miércoles, 30 de mayo de 2012

Red



Esto es lo que se siente al usar facebook:

Te conectas con la esperanza de que tengas nuevas notificaciones, y no sabes porque te importa tanto. ¿Eres tan patético que necesitas un recordatorio constante de que a alguien le importas, o por lo menos algo que mantenga esa ilusión? No lo sabes ni te interesa, pero no puedes evitar sentirte un poco decepcionado al ver que no hay nada nuevo en tu bandeja de entrada.

Otras personas tienen decenas de actividades nuevas al día, ¿Por qué tú no?

Te rindes y empiezas a explorar la red social, tu página de inicio te señala las nuevas actividades de tus “amigos”, pero casi nunca prestas atención, no eres de comentar en los estados de los demás, eres más bien como un vigilante, te gusta estar enterado pero tratando de dar lo mínimo posible en cambio; te gusta saber que hacen ellos mientras ellos no saben nada de lo que haces tú.

Tampoco hay nada importante que compartir piensas mientras continuas guiando la pagina a nuevos lugares.
Alguien ha indicado que le gusta una imagen, y la expandes para ver cuál es la conmoción, usualmente es un chiste y no puedes evitar reír por lo bajo, continuas con las imágenes, presionas el botón derecho con más fuerza de la que deberías, pero estas aburrido y en la casa abunda el silencio, haciéndote pensar que es demasiado grande para ti.

Las imágenes siguen apareciendo, una de cada cinco te roba una sonrisa, el resto no los entiendes muy bien. Esto es consecuencia de ser producto de una educación tan resguardada, muchas veces te sientes fuera de lugar con personas de tu generación, buscando muchas veces gente mayor o menor, pero nunca de tu edad.

Y la siguiente foto te recuerda el porqué.

“Perdón por el retraso” y una imagen, obviamente alterada, de un niño con síndrome de Down abriendo una puerta.

Sientes la ira invadir tu cuerpo, la sensación subiendo por tu garganta, como un volcán preparándose para explotar. Desvías la mirada al teclado en un intento banal de obviar lo que está pasando, pero te compones y observas los comentarios.

Por un momento tu corazón da un vuelco, decenas de personas reclamando que esa “broma” es de muy mal gusto, dicen sentirse ofendidas y no puedes evitar estar de acuerdo, esto es llevar las cosas demasiado lejos.
Pero luego notar las centenas de comentarios insultando a los defensores, llamándolos “moralfags” y recordándoles, como si fuera algo de que sentirse orgullosos, que no existe la moralidad en internet.

Y la ira crece con más fuerza.

El odio se vuelve tan palpable que lo sientes en la punta de tu lengua, los músculos de tu cuerpo se contraen y tus dientes se aprietan aún más, y estas seguro, pese a que nunca querrías admitirlo, a que si tuvieras la posibilidad matarías sin dudarlo a todos aquellos idiotas que estás leyendo en estos momentos.

Sueñas por un momento con una mejor sociedad mientras te arrepientes de tu más reciente pensamiento, sueñas con un mejor futuro para la humanidad, y ruegas que estas personas se den cuenta de la realidad. Si abandonamos nuestros códigos morales para un aspecto de nuestras vidas, internet en este caso, comprometemos todo nuestro ser, una doble vida es imposible, lo que pasa en un aspecto guía el resto de ellos.

Pero jamás se darán cuenta de esto, y lo sabes en lo profundo de tu corazón.

Es una red social, es cierto, pero también es una red de odio. Una que atrapa lo peor de las personas porque les da libertad absoluta, y las personas no están listas para esto. Piensas en que tan fácil es, solo basta un equipo electrónico realmente, que se lancen los unos contra los otros.

Ba dum, ba dum. Tu corazón acelerado suena como un bombo.

Siempre te concentras en las razones de tu odio, nunca en él mismo. Si lo hicieras te darías cuenta de que siempre estas odiando algo, como si buscaras constantemente una excusa que te permita sentir lo que sientes, que te permita explotar justificadamente.

Y odiar a aquellos que se burlan de los demás es tan sencillo.

Cierras los ojos mientras sales de la pagina, ni siquiera te molestas en dejar un comentario, no tiene sentido. Y en tu cabeza recuerdas te tema del ciberacoso, sobre el cual presentaste un ensayo en la universidad, y piensas en todas las personas que se suicidaron porque no podían lidiar con el hecho que otros seres humanos, como tú y yo, los insultaran por Internet.

¿Cuántos más se estaban suicidando en este mismo momento?

Y luego viene otro caso a tu mente. Estados Unidos. Una mujer es asaltada y violada en plena calle, al frente de un edificio departamental. Hubo más de 20 personas viendo el hecho.  Ninguno llamó a la policía.

¿En eso se estaba convirtiendo la humanidad?

La cabeza te martillea, sientes la presión en tu sien. Necesitas distraerte, pensar en otra cosa, pero  la presión sobre tu corazón continúa, te incita a sumergirte en la ira, se posa sobre tu cuerpo como otra muda de ropa, una que te sienta mejor que la que tienes puesta.

Pero huyes, tratas de no ahogarte en el mar de sentimientos. Odias a los que se mofan de otros, y te odias a ti mismo al recordar que tu también lo has hecho. Pero has tratado de cambiar. No tienes idea de cuánto tiempo llevas esforzándote por dejar esas actitudes atrás, pero se siente como meses, como años incluso. Y en momentos como hoy, te sientes cansado y con ganas de rendirte.

Pero, luego de un tiempo, no importa si minutos u horas, eso desaparece. Alguien te habla, alguien te saluda y conversa de sus vidas y todo queda atrás. Eres feliz y ríes, por ahora, ningún tema que exija pensar demasiado vale la pena.

Cuando te hechas en tu cama y piensas en los sentimientos del día se siente como que todo le hubiera pasado a alguien más.

Pero, ¿Quién es la otra persona? ¿Es aquella que ríe y es despreocupada? ¿O acaso es aquella que constantemente tiene ataques de ira, que tiene que cerrar la boca con fuerza, apretar los dientes y clavar las uñas en las palmas de sus manos, todo para que la furia que reside en su interior no explote?

Por ahora la respuesta a esa pregunta no importa.

Por ahora.

sábado, 19 de mayo de 2012

Ultimate Comics All New Spider-Man

Como visto originalmente en: Ciudadano Pop

“Creí que Back in Black ya había terminado”


Esa fue una reacción “graciosa” de un amigo cuando se enteró que Peter Parker sería reemplazado por un niño afro-latino de 13 años en las páginas de Ultimate Comics: Spider-Man. Para los que no lo saben el universo Ultimate no es parte del universo tradicional de Marvel; esta línea empezó en el año 2000 y buscaba atraer nuevos lectores contando desde cero el inicio de los personajes más populares de la empresa, descartando 60 años de continuidad y situando a los héroes en la época actual.
Mucho se ha explotado el hecho que el personaje es de ascendencia africana para etiquetarlo de “El Spider-Man negro” y demás, mucho se ha dicho de que es una estrategia de marketing o que simplemente se ha llevado la devoción a Obama a extremos. Personalmente, no me importa eso. Estoy seguro que la decisión de hacer a Miles afro-latino ha tenido que ver con ventas, con deseos de atraer a jóvenes que no leen comics y causar un revuelo en las noticias para vender más; pero personalmente veo esto como un gran movimiento por parte de Marvel. Las reacciones que se vieron en la red días después de que la etnicidad del personaje fuera anunciada demuestra exactamente por qué es lo correcto darle una raza diferente al nuevo Spider-Man.

Pero no todo puede tratarse de cambiar el color de piel del personaje. Si la historia es mala todo explota en la cara de Marvel, si abrimos el comic y encontramos un clon de Peter Parker solo que de diferente color nada habrá valido la pena.
Una de las fallas que posee el primer número es en presentarnos al protagonista muy tarde en la historia, Miles hace su primera aparición recién a la mitad del comic, lo cual no da mucho espacio para conocer al personaje. Se podría tratar de justificar esto con la noción de que el segundo número, uno mucho más dedicado al joven Morales, salió a la venta tan solo dos semanas después, pero aun así me parece una terrible decisión de Bendis el dedicar tanto espacio a exposición y misterio. Dejando eso de lado, sin embargo, encontramos una rica historia familiar que por momentos nos hace olvidar que estamos leyendo una historia de superhéroes.
La historia de este pequeño joven empieza en Brooklyn, donde vemos a Miles acompañado de su padre y madre yendo a una especie de lotería. Bendis obviamente ha visto el documental “Waiting for a Superman” ya que nos ilustra una cruel realidad, en vista de que solo existen 40 vacantes para un colegio de prestigio, y existen más de 700 postulantes, las vacantes son dadas al azar. Es un hecho que la madre de Miles no deja de repetirle a su hijo, sin importar que pasé este día, nada de esto tiene que ver con él, si no ingresa no quiere decir nada acerca de él como persona.
Pero Miles no está preocupado. Gracias al excelente trabajo de Sara Pichelli – en quien se nota Bendis confía lo suficiente como para dejar que las imágenes carguen mucho de la historia- podemos ver que Miles se preocupa mucho más por su madre que por ingresar al colegio. Durante la escena de la lotería podemos ver también los primeros detalles de la personalidad de Miles, es reservado y pensativo, pero también es preocupado por los demás. Vemos esto en su preocupación por su madre y en el hecho que, cuando logra obtener una de las vacantes para el colegio, lo primero que hace es ver al resto de chicos que no han logrado ingresar, ve su tristeza y dolor, y lo primero que hace es preocuparse por ellos, y decir que no debería sentirse así, su felicidad a cambio al futuro de otros.


Y su madre responde como un adulto haría en esta situación “Preocupate por ti, este es un momento felíz, piensa en ti” ¿Y realmente alguien puede culpar esta clase de reacciones? No creo realmente, pero pese a escuchar esto Miles no puede evitar sentirse culpable, lo cual será el elemento motivador del personaje durante su arco argumental.
Más se nos presenta a otro personaje, el tio de Miles, Aaron. Cayendo en el estereotipo – por lo menos hasta el momento- Miles no se da cuenta que su tio no es precisamente un hombre correcto. Y nosotros lo aprendemos al poder hacer un par de conecciones y darnos cuenta que este hombre es un criminal. Aquí, en el apartamento del tio Aaron, es donde Miles será mordido por la araña genéticamente alterada que le dará sus poderes.
Las diferencias entre Peter y Miles se incrementan mientras más avanza la historia. Mientras Peter en un inicio estaba emocionado por sus nuevas habilidades, y trato de aprovecharlas al máximo, Miles rehuye de estas. No quiere ser diferente, es un chico introvertido y no quiere resaltar, más importante, no quiere ser un fenómeno.
Algo que Bendis sabe manejar muy bien también es el elenco que gira alrededor de Miles, vemos a Bendis esforzarse en que nos importen los personajes antes que todo, y a mi parecer lo logra de sobremanera. Tan solo en el segundo número vemos una conversación entre Miles y su padre en el que este le confiesa su pasado criminal junto a su tio, y es una escena conmovedora a pesar del poco tiempo que se nos ha dado para invertir en los personajes, debido en iguales partes al gran trabajo que Bendis hace con el dialogo y los excelentes dibujos de Pichelli.
“Hay bien y mal en todos. Cualquiera puede ser malo, cualquier persona. Es lo más fácil del mundo. Pero mantenerse concentrado, vivir una buena vida…es la cosa mas difícil de todas.” Este es el mensaje que Miles recibe y ayuda a entender porque el chico asumiría el manto de Spider-Man. Tiene buenos padres, padres que lo aman y le han enseñado buenas lecciones. Pero no son perfectos, y esto es evidente en el momento en que el padre de Miles termina su platica y observa a la antorcha humana al distancia, poniéndose a criticar a los mutantes, dejando ver su paranoia y deseo de un mundo más normal.


Vemos aquí un tema que se desarrolla durante gran parte del arco argumental, humanidad. El hecho de que nadie es perfecto; el padre de Miles puede sonar sabio un segundo y en el siguiente demostrar que tan poco tolerante puede llegar a ser, retratando así como nosotros podemos ver a nuestros propios padres muchas veces. ¿O es que nunca vimos a nuestros progenitores actuar de una forma que desaprobábamos? Aun cuando queremos creer que las figuras que admiramos son perfectas llegamos al punto en que nos damos cuenta que también son personas, y por ellos se equivocan. Las personas toman decisiones contrarias y para un joven niño, que empieza a formar su propia personalidad, este tipo de actitudes son complicadas de procesar, como se demostró con la reacción de la madre de Miles al entrar este a la escuela.
Y esto es algo que también se verá en Miles ya que aún pese a escuchar y tomar en cuenta esta lección de vida sigue siendo un niño, sigue estando asustado de que significan todos estos cambios en su vida. Cuando cruza un edificio en llamas y ve a personas pidiendo ayuda se queda petrificada. Ganke – su mejor amigo y confidente- lo alienta, recordándole que puede ser de ayuda.

-La gente me verá- dice nuestro joven protagonista, asustado.
-Que importa- es la única respuesta que obtiene.
En ese momento Miles toma una decisión, ayudar. Aprovechar sus dones. Y así salva el día. En cualquier típica historia este sería el momento de darle el manto al nuevo protagonista. Pero Miles no está listo para ser el héroe de la historia, al terminar de rescatar a las personas huye hacia un callejón cercano, donde empieza a llorar una vez que se da cuenta de lo arriesgado de todo lo que acaba de hacer. Y aquí es donde toma otra decisión, dejar todo el trabajo supe heroico al Spider-Man que ya está establecido. “¡Deja que él lo haga, ya existe un Hombre Araña y parece que le encanta! ¡Parece encantado con que lo golpeen en la cara y meterse en edificio en llamas, yo no soy ese tipo!...no soy ese tipo” termina decidiendo mientras se limpia las lagrimas. Ganke no hace otra cosa que estar de acuerdo.
Pero a veces el destino mata a Peter Parker. Y aquí es donde la historia se une a la vida de Peter Parker, haciéndonos ver que Miles estuvo presente durante la muerte y funeral del primer Spider-Man. Y como todo buen héroe marvelita que se aprecie su reacción a los sucesos es una de culpa. Miles se siente responsable por la muerte de Peter, argumentando que podría haber hecho algo, que si hubiera sido más decidido y valiente podría haber usado sus poderes para bien en vez de esconderse en su habitación y aparentar que no hay nada especial sobre él.
He escuchado muchas críticas de que la reacción de Miles es irreal, que un niño de 13 años vería la muerte de Peter como una razón extra para no arriesgarse en vez de cómo un momento de inspiración. Yo no opino igual. Y es que Peter Parker era una inspiración. Cuando muere todo Nueva York descubre su identidad secreta, y con esta su verdadera edad. Sí en el mundo real nosotros fuimos inspirados de niños – y en algunos casos de adultos también- por estos héroes, deseando ser como estos y seguir las lecciones que aprendíamos en sus historias, es entendible que en un mundo donde son reales la muerte de uno de ellos, en especial uno tan joven- cerca a la edad del mismo Morales- y valiente, sería lo necesario para sacar a Miles del estado en el que se encuentra, inspirándolo a tomar el manto de Peter, no en un intento de reemplazarlo, sino en honrar todo lo que Parker representaba, el hecho de que para ser una buena persona no hay reglamentos de edad, que sin importar de donde se venga, siempre hay que tratar de marcar la diferencia. Y porque no, que también con un gran poder viene una gran responsabilidad.
Y todo esto es algo que Miles seguirá aprendiendo a lo largo de su historia – que se sigue desarrollando, ahora a mano de Chris Samnee- mientras se enfrenta a viejos villanos de Peter y hasta algunos de sus aliados, tratando de probarle a héroes y villanos – y porque no decirlo, también a los fans- que es un digno sucesor.
Al final, la historia del origen de Miles Morales no es algo para los libros de historia, no es el próximo Watchmen ni nada por el estilo, pero aún así sigue siendo una muy buena historia con un excelente mensaje. Con diálogos divertidos y con fuerza emocional cuando es debido, y contando con el excelente arte de Sara Pichelli es una lectura recomendada para los lectores, esta es una historia desde cero bien narrada.
Por mi parte solo puedo decir: ¡Bienvenido Miles Morales!

domingo, 13 de mayo de 2012

De paranoias y revoluciones animales


“Es una conspiración te digo, una conspiración!” 

“Jajajaja, estás loco hermano”

Con eso Diego cerró sesión y otra vez me encontré con mis ideas cayendo en oídos sordos. Desde hace mucho esta noción rondaba por mi mente, pero nadie nunca me tomaba en serio.

Nadie me creé cuando digo que los animales del mundo se están preparando para atacar a la humanidad. 

Me siento como John Connor en Terminator 3, diciéndole a todos que las maquinas se están preparando para un ataque global, solo para ser ridiculizado por los demás hasta el momento en que es demasiado tarde. Pero en mi caso no hay un animal que viaje en el tiempo para matarme (aunque cuando pienso en eso me imagino un delfín robótico que lanza fuego por la boca) , ni uno que haya sido el motivo de estas ideas que muchos tildan de paranoia, no, la realización de que los animales están evolucionando y preparándose para ir contra el hombre –porque no es una idea, es un hecho- vino a mi luego de meses de estudio y análisis.

Déjenme primero derrocar el mito de que los animales son inocentes y que los hombres son los malos en la historia del mundo (que estoy seguro es como los animales reescribirán la historia una vez que hayan gobernado todas las principales ciudades). Los delfines son considerados los animales más inteligentes del mundo y deben estar en los primeros puestos en la lista de “animales adorables”.

Pero no hay nada adorable sobre estos mamiferos. ¿Sabían por ejemplo, que se ha llegado a la conclusión de que los delfines matan a sus propias crías? Y no para poder seguir reproduciéndose como en otros animales (los leones matan a las crias de una leona para que así esta desee tener más crias) si no solo por diversión. 

Los delfines matan bebes por diversión.

Pero, aparte de iluminar mi punto de los animales siendo tan miserables como los hombres, me estoy desviando del tema. En las siguientes líneas mostraré tres ejemplos de animales que obviamente están evolucionando para alguna especie de ataque (coordinado o no) contra la humanidad. 

3-Chimpancés.

Santino es un chimpancé que nació en 1978 en un zoológico de Alemania y que es famoso por una sola cosa: Lanzarle piedras a las personas. 

El animal se hizo famoso en el 2009 por pulir y preparar piedras que luego arrojaba a los turistas que visitaban su jaula, y ahora que se les advierte a los turistas de esto, Santino ha modificado su estrategia y esconde sus “armas” y actúa con naturalidad para que sus oponentes bajen la guardia, para luego empezar su ataque de improvisto.

La comunidad científica ha dicho sobre esto: “El estudio de este comportamiento sugiere que los chimpancés tienen la habilidad de anticipar las acciones de los demás y de planificar en consecuencia una estrategia innovadora.”

Sí, yo también pensé lo mismo:


Obviamente nadie hace mucho alboroto al respecto porque el chimpance no tiene muy buena punteria y porque “la gente disfruta cuando les lanza piedras un chimpance tan famoso”. Y los expertos dicen que no les sorprendería que las habilidades de Santino fueran compartidas por la mayoría de chimpancés.

Los chimpancés están entendiendo el concepto de armas y planificación estratégica.

Y ese no es el peor caso, por ejemplo, se ha registrado casos en los que un grupo de estos agarra a un cría de los brazos de su madre y se los comen en el mismo lugar, compartiendo las entrañas con el resto del grupo. Y esto es aún más preocupante cuando uno nota que los chimpancés no son de comer carne, porque no les gusta.

Planeta de los Simios + Holocausto Canibal.

Es todo lo que diré al respecto.

2-  Carpa europea.
Cuando he hablado antes de estos peces la reacción que he obtenido ha sido mayormente de: "No seas ridiculo Jair, no hay forma de que tus paranoias de animales tratando de dominar el mundo se haga realidad. En especial animales acuaticos", pero esto es porque nadie entiende la magnitud del problema.
Estos animales para empezar están listados entre los “100 animales exóticos más destructivos” y es porque pueden comer 40% de su peso y porque tienden a destruir los habitas que habitan. Ah y porque atacan a los humanos.
En presencia de botes ( y solo en presencia de botes) los peces saltan y se lanzan contra los humanos, y si creen que eso no puede ser tan malo miren el siguiente video:
 Claro, las personas ahí se están riendo mientras tienen un escenario sacado del libro de apocalipsis delante suyo, pero realmente, es como el caso de los monos, como un niño abusador burlándose del nerd mientras este le grita que no soportará más sus abusos y le enseñara la lección, los humanos somos esos bravucones que se rie de los tontos esfuerzos del niño debilucho, sin contar que el nerd ¡tiene una pistola y no tiene miedo de usarla!
Y no estoy exagerando. El problema se ha puesto tan grave en EEUU que el gobierno creó una valla eléctrica debajo del agua para “lidiar con el problema”…y los peces lograron superar ese obstáculo.
Si no saben como, yo se lo explico, en el video los peces no están saltando, están practicando para aprender a volar.
Ahora se han lanzado 20 000 galones de veneno en el agua, pero yo creo que eso ha sido un gran error, probablemente solo los estamos haciendo más poderosos.
Pero obviamente peces voladores y monos no podrían derribar una ciudad, se necesita algo extra, más fuerza. Y aquí es donde entran los animales más peligrosos de todos.
1-Elefantes.
Los elefantes son seres vengativos. Asi de simple. Son como Ghost Rider o Punisher.
Por ejemplo, en 1940 se hizo conocido el caso de un elefante que atacaba diversas villas de la nada. Era una tempestad impredecible. El elefante se escondía entre las sombras y esperaba que las personas estuvieran solas antes de lanzarse al ataque, pronto los lugareños empezaron una caza increíble, pero siempre el elefante lograba evadirlos, derribando arboles y pasando por lugares que sabía sería muy difíciles para los humanos seguir. Siempre escondiéndose entre las sombras antes de atacar.
Como Batman.
Actualmente también, los elefantes han evolucionado para tener marfiles mas pequeños, buscando ser así menos deseables a sus depredadores, o sea, nosotros. 

¿Sabían también que los elefantes son muy pegados a sus padres? Usualmente cuando llegan a la adultez siguen viviendo en la misma manada y tienen una estructura social complicada, al grado que hasta lidian con la muerte de uno de los suyos como los humanos lloran a sus muertos. Pero la caza de elefantes ha causado que esa estructura social caiga al piso, dejando una gran cantidad de elefantes huérfanos…y con solo venganza en su corazón.

Así que estos se han agrupado y hecho sus pequeños grupos terroristas (probablemente gritando “Esto es esparta!” mientras se lanzan al ataque) y durante las noches destruyen los pueblos de humanos que mataron a sus familias. Y no, otra vez, no estoy exagerando. Los elefantes atacan carros, personas caminando y villas (y añado que en algunos casos personas inocentes se encuentran aquí) y arrinconan a las personas y los aplastan hasta la muerte, o los persiguen para atacarlos con sus marfiles, clavándolos salvajemente.

Otra vez…Batman.

Así que, los elefantes han evolucionado para odiar a los humanos, y no pararon hasta matarnos a todos.

Si juntamos todos estos animales tenemos a los chimpancés, evolucionando y pensando en armas, como los capitanes del futuro ejercito animal, pensando estrategias para tomarnos por sorpresa, los peces solo esperan el momento justo para lanzarse en ataques suicidas contra los humanos, mientras los elefantes son los tanques del mundo animal (probablemente los chimpancés los estén cabalgando, mismo Alejandro Magno), y si todos ellos logran coordinar con mosquitos e insectos (que pueden transmitir enfermedades que pueden matar a un humano en cuestión de horas) estamos perdidos.

Y si dudan de que estos animales puedan lograr algo que traiga abajo una civilización solo mostraré lo siguiente:


No digan que no advertí.