jueves, 26 de marzo de 2015

Arriba, arriba y muy lejos


¿Qué hay de gracioso respecto a la verdad y la justicia?

Mmm, tal vez eso no funcione. Probemos con otro título.

“¿Qué tal “El chico de Metropolis vuelve”?” Nah, aunque me gusta la iconografía, lo tendré en cuenta.

“¿Reintroducción al blog?” Esa es la idea, pero no sé si sea lo correcto…al diablo, escribiré y decidiré un titulo al final, no es como que el blog tuvo alguna vez una línea argumental o algo por el estilo.

¡Hola, bienvenidos a Persona! Por si quieren saberlo Persona significa “mascara presentada para satisfacer las demandas de la situación y no representar al individuo”. Este blog nació en el 2009 por…no estoy muy seguro por qué, estaba empezando una nueva etapa de mi vida en la universidad y escribir sobre mis dilemas existenciales era una propuesta atractiva. Y aunque me guste pensar que desde aquel chico del 2009 al (no tan súper) hombre que escribe ahora ha habido muchos cambios y crecimientos, soy de la idea que uno nunca deja de crecer y cambiar.

Si uno se toma la molestia de leer diferentes entradas de este blog se dará cuenta que hay muchas veces en las que un idealismo enorme brillaba en mi interior, pero que al mismo tiempo constantes dudas me acechaban, y si vemos como es el mundo en el día a día, uno podía deprimirse. Me encantaba reflexionar acerca de diferentes cosas, y no es difícil notar que los superhéroes de comics han sido parte importante de mi niñez y adolescencia a la hora de pensar en el mundo y los demás. Después de todo, sin importar que tan raro suene, lo único que quiero hacer es ayudar a otros. Uno verá que solía ir a Derecho como carrera, pero (y creo que nunca lo llegué a mencionar) luego cambié a psicología, y creo que me ha ayudado. Ahora entiendo un poco más ciertas cosas del mundo, y eso me ayuda a encontrar un centro, además, ¡podré ayudar a las personas por el resto de mi vida! ¿Qué tan genial es eso?

Un cambio de carrera, luchas contra la muerte, perdidas de amistades y una muerte en la familia, todo ha sucedido durante los años de ausencia, y no estoy seguro si lo llegaré a recontar. Siempre he creído que a lo mejor a veces debemos superar el pasado, verlo sin miedo pero saber sacar lo importante para poder dar un salto superhumano hacía el mañana. Solo queda decir que durante los años ha habido caídas, decepciones, luchas contra villanos de dimensiones recónditas y desconocidas, que pusieron a prueba todos los pilares morales de este intento de joven de acero, pero que agradezco hayan aparecido, tanto si fueron villanos por temporadas completas o por un solo episodio. Al final, todo lo malo que superamos nos hace más fuertes, ¿no?

A lo largo de los años desde la creación de este blog conocí (y redescubrí) a maravillosas personas, tenemos a Alejandra, que me recuerda a la Lois Lane de la era de plata, la chica con un corazón de diamante, fuerte, hermoso y puro (y que realmente puede hacerte daño si se usa como arma). Diego “el Sapo-Lobo-Hombre”, un gran amigo al que no veo mucho, probablemente efecto de su constante viaje entre las realidades generando caos, no porque altere la vida de otros, ¡sino porque al aparecer en realidades ajenas se queja mucho de su propia existencia!. Felizmente descubrí la fórmula para mantenerlo a raya, ¡hablarle de superhéroes y películas! Esta Ale-drama, otra gran amiga con la que se vive el mismo dilema de falta de tiempo, pero cuando nos llegamos a ver risas viajan entre los ángulos del universo, y Superman desaparece para volverse la antorcha humana, y él junto a Spider-Man se dedican a bromear y burlarse de los demás. Existe también el dúo dormilón, Lázaro y Guevara, que son posiblemente el único duo que no puede estar juntos en el mismo lugar, ¡a excepción que quieras ver a uno de ellos rendirse a los brazos de Morfeo mientras los demás tratan de conversar! 

Y también existió durante los años la aventura perdida de "letras d-mentes", un grupo de escritores con ánimos de cambiar el mundo, con una sola gran aventura en “el día que nunca sucedió”. De todos los integrantes que conformaban este grupo  todavía me comunico con Italo, con quien conversamos muchas veces de Dios, y pese a nuestras diferentes posturas al respecto, siempre hay mucho respeto y educación por parte de ambos, pilares absoluto de una amistad creo yo; por otra parte, a veces escuchó la voz distante de Marty, del (¿difunto?) blog “Sin pelos en las manos”, pero son transmisiones interrumpidas y usualmente son para quejarse de algo, por lo menos ahora su ira es mucho más útil que antes. Sí, mucho ha cambiado a lo largo de los años, muchas aventuras y, si bien no muchos amigos, los que han llegado han sido de los grandes.

Igual con los lectores de este blog, nunca fueron muchos, pero siempre aprecié sus comentarios y que se tomaran la molestia de leer mis pensamientos, no sé si todavía seguirán haya afuera o lograrán reencontrar esta botella tirada al océano informático, pero si así es, les pediría me lo dejen saber, me encantaría leer sus blogs y saber sus pensamientos.

Nunca pensé mucho en que escribiría en este blog, más que nada solo quería expresar mis pensamientos (y quejarme un poco, para ser honestos), y bien o para mal, ahora tengo una red de soporte que me escucha y apoya cuando lo necesite (a excepción de aquellas veces en la que no lo hacen). Tal vez por eso no he escrito aquí por mucho tiempo, pero espero eso vaya a cambiar. 

Después de todo, ¡estoy cerca al post 100!

¡El origen secreto de (el fan de) Superman! ¡El gran enemigo de Zeta, el superperro! ¡Pasado, presente y (posible) futuro en tu contra! ¡El fantasma en la fortaleza de la soledad! ¡Atrapado en la pirámide dimensional!...en fin, soy un geek, aunque me gusta pensar que soy bien creativo. No sé si llegaré a contar esas historias, pero siempre me vienen títulos que suenan sacados de tebeos antiguos. Al final, creo que me gustaría probar un poco de experimentar con los textos, retomar uno de terror, alguno de comedia (¡¿el efecto Clark Kent parte 3?!), uno de reflexión y otro de optimismo. Tal vez sin el drama característico de la adolescencia (en teoría ya soy un joven adulto) no nos tomemos tan en serio las cosas, y espero que alguien se anime a tomar el viaje conmigo.

¡Hasta una próxima comunicación!