lunes 24 de octubre de 2011

Noir


Es curioso, ha llovido esta noche.

Es primavera, pero las noches se sienten como invierno. O probablemente son mis pensamientos lo que me llevan a querer fijarme más en los aspectos negativos de la vida.

Veo una pareja cruzando la pista, el hombre vestido con un polo de manga corta, ella con falda. No los comprendo. Yo estoy con mi casaca a medio cerrar, la capucha puesta y con los hombros encogidos por el frio, ellos no parecen sentirlo.

Probablemente se debe a que están pegados por la cintura y en un abrazo que pareciesen que practican simbiosis.

Cruzo a su lado, “la noche es joven amor” le dice él a ella.

Minutos después, porque decidí continuar observándolos desde unas bancas cercanas, los veo entrar a un hostal.

Interesante. Pero repugnante.

Una niña se me acerca, también ella esta vestida con ropa que no la debe proteger del frio, pero a diferencia de la pareja, ella si nota el clima.

-¿Me regala su gaseosa señor?- me pregunta mientras observa mi bebida. Realmente no tengo ganas de regalarla, acabo de comprarla hace quince minutos y he tomado poco menos de la mitad.

El egoísmo en ti es increíble Jair Luján. Hace años que declaras a cualquiera que te escuche acerca del camino correcto y de la moral, de la obsesión con ayudar a los demás, pero no puedes regalarle tu bebida a una niña de la calle. Me enfermas.

A veces me pregunto si es normal que escuche voces en mi cabeza que me insultan. Luego caigo en la realización que si no fuesen voces internas estas serían externas.

Por lo menos las internas tienen un buen punto.

Le regalo mi gaseosa y ella se retira sin un gracias. No importa supongo, aunque no puedo negar sentirme un poco estafado. ¿Pedir un gracias es demasiado?

Sí, sí lo es. Deberías actuar correctamente sin esperar recompensa. Dios, ¿Qué tan egocéntrico puedes llegar a ser?

Me levanto y continuo mi caminata.

Solía pensar en que existía el bien en este mundo, que existía lo correcto y lo incorrecto y que todo se puede solucionar si tratas de hacer algo bueno siempre.

Tenía una lógica adecuada para respaldar mis ideas. Siempre he querido pensar que si cometes una acción buena, algo bueno saldrá de eso, y mucha gente me lo ha discutido.

“Veamos, tu mejor amigo tiene un problema y tu dejas todo por ayudarlo con eso. Al día siguiente tienes un examen y no estudiaste para este por ayudar a tu amigo, jalas. ¿Qué bueno salió de eso?”

“Lo bueno fue que ayude a una persona”

Es un pensamiento muy ego centrista, el creer que el que tú hagas bueno tendrá consecuencias positivas en tú vida. No es así. Haces algo bueno y tu vida puede llegar a ser peor que el agua que recorre las alcantarillas, pero probablemente tu acción correcta tuvo una consecuencia positiva en otra persona, y eso es lo que importa.

Haz algo bueno y será recompensando. Nadie dijo que la recompensa te llegaría a ti.

Entonces, ¿Por qué tantos dilemas morales y existenciales últimamente?

¿Podría ser una consecuencia de leer tanto material sobre el racismo en mi país?

¿Podría ser por la ira que me provocaban las actitudes hipócritas de tantas personas a mí alrededor?

¿Podría ser que, como dice mi madre, uno odia a una persona cuando reconoce actitudes negativas de uno mismo en esta, y esto me estaba afectando?

¿Podría ser que estoy madurando? ¿Qué empiezo a ver el mundo por lo que es en vez de la versión idealizada que siempre tuve de él?

Pensar eso me enferma. Me hace sentir sucio. Empiezo a correr, necesito sacarme el sentimiento de pestilencia de encima.

Cuando la gente me habla de crímenes en general ya no reacciono como solía hacer. Ya no me lleno de ira, ya no maldigo al mundo por tener momentos crueles.

Muchas veces reacciono con indiferencia.

Y las veces que reaccionó como solía hacer, las veces que me siento de vuelta como aquel chico idealista y que quería hacer lo correcto, cuando estoy así y trato de expresarme siento que todo lo que digo suena cinico.

“No puedes pasarte la vida sintiéndote con ira y asco. Te volveras loco”

¿Pero eso significa que debemos resignarnos? Así funciona el mundo, limpiate las lagrimas e ignora lo demás.

¿Así serán las cosas apartir de ahora? ¿O así han sido siempre y recién me he dado cuenta?

¿Aquellas personas a mi alrededor que siempre dicen el mundo es mierda, se mierda con el mundo de vuelta tienen la razón? Aquellas personas que nunca comprendi y con las que nunca quise identificarme, ¿ellos son los iluminados que ven el mundo como es?

“Vivimos como si el mundo fuera como debe ser, para mostrarle lo que puede ser”

Pff. Tarados pretenciosos.

“Solía saber quién era. Solía saber que quería hacer con mi vida. Buscar la verdad de las cosas. Y fui, la busque, hasta la encontré. Pero la verdad termino siendo…complicada. Sucia. Y corrompía todo lo que tocaba”

Eso sonaba mejor.

Me agrada caminar bajo la luz de la luna. Es agradable. En especial si no hay muchas personas en la calle.

En las mañanas es diferente. Demasiadas personas, todas conversando, muchas de ellas alegres y sin preocupaciones aparentes. Mientras cada uno se pierde en su mundo no es consciente de las desgracias a su alrededor.

No me agrada ser pesimista, pero la verdad es que el mundo es una mierda.

¿Verdad? ¿Qué verdad? ¿Justicia? ¿Para quién?

Solo hay una verdad en el mundo, cada quien debe preocuparse por si mismo.

Y solo hay un final absoluto para todos, justos e injustos, buenos o malos, interesados o desinteresados, la muerte.

Verás, no importa si hemos sido la mejor persona del mundo o la peor, no importa si le diste dinero a la pordiosera de la esquina o no, eventualmente todos vamos a morir y lo único que “importara” es que hacen con los restos.

¿Qué es lo que importa al final?

Nada.

Odio sentirme de esta forma, recuerdo pensar que podía salvar al mundo, que podía hacer algo bueno con mi vida. No pedí nacer, odio haber nacido. Odio existir. Me arrepiento del momento de mi nacimiento porque sé que lo único que logré con eso fue joder la vida de otras personas y trato de corregir eso haciendo los mejores actos que pueda con el tiempo que tengo.

Y la vida solía ser buena cuando trataba de ser la mejor persona posible. Recuerdo cuando veía el mundo en blanco y negro, cuando existía un código moral y pensaba que todo podía solucionarse si uno actuaba bien.

Era un niño.

No veía el mundo como es. Veía el 3% del mundo, solo veía lo que quería ver.

Pero por más paradójico que suene, quisiera conocer a alguien que sea como yo solía ser.

Quisiera conocer a alguien que se ofenda con las cosas que ve día a día. Hay momentos en los que aún me lleno de ira y rabia ante “injusticias”, pero cada vez el discurso de “eso es normal” me ahoga más y más.

¿Quién dijo que lo normal estaba bien?

Quisiera conocer a alguien que me recordara lo que yo solía creer, lo que yo solía decir, ahora, por momentos me siento como uno más del montón, de aquellas personas que criticaba continuamente hace años.

Pero no voy a conocer a alguien así, ¿Verdad?

Sigo caminando hasta llegar a mi hogar, me hecho en mi cama y observo la pared.

El mundo es cruel. ¿Qué vas a hacer al respecto?

Continuo con mi lectura, aquel comic de misterio detectivesco que tanto me gusta.

“-¿Usted cree que ella debería cerrar la boca? Ella cree en algo. Yo creo...

-Seguro. Tú crees que hay tipos buenos y tipos malos. Lo correcto y lo incorrecto. Tú crees que si todos nos volvemos buenos y trabajamos por el bien mayor, todo será flores y campos soleados.

-Algo parecido, si.

-Bien, ese es un bonito sueño. Pero mira a tu alrededor, porque esta es la realidad

(Empieza a señalar a todos los hombres corruptos e inmorales a su alrededor, un hombre engañando a su mujer con otra, personas vendiendo droga a niños y demás. Luego de eso, salen a caminar)

-...Entendí el mensaje. Usted cree que no podemos combatirlos...que no podemos ganar. Pero yo no voy a cerrar los ojos a los problemas o escapar de ellos.

-¿Tú quieres hacer algo? ¿En verdad quieres hacer algo?

-No. Yo voy a hacer algo.”

Me gustaría pensar así. Me gustaría tener ese fuego dentro que me impulse a querer cambiar el mundo. Pero el mundo es cruel. ¿Qué hacer al respecto? ¿Ser cruel con el de vuelta?

No sé. No estoy seguro cual es la respuesta correcta, o si existe una respuesta correcta.

Personalmente, ya no me importa tanto. Viviré mi vida tranquila y libre de preocupaciones, sin tener el peso del mundo en mis hombros.

La realidad es moldeable, pero por ahora, no tengo ánimos de hacer mucho al respecto.

Tal vez mañana.

Tal vez mañana el mundo no sea tan cruel. O por lo menos, no sea una crueldad tan notoria.

Tal vez en ese momento me dé ganas de hacer algo al respecto.

Tal vez.

3 comentarios:

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola LJ-90

Tal vez sea todo el efecto de la cambiante primavera ;).

Creo en que lo positivo, el ser positivo y vivir en ello, es como una onda en el agua. Se expande poco a poco y va creando centros que a su vez se vuelven a expander.

Si hay recompensa o no, me da igual. Lo que me importanta es cómo me siento cuando actúo de manera positiva y cuando lo hago negativamente.

Mi bienestar y equilibrio no tienen punto de comparación. Me quedo con lo positivo. Ahí está mi premio.

De todos modos, si me lo permites y no quiero ofenderte, pero creo que le das demasiadas vueltas a la cabeza y eso resta mucha energía y vitalidad.

Seguramente llegará un día, no muy lejano, en el que sin saber muy bien porqué, ni como, la gente te dirá gracias sonriendo, se adelantará a tus necesidades y te sentirás cómodo entre ellos.

Te darás cuenta que la vida es más fácil si fluímos y pensamos menos. Palabra de experta en el tema.

Besotes.

Lourdes dijo...

Yo creo (siempre he creído) que las buenas acciones tienen su recompensa.
Quizás no tan rápido como nos gustaría, pero seguro que en algún momento, llega.
Y si alguien no te da las gracias por algo que hagas, ¿qué más da?
Tú has hecho lo que debías, ¿no? Lo que te dictaba el corazón en ese momento. Con eso debería bastar.

Hay días que es que lo vemos todo muy negro, Jair. Y es que hay días para todo.
Pero ese idealismo tuyo no creo que debieras perderlo nunca. Forma parte de ti.
A lo mejor sí deberías intentar no comerte tanto 'la olla', (como decimos en España). Porque al fin y al cabo, lo pasas peor por eso.
Con cariño te lo digo, ¿eh?


Un beso enorme!!

El Sapo-Lobo-Hombre dijo...

Broder... qué podría decirte??? tantas cosas a las que me remite esta entrada.

No sé si te lo dije, pero alguna vez, cuando recien conversábamos, llegué a pensar que tu me hacía recordar un poco a mí, a cómo pensaba antes, allá por el 2007, 2008... Y como ahora veía todo como una caca y había naturalizado el caos....jajaja es una locura mas no tan distante. Creoque hay más de una forma de ver las cosas y, especialmente, más de una forma de afrontarlas. Piensa en eso.

A diferencia tuya, creo, camarada,que todo acto tiene una recompensa.La ley de acción y reacción, le llaman. El karma. Soy un fiel creyente de ello, aunque a veces no lo considere, por tonto jajaja Ciertamente, como dice tu amiga, no importa si te dan o no las gracias, mas toda acción buena o mala, retorna a ti, a veces ni te percatas, pues sucede de la manera menos sospechada.

Creo que todos tenemos nuestro periodo de tinieblas. Algunos son efímeros, otros se prolongan por centurias. Los hay aquellos que tiene muchos, intermitentes y venenosos. Nuestra raza es demasiado compleja.

En fin, no está mal que veas la otra cara de las cosas. Mas no abandones tu forma de afrontarlas. No te traiciones, colega. A veces, uno va comprendiendo como funciona el mundo bajo ciertos contextos, y es una mierda. Mas no por ello debemos flaquear. Es super dificil! pero no imposible.

Apes broder, ante todo, Apes y pizza. El absurdo de nuestras tertulias disipará siempre tus disquiciciones!
(y)

jajajaja

El Sapo-Lobo-Hombre

OYE CIERTO: qué tipo de entrada es esta? al principio pensé que era un relato luego parecía una reflexión tuya, es curioso.... deberías subir algún cuento o algo así.

CB