueños se pueden volver realidad. Pero, aún si puedo ver todo esto en ellos admito que se equivocan. Bastante. Los he visto cometer errores múltiples veces, los he visto decir y hacer cosas con los que nunca estaré de acuerdo. Los he visto en lo más bajo y en lo más alto. Pero debo admitir que pensar que puedo cometer los mismos errores que ellos me aterrorizaban. Pensar que rasgos de su personalidad que los habían llevado a aquellas decisiones podrían ser genéticos, y que por ello yo podía terminar igual…esa idea solía mantenerme despierto en las noches. Recuerdo algunas conversaciones con mi enamorada al respecto en las que ella trataba de calmarme respecto a esas dudas, nunca lográndolo por completo.
Y por eso es que leer “El chico de Acero” me hace recordar tanto a mí mismo. Porque yo solía estar con las mismas dudas respecto a quién soy y quién deseo ser. Porque me podía ver reflejado en Conner y en su deseo de ser mucho más de lo que es actualmente.
Sin embargo, otro de los aspectos más interesantes del comic es la poca presencia física que tiene Superman, solo una escena en toda la historia y ahí acaba. En el resto de la historia es un ideal, la recompensa por superar todos los retos. En cambio Lex, en un ejercicio muy interesante, sí comparte el libro con Superboy. ¿Y no es que el mal influye en muchos aspectos de nuestra vida? Lo incorrecto, lo inmoral esta siempre ahí, sonriendo y mostrándose en cada vuelta, en cada decisión que se toma. Lex toma un rol mucho más físico porque lo que representa es más “real”, es más “humano”. En cambio Superman, que representa el bien y el camino moral, está más restringido a la ideología, a la idea del bien mayor.
Y es que muchas veces es más fácil dejarse llevar por los instintos, por los deseos, por el egoísmo, que tomar el camino más duro. Porque la vida es cruel, porque la vida es dura e injusta. Porque, como leí una vez por ahí, mientras uno crece, se va desilusionando más de la vida.
Pero, tal como Superboy cuando ve que tan cruel puede llegar a ser Luthor, debemos llegar al punto en que decimos “Basta”. “Nunca seré así”. Conner se ve tentado a eliminar a Lex, pero no lo hace. Porque sabe que no es lo correcto. Porque sabe que rebajarse al nivel de este no lo hace mejor, más bien, lo hace traicionar todo lo que está intentando proteger.
El libro acaba de la forma más genial posible. Superboy lanzando sus listas al fuego, diciendo que no es ni Lex Luthor ni Superman, es su propia persona. Y si bien ese final sería muy bueno de por sí, el autor se supera a si mismo demostrándonos que uno puede tener un modelo a seguir, pero siempre recordar que no se debe tratar de copiar a la persona, sino seguir las buenas enseñanzas y tratar de ser mejor cada día.
Y esa es la misma resolución que llegué yo. Las dudas, el pasado, todo eso se deja atrás. Cada uno es su propia persona y forma su propio destino. Por mi parte, yo ya superé todas mis dudas, viviré el día a día y trataré de ser mejor que el día anterior, sin preocuparme tanto por el pasado o por el futuro.
Porque al final, ¿Qué es lo que hizo Superman?...
Fue Superboy.