viernes, 26 de agosto de 2011

Viernes de Flashpoint

Historia 1: Carlos Guerrero


Historia 2: Miguel Cueva


Lima, 09 de marzo de 2008

(Un examen de admisión difícil, quizás el más difícil de los últimos años. Las vacantes disminuyeron en un 15%. El presupuesto para la educación se ha reducido considerablemente y la perspectiva para los siguientes cinco años no es buena. Desde que la Bolsa de Valores de Lima colapsó y la inflación comenzó a dispararse, el Gobierno Central decretó el estado de emergencia en todo el país.

Los capitales empiezan a retroceder y se estima que para fin de año la economía se habrá detenido por completo. La crisis global ha llegado al fin al Perú.)

- El examen ha terminado. Coloquen sus lápices sobre la mesa, manos juntas. Usted señorita, póngase de pie y ayúdeme a recoger las cartillas de aquella fila. ¡Silencio, por favor; silencio!

Resoplas. Quisieras continuar; te han faltado algunas preguntas de la parte de ciencias. Arrugas el entrecejo. En verdad, has dado todo de ti. Aunque en el fondo, como suele ocurrirte, sientes que no ha sido suficiente. La palma estirada frente a ti parece una invitación a tomarla. La chica se queda observándote un instante antes de dejar caer los ojos sobre tu cartilla. Crees haberla visto sonreír, durante un segundo. Estiras la mano. Ella pasa a tu lado; no te atreves a voltear. Mierda, piensas, pero no sabes por qué lo has pensado.

- Pueden salir. En orden, por favor.

Afuera te confundes entre la multitud. Quisieras quedarte allí para siempre; flotando en la masa irreconocible de gente que ha tomado la calle. Libre de preocupaciones. Libre de todo. El camino a casa es largo y sabes que nadie te está esperando; ni mamá, ni tus hermanos. Estás solo. Estás verdaderamente solo.

Lima, 15 de junio de 2008

- Cuando me enteré me dio gusto. No te dije nada, pero me daba gusto que lo hubieras conseguido.

- ¿Creías de verdad que iba a lograrlo?

Él negó con la cabeza y antes que molestarte apreciaste su sinceridad, su arrogante sinceridad. Hubo un tiempo en el que él y tú no se habían dirigido la palabra. Recordaste aquella noche, sentado frente al monitor, esperando los resultados. No te habías hecho ilusiones e incluso habías pretendido que no te importaba. Pero sí te importaba. Y tenías miedo.

- Todos tenemos miedo alguna vez. Es natural.

- Tan natural como el hecho de que volvamos a ser amigos.

- Nunca dejaste de ser mi amigo.

Callaste. Observaste a Guerrero y muy a tu pesar te preguntaste si en el fondo aún no guardaría algún rezago de resentimiento contra ti. No recordabas bien el motivo por el cual se habían alejado y estabas seguro que él tampoco; pero aún así no podías dejar de sentir que el tiempo y la distancia se habían encargado de erigir un muro entre ustedes que por el momento parecía infranqueable.

Las clases se habían suspendido desde mayo por la Huelga General de trabajadores y solían juntarse por las tardes para discutir sobre las tres clases de filosofía que alcanzaron a tener antes de que cerraran las aulas. En aquel momento aprovechabas para intentar algún acercamiento. Necesitabas una confirmación de que ambos estaban definitivamente en paz. Pero a veces Guerrero simplemente no parecía…

- Sentir miedo es natural- retomó, sacándote de tus pensamientos- Yo tengo miedo en este momento.

- ¿Miedo de qué?-preguntaste intrigado.

- Del futuro.

Lima, 27 de marzo de 2009

(A raíz de los disturbios en la capital y las ciudades del interior se ha declarado la Ley Marcial en todo el país. Las protestas han sido reprimidas salvajemente por la policía y varios líderes de la oposición han sido encarcelados bajo sospecha de incitar la sedición y el vandalismo.

Así mismo, bajo el régimen de excepción, las garantías constitucionales han sido abolidas y todos los días cientos de personas son detenidas “extraoficialmente”. Las denuncias por desaparición van en aumento. Mario Vargas Llosa comentó desde un foro en España: “Nunca el panorama ha sido tan gris para el Perú desde 1992.”.)

- Es casi una niña- exclama sorprendido el Comisario Hal al descubrir el cuerpo.

- La encontraron por la mañana en un terreno baldío cerca de la vía de Ramiro Prialé. Tengo entendido que también se le ha asignado este caso.

- Sí. Al parecer existe una conexión con los otros. ¿Tiene el diagnóstico?

- Huesos de los pies fracturados, tabique roto, perforaciones a la altura del tórax. Extracción de los órganos de la cavidad pélvica. Igual que los anteriores.

Debía tener quince años a lo sumo y a pesar de su estado, conservaba intacto un aro de plata sobre lo que debía haber sido la nariz. El otro había sido un vagabundo y antes que él una pareja de ancianos. Sin embargo; ninguno había ofrecido un espectáculo tan terrible a sus ojos como el cadáver de la pequeña. Hal apartó la vista, asqueado.

- ¿La han identificado?

El forense negó con la cabeza.

- ¿Cree que es por los órganos? El hombre que trajeron hace unos días tampoco tenía los riñones y el hígado. ¿Es posible que lo hicieran por eso?

El médico se acerca a la camilla y vuelve a cubrir el cuerpo. Se dirige al pequeño lavatorio y se quita los guantes.

- No veo otro motivo - contesta sin darse vuelta- para que alguien le hiciera eso. ¿Hay algo más en lo que pueda ayudar?

- ¿Ha encontrado huellas, cabellos o algún rastro del agresor?

- Nada. En eso parecer ser un experto. – y agrega- Pero en los cortes no es más diestro que un carnicero. Los ancianos de la semana anterior tenían restos del riñón esparcidos por la pelvis, producto de una mala incisión. Pero esta vez parece que no se equivocó. El agujero es igual de tosco que los anteriores, pero no dañó los órganos que planeaba retirar. Lo único que puedo colegir de todo esto es que la operación de extracción no la realiza un médico.

Hal asintió, dio las gracias y salió del recinto. Mientras desandaba el camino por los pasillos de la morgue las palabras del forense parecieron multiplicarse en su mente…”esta vez parece que no se equivocó”…De alguna forma aquello solo le remitía a un único e inequívoco pensamiento.

- Está mejorando- susurra para sí mismo.

Lima, 23 de marzo de 2009

Tú eras una buena persona. No eras malo, tal vez egoísta y pretencioso pero ciertamente no eras malo. Es decir; en diferentes circunstancias tal vez no hubieras hecho todo lo que hiciste.

Nadie tiene esa clase de sueños. Son las cosas que pasan a tu alrededor, las situaciones las que te condicionan y te transforman en algo que jamás hubieras creído. Quién habría pensado alguna vez que un chico llamado Jair Luján pudiera haber llegado tan lejos. Con Guerrero ha de haber sido igual.

Y sin embargo; siempre te lo estás preguntando y en tu interior no encuentras la manera de llenar aquel vacío que te produce el no saber: ¿Las cosas han podido ser distintas?

Si las clases hubieran continuado, si el país no se hubiera ido al abismo, si aquella mañana de abril Guerrero y tú se hubieran visto y hubieran pasado de frente sin decirse nada.

Porque, sinceramente, no lo hacen por dinero. El dinero es algo secundario, accesorio. Es la sensación de control, de estar por encima de las reglas. Y sobre todo, de estar por encima del miedo y de la muerte.

Cuando conocieron a Matty y les ofreció el trabajo no dudaron en aceptarlo a pesar de lo que implicaba. Fueron las circunstancias, ¿verdad? El llevar casi un año pateando latas, sin la posibilidad de conseguir un empleo, con hogares destruidos por la crisis económica que demostró lo que una y mil veces habían oído pero se negaban a creer: Que el hambre es más fuerte que el amor.

¿Quién podría culparlos? ¿Quién podría acusarlos por intentar tomar el control de sus vidas haciendo algo que en una situación normal habrían rehusado siquiera pensar? Además existía un cierto placer antes y después de haber terminado el trabajo. Al leer las noticias del periódico y descubrir lo lejos o cerca que el resto de personas estaba de la verdad. Y luego fingir sorpresa.

Y si la policía quería culpar a alguien que culparan al Gobierno, a los políticos y a todos aquellos que les habían quitado las oportunidades de poder ser buenos ciudadanos, de poder ser hombres felices.

- ¿Estás listo?- Guerrero te observa.

Respiras lentamente. La visión de aquel cuerpo desnudo te provoca un ligero estremecimiento. Pero aunque tienes muchas dudas, poco a poco va tu mente se va despejando.

Apoyas el bisturí sobre la espalda, con delicadeza. Has fallado antes, pero algo te dice que esta vez será diferente. Aprietas los dedos lo más que puedes. Comienzas a cortar...


Lima 05 de agosto, 2010

- Trabajé en la policía cuando era joven, allá por los ochentas. En ese tiempo existían buenos policías. Ahora son todos una sarta de incompetentes. En buena hora conseguí este empleo.

- Parece que le va bien. ¿Vende mucho?

- Como nunca antes se ha vendido. La crisis se ha tumbado todo menos a la prensa. La gente está ansiosa por saber qué pasa. ¿Ve esos dos armazones? Hace unas horas han estado llenos de periódicos. Es la tensión, sabe, la incertidumbre y por supuesto; el Destripador…

- ¿El Destripador?

- Sí, un desalmado, uno de esos que no han sido paridos por una mujer. El otro día atacó a una pareja y los despellejó vivos. Al parecer antes de destriparlos se bebe su sangre. Es una especie de ritual.

- Ya veo.

- Sabe; en mis tiempos un tipo así habría sido atrapado casi de inmediato. Teníamos un olfato más fino, y no teníamos computadoras que hicieran el trabajo por nosotros. Éramos unos verdaderos sabuesos, modestia aparte. Yo incluso todavía conservo algunas habilidades. Como un sexto sentido. Hay formas de mirar, de caminar, de sostener las cosas que no me pasan inadvertidas.

- ¿Cree que si el Destripador viniera un día a comprar a su tienda podría identificarlo?

El hombre frunce el ceño. Ha de haber notado la ironía implícita en la pregunta. Es decir; ha sido un policía, tal vez no has debido…

- Por supuesto.- sonríe con suficiencia después de unos segundos- Es más, a veces tengo la impresión de que tengo alguna idea de cómo es. Un metro noventa, moreno, de hombros anchos y fuerte, muy fuerte. Ah y oiga esto, aunque todos lo hayan desestimado estoy casi seguro que es un estudiante de medicina si es que no un médico profesional.

- Lo tiene bien pensando- admites devolviéndole la sonrisa. – Gracias por la revista. Lo veo mañana.

- Gracias a usted y recuerde mis palabras; el tiempo seguro que me dará la razón.

Asientes, pagas y te das la vuelta. Cuando terminas de doblar la esquina y el quiosquero te pierde de vista lo dejas salir. Guerrero te observa extrañado a través de las gafas negras. No entiende por qué de pronto has comenzado a reírte a carcajadas.

¿Fin?




Los recuerdos, las imágenes y las voces regresaban a mi mente. Recuerdos de antes de la caída del mayor imperio de toda Eurasia. Ya no quedaba redadas secretas, ni trabajos de "limpieza" que deba hacer, todo había quedado atrás, lo que había aprendido desde que tengo memoria: mi profesión, asesino. Mi señor a quien servía fue "limpiado" por otro como yo, una muerte sin honor, todo en ruinas, salgo del lugar, busco cambiar, pero aún sin rumbo preciso, trato de sellar todo mi "yo" anterior, quizás por eso decidí no usar nunca más mi arma, y comencé un viaje través de lo que era un nuevo mundo... Los tiempos siempre cambian, pero en este estado de recesión y desconcierto viene bien en mi búsqueda y viaje, llegan a diferentes puntos del pueblo de Pompoko tecnología nunca antes vista por el hombre de este continente. Me detengo a descansar, mientras veo que algo vuela no muy lejos de mí que...

Cae en mi cabeza y el dolor me despierta de inmediato, me dormí unos minutos después de leer los 13 tomos de un genial manga, era acerca de un cuaderno que podía matar a las personas con solo escribir sus nombres en el, si bien, esta extraña arma no me llamó tanto la atención como sí hizo el protagonista, la persona que usa el cuaderno. Él trata de eliminar a todos los criminales y asesinos peligrosos para crear un nuevo régimen mundial sin delincuencia, pero a base del miedo, sin darse cuenta que a la larga él se convertiría en el criminal más buscado, pero a la vez respetado y venerado por casi todo el mundo, se creaba un nuevo orden... Seguía mi lectura, a pesar de que, el tercer despertador sonaba y ya era tiempo de tener las cosas listas, aunque no había necesidad de ello, tenía todo lo necesario en la mochila desde la noche. Salí de casa minutos después. Al llegar, el frío de la mañana se sentía un poco más, seguro era porque aún era agosto y no me había dado tiempo para descansar lo suficiente o seguro porque mi casaca de Akatsuki ya estaba algo gastada, bajo mientras paso cerca de a entrada de la facu de ciencias, camino para la cepre, pero me doy cuenta que... En realidad, es algo tarde y que la puerta estaba a punto de ser cerrada. Bueno, pienso... al menos tendría minutos libres para pensar en más en lo que me gustaría escribir sobre cuadernos que matan gente y sobre sueños que se podrían convertir en futuros fanfics, pero algo interrumpe mi silencio...

- Rayos! gritó ella, casi deteniéndose de manera intempestiva en la puerta, llevaba una casaca demasiado grande para ella, era de esas de Naruto con nubesitas rojas, al igual que la mía.

Jair la había conocido por un trabajo grupal en el curso de Lectura crítica en la se debatía "Si los X-men fueran reales, cómo debería actuar el gobierno -aislarlos? o vivir en comunidad?"-, Jair recordaba ese dibujo en su infancia, pero lo que le llamo la atención fue el comentario de ella: "a mí me gustaría vivir en comunidad con los X-men, seguramente sería amiga de Bestia y que seguro se iría de juerga con Wolverine y con ciclope." si bien le pareció algo fuera de lugar, algo hilarante, le cayo bien desde ese entonces y se hicieron amigos.

- Otra vez tarde, ee!! ya nos van a quedar pocas horas!!! Y encima olvide traer las hojas para los juegos lógicos T.T

- lol, que mal Aunque yo tengo algunas copias aquí, fácil que podemos terminar antes de que nos abran la puerta, ya que les gustan tener a sus alumnos afuera y con este frío ¬¬ Al abrir la puerta recibimos una suspensión que nos manda a la sala de estudios y allí mientras converso con ella, se me van ocurriendo a modo de imágenes sueltas parte de mi historia...

Flotan a modo acompasado, no parecen ser plantas ni animales, que acaso llegué a lo que antes nadie había llegado o simplemente estaba haciendo proyecciones de fantasmas del pasado, comienza la lluvia, el silencio llega y todo parece ser más tranquilo que antes... Los fantasmas regresan a mi mente y despierto y alguien también que busca refugiarse de la lluvia aparece junto a mí.

Después de clases fui a Arenales, para recoger algunos tomos del manga Monster, un manga policial bastante interesante que mezclaba temas religiosos del Apocalipsis y los últimos años del régimen nazi. Mientras voy a la tienda, me encuetro con varios cosplayers, eso me pareció un poco raro, ya que aún no era domingo, al parecer son gente de un foro o algo parecido, siempre he tratado de sre tolerante, pero... Si hubieran visto lo que vi, jajaja, eran más que intentos fallidos para parecerse a los personajes, había una señora de mediana edad que llevaba un traje de Sailor moon, aunque más aprecia una mezcla extraña de Yola polastri y la tigresa del oriente. Además estaba un tipo que llevaba puesto un buso naranja y por la gordura más parecía una enorme naranja, pero por el uso de demasiado gel y tinte amarillo supuse que era Naruto. Pasando la línea de vida otaku bordeando lo que podría considerarse "gracisoso", llegué a la tienda allí me encontré con los nuevos tomos, ah... Viñetas de felicidad en blanco y negro, era una vaina esperar esto, en especial porque en las aduanas se demoran un egg traer las cosas de Japón, me siento cómodo en una de las bancas y me pongo a leer mientras todo se pone más animado a causa de algo de fanservice-cosplay, era un crossover extraño de Sailor venus y Naruto. Termino mi lectura y recibo una llamada, vienen algunos amigos, mientras que espero unos minutos observo un poco a los cosplayers...

Me parece muy extraño encontrar a una joven en una zona tan alejada de los caidos muros del imperio, su nombre es Rin y no parece debilitada ni nada, seguramente empezó su viaje hace poco, tiene muchas provisiones, pero no hay ninguna aldea cerca de donde estoy. debo decir que me parece un poco sospechosa.

- Es extraño encontrar a alguien que viaje solo en estos días, le dije.

- Lo mismo digo, supongo que en estos días es común que varias personas comiencen a viajar, a pesar de que dicen que los cambios serían positivos para todos, no hay nada más que caos y desorden. Aunque este caos también se puede notar en el interior de las personas. quienes después de llevar una vida bajo la siempre protección y vigilancia no saben qué hacer ahora, solo van de lugar en lugar...

- Es cierto -me sentí un poco aludido, yo no buscaba ir de lugar en lugar, yo trataba de encontrar un lugar mejor-... Lo siento, pero debo seguir, aún llovia, pero no quería estar por mucho tiempo en es lugar.

- Por qué la prisa, Rem, me miro con una mirada que se me hizo familiar.

- La miré de frente, le pregunté por qué sabia mi nombre.

Ella no respondió a la pregunta y tomo mis manos y me dijo: Puedes cambiar, puedes ser una mejor persona y poder llevar una vida mejor, lejos de la violencia a la que le acostumbraron a vivir... Tú puedes vivir en paz y llevar la paz...

-Quise decirle algo, pero se desvaneció con la lluvia...

En mi habitación ya al día siguiente me quedaba con pocas ideas de cómo continuar el texto...Hasta aquí llega la historia, pero no hay cambio en personaje, aunque debo decir que Rem me recuerda mucho a Kenshin, pero con más problemas mentales y con espíritus que le jala las patas, seguro si puedo leer algunos tomos sueltos de mangas antiguos, pueda darle un mejor desarrollo, pensó Jair. Dentro de tantas historietas que estaban en su estante, encontró una muy antigua, estaba forrada con vinifan y tenía hasta una pequeña dedicatoria. Era el manga, el primer manga que tuvo Jair y que fue regalado por una amiga a la que le tenía mucho afecto. El manga estaba en inglés y de allí saco una cita que le gustó mucho y pensó en usarla en una parte de su texto:

"Though I did not know the place,

I set out to find the land of my dreams,

Having arrived at the land of my dreams,

I found that I did not know the place."

(Kino no Tabi)

Jair hizo una mueca, que era su sonrisa, siguió escribiendo, luego recibió una llamada de la chica otaku de polera de nubes rojas, cogió muchas hojas sueltas y algunos bosquejos y salió de la habitación pensando de que podría darle un mejor desarrollo al personaje, una visión un tanto más positiva y esperanzadora.


viernes, 19 de agosto de 2011

El Camino A Flashpoint


“Debido a la persona que eres ahora creo que debo ser sincero contigo…”

Así empezó una conversación con Carlos Guerrero, un compañero del colegio al que no veía en años. Esa frase me hizo recordar la cantidad de ocasiones en las que personas que había conocido hace años me decían que en los últimos tres o cuatro años, había cambiado de sobremanera.

Para algunos había cambiado mi naturaleza, para otros, por fin había dejado a mi verdadero yo salir.

Me puse a pensar en todos los sucesos que me habían llevado hasta el día de hoy, días tristes, días felices, días horribles, días maravillosos. Cada uno de ellos había aportado un poco a hacerme la persona que soy hoy, no necesariamente alguien de quien estoy orgulloso ser, pero tampoco –creo- soy tan malo.

En el colegio era…diferente. Me burlaba de personas, y yo también era blanco de bromas. No mentiré, no era el “malo” de la promoción, no era el “chistoso” ni nada por el estilo, realmente dudo que fuera el “algo” de mi promoción; solía pasar desapercibido, y me esforzaba en tratar eso, trataba de llamar la menor cantidad de atención posible a mi persona.

Y a veces era cruel con otros, hasta ahora lo soy en ocasiones, recuerdo claramente que cuando tenía 6 o 7 años un grupo de niños me estaban molestando, y una niña a la que apenas conocía se acercó y les dijo “No lo molesten o le diré a la profesora”.

Los niños se fueron. Ella se quedó.

¿Yo que hice?

“¡No necesito una niñera!” le respondí, antes de darme media vuelta y poner mueca de molestia. Ni más decir que esa fue la ultima ocasión en la que alguien me defendió en el colegio.

Durante muchos años me sentí culpable al respecto, hasta que un día me encontré almorzando con aquella niña, ahora había crecido-igual que yo- y nos habíamos vuelto mejores amigos. Le hice recordar esa anécdota y le pedí perdón.

“Vaya, no te preocupes, paso hace años, yo ni me acordaba”

“De todas formas, es algo que siempre me molesto y nunca tuve la oportunidad de pedirte perdón por ser tan idiota. Ni tampoco la oportunidad de decirte gracias…así que, gracias”

Continuamos comiendo como siempre, y hasta hoy en día, somos mejores amigos.

Yo diría como hermanos realmente, y estoy seguro que ella diría lo mismo. En otra vida, fuimos hermanos…y aún ahí le seguía diciendo Aledrama.

Cuando le conté toda esa anécdota a mi enamorada ella se rió y luego me golpeó en el brazo por ser tan malo de niño. Me dijo que debería disculparme, a lo cual le contesté que lo había hecho hace años. Luego, le seguí contando de mi infancia, de las cosas bonitas, feas y horribles. De aquellas cosas que recuerdo con una sonrisa en mi rostro y de aquellas que recuerdo con aceptación, no tristeza, no con deseos de no recordar, sino aceptando que esas fueron las cartas que me dio la vida y que había que seguir adelante. Con optimismo y amor por los demás todo es posible, es lo que digo yo.

“Me alegra que cuando te hayas sentido deprimido hayas escrito un post demostrando cuanto aprecias a tus amigos en vez de un post triste, eso es muy astuto de tu parte, y demuestra la influencia que Superman tiene en ti” Es lo que me comentó Isaac cuando leyó mi post. Hace unos meses él aceptó que cuando éramos más jóvenes era un terrible amigo, pero que ahora era diferente. “No eras tan malo, estoy bromeando. Pero sí, ahora eres más genial” Me comenta mientras come palta y ve la televisión.

No hace mucho tuve una conversación con Guerrero acerca de que si las personas nacen malas o se hacen malas y él me comento su creencia de que a veces, la naturaleza de una persona es actuar de forma incorrecta o violenta.

“No es por nada, pero si alguien debería de estar fregado por las experiencias de su niñez, deberías ser tú” es lo que me comentó para poder argumentar su punto. Eso me hizó recordar a cuando personas me dicen que es extraño que, debido a las experiencias que he pasado, sea como soy hoy.

Una vez leí una cita en la que decían “No cambiaría nada de mi vida, porque las experiencias por las que pasé me han hecho la persona que soy hoy” Eso es algo en lo que yo pienso a menudo, realmente, no creo que valga la pena mucho lamentarse por el pasado. Lo hecho, hecho está, solo se puede seguir adelante y nada más.

Pero, también soy un escritor de ficción frustrado, me gusta pensar en historias, ficciones, y demás. A veces mi imaginación me gana y me logra hacer pensar como las cosas podrían ser diferentes. ¿Si esto hubiera pasado, cuales hubieran sido las consecuencias? ¿Sí hubiera reaccionado de esta forma, que hubiera pasado? De repente, me ponía a pensar en sucesos que habrían sido realidad si hubiera reaccionado de cierta forma en un momento determinado, si hubiera o no dicho algo en tiempos específicos.

Una gran fuente de inspiración para todas estas ideas fue la mini-serie de comics recientemente sacada a venta llamada Flashpoint- es de su preludio, “The Road to Flashpoint” de donde saqué el nombre para este post- que narraba la historia de un universo paralelo donde las cosas eran diferentes. Una cita que me fascinó fue esta: “Parte de la idea de Flashpoint es que tan poco se necesita para crear grandes cambios. Hay cosas que son totalmente diferentes desde el inicio y eso cambia a los personajes, siguen siendo ellos mismos pero algunos tienen sus aspectos más oscuros resaltados. Algunos no hacen cosas heroicas pese a que su naturaleza heroica les diga que lo hagan. Parte de lo divertido es tomar esos elementos y ver como se reacciona ante ellos”

Pensando en todo eso, me di cuenta que no tenía un tema definido para el blog por ahora, así que decidí aplicar todas estas ideas en el blog. El año pasado se subió un escrito con la colaboración de varias personas, y disfrute de sobremanera esa colaboración creativa y narrativa, por lo cual decidí repetir el mismo proceso este año, solo que expandirlo y tratar de hacer algo diferente.

Así que con esto en mente, me acerqué a diferentes personas, explicándoles todo esto y preguntándoles “¿Si algo cambiara en mi vida, como crees que serían las cosas? ¿Qué tan diferente sería nuestra interacción si algo hubiera sido diferente?” Las respuestas que recibí fueron las que esperaba, todos se apuntaron al ejercicio, cada uno tratando de crear la historia más interesante que pudieran, y dejando ver en ellas sus puntos de vista respecto a la naturaleza de las personas y la amistad.

Así que este es el preludio para mi propia-y pequeña-versión de Flashpoint (por ello el “Camino a…”). Debo decir que me agrada este proyecto, y me agrada colaborar con otras personas en el blog, sé que es un poco bizarro o geek, pero a veces escribir (y leer, me imagino) Persona se puede volver tedioso, así que esta estas son unas especies de vacaciones, créanme cuando digo que los textos son entretenidos y que valen la pena leer, así que espero que se puedan dar una vuelta por aquí. Y no, todas las historias no son oscuras o tristes, y a diferencia del año pasado; no muero en estas historias – o por lo menos no en todas, creo. Hay de todo; desde comedia hasta introspecciones que me hacen dar cuenta que hay personas que me conocen más de lo que yo sabía.

Siempre se ha dicho que una imagen dice más que mil palabras, entonces, dejo un pequeño adelanto de lo que se podrá encontrar en el siguiente post (con un resumen debajo de cada imagen para que se hagan a la idea de que van) :

Él no era una mala persona…Pero las circunstancias aquella vez cambiaron…Una decisión que cambiaría el rumbo…Y crearía un futuro diferente…


Jair Lujan se convierte en un famoso escritor de cuentos de terror después de ser expulsado de la universidad, pero su fama vendría con un descubrimiento increíble que lo llevaría a la locura.

"No puedo creer que hayas logrado arrastrarme hasta aquí, estamos en la mismísima boca del infierno" Nuestro no-superhéroe favorito más una discoteca, chicas borrachas y un chico que busca asesinarlo es la fórmula que generara la tormenta perfecta.

Cuando pones a Jair en un curso con Aledrama, puede ser que sea una vida un poco mas dramática de lo que él esperaba(o podía manejar)

Un día como cualquiera, Jair despierta y es atropellado por una dantesca revelación: Alejandra, su novia, jamás existió. Una ilusión óptica, un producto de su mente. Como aditivo para la locura y estupefacción, aquella verdad le es descubierta nada más y nada menos que por Zeta, su beagle de dos años…

"…lee de derecha a izquierda, mientras que se dibuja la sonrisa y pasa página de las viñetas en blanco y negro, Jair se queda sin dormir otra noche leyendo el volumen de su manga, mientras se prepara de bajar el siguiente volumen, se le van ocurriendo ideas sueltas, algunas de manera inconsciente producto de la falta de sueño..."